La Llama Eterna

La Llama Eterna
Dedicada a los partisanos que el 6 de Abril de 1945 expulsaron al invasor fascista de Yugoslavia. En el muro se recoge la participación de las brigadas de diversos orígenes,bosniohercegovina,croatas,montenegrinas y serbias que participaron en la triunfal ofensiva. El ideal, la victoria y la muerte les unieron en el pasado. Hoy el recuerdo sigue vivo en Sarajevo, a salvo del nacionalismo intoxicador ¿Hasta cuando?

jueves, 2 de marzo de 2023

Acuerdo hacia el reconocimiento de Kosovo

El fracaso militar y estratégico ruso en Ucrania ha costado a su ejército en un año más víctimas mortales que a todo el ejército soviético durante  la guerra de Afganistán de 1979 a 1989. Sin duda alguna una gran victoria para la OTAN.

La guerra ha dejado en evidencia la incapacidad de sus oficiales, la pésima organización y mostrado las vergüenzas de un cuerpo armado obsoleto y de una rigidez estructural con graves carencias en casi todos los escalafones. El ejercito ruso esta muy lejos de ser la segunda potencia militar del mundo pese a su enorme superioridad de fuego. Las fuerzas aéreas rusas ni  siquiera  han  podido imponer su  dominio aéreo en las zonas del frente. 

Lo que supone que cada envío de armas occidentales, primero los Himars, después la artillería, hoy los tanques y mañana los cazas supongan airadas quejas y amenazas desde Moscú que no se corresponden con una respuesta firme en el campo de batalla más allá de bombardeos estratégicos o pequeños y costosos avances que no suponen ninguna ventaja significativa.

La guerra no está decidida, Artemovsk-Bakhmut no termina de caer pese a las constantes noticias que hablan de una victoria rusa que no se produce y que costará un precio de  sangre inconcebible  para cualquier Estado Mayor posterior a la Primera Guerra Mundial. La toma, de producirse finalmente  de lo que quede de esta ciudad no  supondrá un final para la resistencia de un ejército ucraniano armado hasta los dientes por la OTAN, resuelto a la lucha  y conocedor tanto del terreno como de la táctica de su enemigo. 

La victoria rusa no rompería el frente de batalla, y Kramatorsk y Slaviansk seguirían quedando muy lejos tanto en distancia como en sangre. Si los ucranianos mantienen la posición, lograrán otra victoria militar de gran eco propagandístico. En cualquier caso  habrán desgastado al ejército ruso (no olvidemos que es el invasor/atacante) o mejor dicho al grupo Wagner  y podrán continuar con su programa de destrucción  sistemática de la riqueza de la zona industrial del Donbas. Gracias a las armas occidentales con mayor alcance tendrán  casi todas las infraestructuras civiles a tiro y continuarán castigando  a la población civil rusófila  con mayor crudeza  e impunidad en lo que constituye un evidente proceso de limpieza étnica. Una vez arrasado y despoblado de cualquier habitante incomodo se aplicará  ese plan Marshall que anuncia la UE de reconstrucción de Ucrania  y de dependencia económica  para el fin de la guerra. Sólo una por ahora improbable y aplastante victoria rusa lo impedirían.

Pero fue  otra batalla anterior, la de Kherson  la que  centró la atención del gobierno serbio. El propio presidente Vucic vio estos combates como  los que determinarían la guerra. Incluso llegó a mencionar Stalingrado. 

Como sabemos terminó con la  retirada rusa de más de 30,000 soldados y miles de civiles que huyeron junto a  ellos por  miedo a las represalias de los soldados de su propio país que ya habían desencadenado tanto  masacres de civiles sospechosos de ser prorrusos (quien es realmente ucraniano más allá de Galitzia) como  ejecuciones de prisioneros rusos  tras la debacle de  Járkov donde los rusos fueron avasallados.  

Los parecidos con  la Operación Tormenta que preparó la OTAN y ejecutó  junto a la Croacia de Tudjman contra los territorios de mayoría serbia en la Krajina  no han pasado inadvertidos para  los militares serbios .  Esta derrota sin paliativos, sumada a la todavía más amplia de Járkov ya mencionada además de otros reveses en el Donetsk y el Donbás no solo supusieron el desprestigio absoluto del que  se presentaba como hombre fuerte del ejército ruso, Sergei Suroivikin, “el Pacificador de Siria”  sino un viraje para la política de Serbia. Sus  militares bastantes más dúctiles y perspicaces que los rusos vieron las similitudes con lo que se conoce ya en algunos medios militares moscovitas como escenario croata. Han sabido valorar de forma preclara las consecuencias y el estado  real de las  fuerzas rusas en un teatro de operaciones similar a los de las guerras yugoslavas en  el que se desenvolvieron bastante  mejor que los euroasiáticos.

Belgrado ha sufrido estos pasados meses fuertes campañas de presión por parte estadounidense, con la policía militar albanokosovar de fuerza intermediaria  y el apoyo de amenazas  económicas constantes por parte de la UE, especialmente de la Alemania de los Verdes.

Serbia, está sola. Su camino a la UE empieza a ser a ojos de su gobierno la única alternativa factible. Ello comporta el abandono programado de Kosovo, su reconocimiento y posteriores conversaciones que tampoco le brindarían  la entrada en el espacio común europeo. Sólo una integración en la OTAN la asegurarían. Con buques de guerra de la OTAN fondeando en Montenegro sería el cepo sobre un mundo eslavo con veleidades de independencia o simple supervivencia frente a la supremacía occidental. Lo de Montenegro, debería servir de advertencia a Crimea y a unas bases rusas que en pocos años podrían ser de la OTAN. si tal como está escrito y analizado por cualquier militar competente, la OTAN lanza una ofensiva contra Zaporiyia  y Melitopol que parta en dos las posesiones rusas en el oeste ucraniano.

Serbia y Ucrania a un año del inicio de la invasión rusa. Ucrania aún reconoce a Kosovo como parte de Serbia 


Vucic, sabe que Kosovo es irrenunciable para la mayor parte de la población serbia como también lo es el apoyo a Rusia. Pero también sabe que su posición entre ambos campos, empieza a estar cada vez más desnivelada. Las presiones para sumarse a los sanciones  económicas contra Rusia, ha supuesto por un lado  beneficios que recibe fondos y a miles de ciudadanos rusos pero también   un freno para su integración en la UE  e incluso una amenaza  para mantenerse en el  poder .  La maquinaria de Bruselas  sigue creando  corrientes de inestabilidad, alarmismo mediático   y peligro de intervención tanto en Kosovo como en la República Srpska de Bosnia amenazando con el espantajo de aliados de Putin.  Tampoco hay  que soslayar la merma de la capacidad de defensa aérea serbia  frente a nuevas posibles amenazas de la OTAN  ya que los baterías de mísiles antiaéreos  rusos S-300 no han llegado por el embargo. El  equilibrio del pequeño país balcánico bascula y no es el único.

China  tendrá que reducir sus centros de interés e influencia en Europa debido a la agresiva campaña de expansión estadounidense  en Asia que la está rodeando de bases. Cuatro más en las Filipinas y un  millonario fortalecimiento militar tanto del ejército taiwanés, el  japonés como del surcoreano. Los intercambios económicos post-covid y la dependencia  energética de Rusia pueden ser su talón de Aquiles en poco tiempo del que EEUU sacará provecho. Biden ya esta restringiendo el acceso chino a los semiconductores  en el mercado internacional y la activa gira internacional de Blinken  trabaja para obstaculizar sectores económicos clave  chinos. La excusa ideal ,las sanciones contra empresas chinas que tengan relaciones con las de su vecino ruso para socavar el apoyo diplomático chino e ir estancando la economía rusa a corto-medio plazo. Una guerra larga beneficia a los EEUU en todos los frentes.

El entramado económico ruso ha sido hasta ahora mucho más eficaz que el militar. No obstante ninguna economía dedicada a ser suministradora neta de materias primas puede subsistir sin una coyuntura que lo permita. China e India parecen ser las claves, ¿pero que puede suceder  de aquí en un año?

Arabia Saudí ya ha empezado a vender petróleo al gobierno de Zelensky, Argelia reabre su embajada en  Kiev. El mundo que aspiraba y deseaba hace unos meses otro orden mundial o una reivindicación de un necesario regreso de los “No Alineados” como salió de la última cumbre Árabe empieza mover ficha hacia destinos nebulosos pero más pragmáticos. No hay una potencia  militar que pueda hacer vislumbrar un nuevo cambio de paradigma.

 Y si la guerra de Ucrania se anuncia como larga y de desgaste, por un bando ruso que se ha equivocado prácticamente en todas sus decisiones, por el otro  Biden dijo alto y claro que Estados Unidos había llegado a Ucrania para quedarse y  no se iría jamás. En Iberoamérica conocen mejor el significado de esas palabras que en ningún otro lugar.

Belgrado también es buen entendedor y vista la disparidad de fuerzas  procura mantenerse en el alambre haciendo equilibrismos  y piensa en planes de contingencia. Pero eso no depende de ellos, su peso y fuerza son  más que relativas y el apetito de victoria y de humillación de la UE y de EEUU demasiado voraz. 

Un ejemplo de ello lo dio el mismo Alexander Vucic.  Explicó que su país sufrió amenazas de Bruselas para el acuerdo entre Belgrado y Pristina: "Dijeron que las consecuencias de rechazar el plan sería detener la integración en  la UE. Algunos dirán '¡guau!',  tengo que recordarles que esto significaría la retirada de inversiones. Hoy, 80.000 personas trabajan en fábricas de propiedad alemana. También amenazaron con una serie de otras medidas, incluida que Serbia se convertiría en un paria, aislado del mundo". 

El plan que se ha anunciado estos días  auspiciado por Francia y Alemania en el seno de la UE otorga la independencia de facto a Kosovo. La expedición y reconocimiento de pasaportes, matrículas propias a la provincia ocupada militarmente por la UE y OTAN de Kosovo y Metohija son  una clara muestra. Belgrado aplazará la firma todo lo posible, ya que depende de dos frentes, el de la  guerra de Ucrania  y del interno con una  oposición por parte de la mayoría de la población. Extremo que vemos no sirve de gran cosa cuando entran en liza los poderes occidentales como se aprecia en el caso búlgaro, griego o moldavo, otro casus belli en curso y segundo o tercer frente de esta guerra mundial por delegación contra Rusia.

Vucic pretende contemporizar su firma y presentarse ante su opinión pública con dos grandes líneas rojas; el reconocimiento de Kosovo en la ONU  que entra en conflicto con el artículo cuarto de los acuerdos y el de las Asociación de Municipios de Kosovo habitados por serbios. La  existencia de este órgano político contemplado en las propias resoluciones de la ONU  nunca ha sido tolerada por los albaneses de Kosovo ya que daría representatividad y cierto poder legislativo a un colectivo al cual quieren erradicar. Esta negativa sostenida podría dar aire a los serbios, pero resulta bastante ingenuo creer que sean los albano-kosovares quienes decidan la suerte del tratado final.

 A continuación los puntos principales acordados:

Reconocimiento mutuo de sus respectivos documentos y símbolos nacionales (pasaportes, diplomas, matrículas, etc.).

Respeto a la "igualdad soberana de todos los Estados, a su independencia, autonomía e integridad territorial, al derecho a la autodeterminación y la protección de los derechos humanos y la no discriminación", tal y como recoge la Carta de la ONU.

Resolución de cualquier conflicto entre las partes por la vía pacífica.

Serbia no se opondrá a la adhesión de Kosovo a ninguna organización internacional.

Garantía de autogestión para la comunidad serbia en Kosovo, como el apoyo financiero desde Belgrado y un canal de comunicación directo entre los serbios y el Gobierno kosovar. 

Formalización del estatuto de la Iglesia ortodoxa serbia en Kosovo y protección de los lugares relacionados con el patrimonio religioso y cultural serbio en base a los modelos europeos existentes.

Misiones permanentes establecidas en la sede de cada Gobierno.

Ambas partes han dado su visto bueno al acuerdo pero persisten las discrepancias sobre su aplicación. Esto ocurre por la demanda de Serbia de instaurar primero la Asociación de Municipios Serbios en Kosovo, ZSO, antes de firmar el texto. En marzo se realizará otra reunión para seguir negociando la implantación de dicho plan.

 Según el texto de 11 puntos, sin perjuicio del reconocimiento del estatuto de la otra parte, ninguna de las partes recurrirá a la violencia para resolver una disputa ni tratará de impedir que la otra se adhiera a organismos internacionales, una exigencia clave de Kosovo.

 "Las partes desarrollarán entre sí relaciones normales y de buena vecindad basadas en la igualdad de derechos. Ambas partes reconocerán mutuamente sus respectivos documentos y símbolos nacionales, incluidos pasaportes, diplomas, placas de matrícula y sellos aduaneros", según el artículo 1 del texto.

 El plan también pide a ambas partes "que garanticen un nivel adecuado de autogestión para la comunidad serbia de Kosovo y la capacidad de prestación de servicios en áreas específicas, incluida la posibilidad de apoyo financiero por parte de Serbia".

 El plan también incluye una referencia directa al proceso de ampliación de la UE.

 "Ninguna de las Partes bloqueará, ni animará a otros a bloquear, el progreso de la otra Parte en su respectivo camino hacia la UE basándose en sus propios méritos", afirma el artículo 5 del texto, con una referencia específica a los valores fundamentales consagrados en los tratados de la UE.

Aunque ha sido un miembro de la UE,Rumania el  que más firme  ha rechazado el reconocimiento  internacional de la provincia serbia. Rusia ha sido tibia y España no se ha pronunciado al igual que la mayoría de  países que se oponen.

 

viernes, 16 de diciembre de 2022

Kosovo ,el flanco balcánico

La situación en  la provincia serbia de Kosovo y Metohija gobernada por los herederos del UÇK desde los bombardeos e invasión de la OTAN en 1999 ha vuelto a recrudecerse esta última semana. Los medios hablan de incidentes tales como un ataque serbio contra fuerzas de la Kfor con una granada aturdidora que según las propias notas informativas de la misión militar de la UE no provocó ningún daño ni herido. No obstante ,este intrascendente acto aislado  ha  sido convenientemente magnificado por Josep Borrell , el Alto Representante de la UE en Asuntos exteriores , así como la instalación de barricadas en carreteras de la zona mayoritariamente serbokosovar. Inmediatamente han sido acusadas de infringir la ley de los acuerdos  al imposibilitar las comunicaciones  cuando en realidad  estas son medidas puramente defensivas de la asediada población serbia para impedir el acceso de una fuerza paramilitar albanokosovar hostil  que no tiene potestad  para intervenir. 

Esta fuerza policial conocida como ROSU ha incrementado no sólo el número de sus efectivos y de sus acciones ,sino también la potencia de fuego y medios de sus intervenciones con mayores y constantes  despliegues  en prácticamente toda la provincia  superando con creces su zona de operaciones habitual  ya sobrepasada durante las últimas escaladas de tensión. Las milicias albanokosovares están realizando una ofensiva escalonada desde hace meses contra una población serbia que está siendo perseguida ,agredida y amenazada en todos los enclaves alejados del norte de Kosovo de una manera tan sistemática como no se había visto desde los pogromos del 2004 .

Con una Rusia estancada  ,cuando no  derrotada en el plano militar  en Ucrania y con importantes problemas en su área de influencia cada vez más menguada y una China cada vez más pragmática consciente que la ineptitud  bélica rusa la deja en una posición de inferioridad manifiesta frente a Washington .Pekín  centra  sus esfuerzos en mantener  suministro seguro y barato de energia rusa ,reforzado con el  otras repúblicas ex-soviéticas con las que trata directamente sin necesidad de mediación del Kremlim. Y está más preocupada en mantener su crecimiento económico, frenar la pujanza del dólar  y el cerco naval anglosajón y receptiva a las  propuestas americanas tras la reunión de Xi Jimping con Joe Biden. EEUU lenta pero inexorablemente vuelve a llevar  la iniciativa en el tablero mundial. Y lo hace como acostumbra, con un perverso juego de falsos equilibrios que responden a su astuta diplomacia de pirómano apagafuegos que vuelve a tener los Balcanes como escenario. Otra vez más contra el eslabón débil, la irredenta Serbia. Y su talón de Aquiles, Kosovo.  

Serbia está sola pero no se resigna como puede verse en  la brillante exposición que hizo su presidente Aleksandar Vucic en la  pasada Asamblea General de la ONU que  bien merece otro artículo. El apoyo de Moscú ante esta situación no pasará de lo sentimental y diplomático  en  el marco de unas Naciones Unidas opuestas a Rusia a la que cada día van minando en sus atribuciones. Mientras tanto el gobierno serbio  una vez se han restablecido las comunicaciones con los puertos croatas para recibir suministros rusos , hecho que no hace sino vislumbrar un acuerdo de mínimos entre  Washington y Moscú sobre la guerra de  Ucrania , se ha acercado estos últimos días a la tradicionalmente hostil Budapest con la esperanza de una mejora de relaciones diplomáticas  y económicas  regionales. 

El gobierno de Kosovo como tal no es más que un títere. Su fuerza como autoridad radica únicamente en la enorme base militar estadunidense de Bond Steel más que en sus reconocimientos internacionales ni mucho menos definitivos , y en sus fuerzas policiales que son directamente ideadas, administradas, entrenadas y armadas por los Estados Unidos como han hecho tantas veces con otras cuerpos armados en sus colonias o pseudo colonias americanas como instrumento para garantizar su presencia , intereses y agenda geopolítica. Con un presupuesto además financiado por el competidor europeo. 

Esta política  además de recibir el apoyo de la  UE , también de la ONU que nos publicita la creación de la ROSU. Un cuerpo netamente albanokosovar como una fuerza multiétnica , moderna, profesional, de reintegración de veteranos del UÇK entre sus filas, ayudando a la castigada sociedad albanokosovar con la desmovilización tras la guerra. Constituyendo una institución no política que apoye la construcción nacional y mantenga el orden para facilitar la  inversión económica en  el "joven país". Meros subterfugios para disimular una fuerza auxiliar no oficial al servicio de los intereses imperiales de EEUU y supuestamente autofinanciada por los propios albanokosovares. 

Su razón de ser es la de un ariete contra la minoría serbia. En estos últimos meses  verdadera  escalada que está suponiendo el hostigamiento a centros tan peligrosos y sospechosos como  las pocas bodegas de zonas vinícolas inmersas en un mar de islamismo, las iglesias ortodoxas diseminadas por toda la provincia, explotaciones rurales, escuelas  y alquerías aisladas  en una estudiada maniobra de provocación a Belgrado y de una incesante  expulsión de población serbokosovar,  ya que esa es otro de los cometidos de la creación de ese agujero negro europeo que es el pseudo Kosovo independiente de mayoría albanesa.

La diplomacia serbia apela de nuevo a las resolución 1244 de Naciones Unidas , base legal de la situación de Kosovo no respetada por Occidente Naciones Unidas y a la OTAN, ofreciendo su policía y ejército  para coordinarse y trabajar conjuntamente para  frenar los atropellos albanokosovares y aplacar los ánimos de los serbios más desesperados. Hasta ahora en vano en lo que es una decisión muy arriesgada políticamente que le ha costado  furibundos ataques por el gobierno alemán de signo eco socialista y profundamente serbofobo.

Como parte del dispositivo militar táctico estadounidense ,las fuerzas paramilitares albanokosovares de la  ROSU han ido más allá en su ofensiva. Han  irrumpido en una presa con armamento pesado junto a la frontera serbia tras amenazar a sus trabajadores a punta de pistola  y ultrajar las banderas serbias del lugar. También se han hecho con el poder en Kosovska Mitrovica al ocupar la Asamblea y aprovechar el vacío que dejaba la protesta serbokosovar al abandonar sus puestos en la administración y asamblea tras el aplazamiento de elecciones por parte del gobierno albanokosovar.

Desde Belgrado se han enviado refuerzos a la zona fronteriza y el dialogo continua pese a las confusas noticias que llegan ambos lados sobre episodios violentos y movilizaciones. Las patrullas aéreas de la OTAN se han intensificado en la zona y a diferencia de la última ocasión  la KFOR no ha salido de sus cuarteles para evitar altercados.

Posiblemente el pulso kosovar afloje hasta una próxima ocasión, lo que es seguro es que los servicios de inteligencia estadounidenses tomarán buena nota de la reacción serbia, y de todos sus puntos débiles para volverlo a intentar de forma más dañina para los intereses serbios. Cuanto menor sea la repercusión mayor será su fuerza y presión. Afortunadamente las calles de Belgrado han respondido a la amenaza y el sentimiento nacional y prorruso no disminuye en un pueblo que difícilmente tragará ya con el maná de la UE pero que queda otra vez al albur de los equilibrios de fuerza que son por ahora otra vez más  contrarios a sus intereses como nación y pueblo soberano.


lunes, 1 de agosto de 2022

Vientos de guerra en Kosovo, otra vez...

  Son los traídos por el presidente del Gobierno español en su pequeña gira a los Balcanes Occidentales según la denominación neo imperialista de la OTAN suscrita por la UE. La gira  empezó ayer en  Sarajevo, con el sempiterno acto protocolario  en la biblioteca de la misma ciudad que ahora sí, reconoce como su  primera gran escuela y experiencia  política internacional a las órdenes de Carlos Westendorp como este blog y algún otro reconocieron hace décadas que ahora celebran cadenas nacionales como Antena3

Su visita más importante era sin duda la prevista para hoy a la capital serbia, que le esperaba engalanada de banderas españolas y con el reconocimiento de Kosovo y contratos e inversiones entre ambas partes como protagonistas de una reunión que ha sido más breve de lo esperado por la escalada de tensión en la frontera de la provincia de Kosovo Y Metohija. Las fuerzas paramilitares kosovares han cerrado la frontera, reteniendo los movimientos de la comunidad serbokosovar con la excusa de la imposición de las matriculas kosovares que viola los acuerdos tomados entre las partes, por no hablar que es un atropello al derecho internacional que supone el mismo reconocimiento de la independencia kosovar contraria a la resolución 1244 de la ONU. Por las informaciones de  graves tiroteos entre zonas fronterizas a la provincia ocupada serbia de Kosovo y Metohija ocupada por la OTAN y la localidad de Novi Pazar  y las declaraciones políticas del presidente serbio así como por los antecedentes anteriores que hablan de 48 horas previas de ataques a centros y comunidades serbias diseminadas por toda la provincia que han traído a todo el país el recuerdo de los trágicos pogromos anti ortodoxos de 2004 que acabo con la vida de centenares de civiles serbios, quema y desacralización de iglesias y denunciadas por anteriormente por el ministro de exteriores serbio estamos ante una situación muy preocupante y extremadamente volátil. Serbia como cualquier otra nación civilizada no puede permitirlo. La KFOR ya amenaza con intervenir para salvaguardar el orden, es decir destruirlo como lleva haciéndolo desde 1999 tras los bombardeos de Yugoslavia, la ocupación de una provincia legalmente serbia y la legitimación de una banda terrorista , el ELK, como gobierno protegido por parte de las tropas de la OTAN.

Hace menos de un mes escribía sobre el delicado papel geopolítico de Serbia y su imposible encaje en una Europa cada vez más belicosa completamente adscrita a la campaña de guerra atlantista en Ucrania. Con una situación en la que crece el descontento, en la que el Este bascula hacia la antipatía total hacia Kiev, Belgrado e convierte en un chivo expiatorio. Y otra vez los agentes de la OTAN, vuelven a intervenir en Kosovo. No creo haya demasiado lugar para el optimismo, no obstante no puedo más que expresar mi apoyo incondicional a la legalidad internacional y a las defensa de la integridad nacional serbia y del bienestar  de toda la población kosovar bajo el amparo del imperio de la ley contra medidas unilaterales de cuerpos armados paramilitares defensores únicamente de un único grupo étnico. Serbia va a sufrir muchas provocaciones y muchas desgraciadamente buscarán ser lo más dolorosas posibles.

Pedro Sánchez que hace menos de un día vociferaba su apoyo a Serbia, tanto para su entrada en la UE como para su contencioso en Kosovo, decía desde tierras albanesas a las que había huido apresuradamente tras la movilización del ejército serbio en la frontera que Rusia es la culpable de la guerra en Europa y que esta parte de Europa debe luchar contra ella con los valores que nos son comunes.

Este viaje, enésimo  desastre diplomático más de nuestro gobierno que empezaba alabando lo bien que juga a baloncesto Jovic y  lo que le gusta la NBA a nuestro presidente  pasa de la bufonada a convertirse en otra afrenta más hacia pueblos que merecen nuestro respeto como la de cualquier nación soberana  es una funesta  consecuencia más del vasallaje acordado  tras la vergonzosa cumbre de la OTAN celebrada el mes pasado en Madrid.

 

sábado, 2 de julio de 2022

Cerco a Serbia

El pasado día seis de Junio, el derecho internacional sufrió otro atropello más por parte de la Alianza Atlántica al impedir tres países miembros el paso del avión de la misión diplomática rusa encabezada por el Ministro de Exteriores ruso Sergei Lavrov con destino Belgrado. Esta era  una visita de vuelta tras la firma en Moscú de un acuerdo comercial entre Serbia y Gazprom que garantiza al país balcánico suministro de gas ininterrumpido durante tres años a un precio por debajo del mercado.

El ministro de exteriores ruso concluyó tras el desvió aéreo: 

”La línea de Bruselas en los Balcanes y en Ucrania es esencialmente la misma. Sólo en los Balcanes, la Unión Europea favorece a aquellos que infringen los intereses de los serbios, y en Ucrania, la OTAN y la Unión Europea apoyan a un régimen que hace tiempo declaró la guerra a todo lo ruso".

Aunque este análisis encierre gran parte de verdad en sus palabras soslaya los denodados esfuerzos diplomáticos del gobierno serbio por mantener el equilibrio entre la Unión Europea a la que aspira integrarse y Rusia, referente no sólo cultural sino también energético. Preocupación compartida por otros países europeos como Italia y Austria que no dudan en buscar alternativas de pago y suministro de las materias primas y gas rusos con el gobierno de Moscú o intermediarios afines.

Conocedor de la nueva política energética de la UE ideada por EEUU, ineficaz, más cara y que no garantiza las necesidades del país, el presidente serbio sigue insistiendo  en una línea política multilateral de entendimiento que no le condene:

"Si se detiene el tránsito de gas ruso a Europa, el aumento de los precios de la electricidad se convertirá en un “infierno para todos. “Ya estamos mirando con horror lo que está pasando en el sector energético. Imagine el peor de los casos: Rusia, por la razón que sea, corta el suministro de gas, no a nosotros, sino a Europa. O alguien no paga en rublos, o ya no quiere. Con escasez de gas, el precio de la electricidad sube a 320-350 euros por megavatio, esto es un infierno para todos”

Pese a los buenos oficios y a las llamadas al interés general (europeo) Serbia se enfrenta a la presión constante de Bruselas que no sólo no olvida su pasado como baluarte yugoslavo y socialista, sino que además penaliza su buena relación con Rusia. Basada esta en unas esporádicas buenas relaciones y en unos lazos históricos y religiosos que comparte con casi la mitad de Europa a quienes el país euroasiático liberó del dominio otomano y que ahora engrosan las filas atlantistas y envían armamento soviético a Ucrania para matar soldados rusos. 

Belgrado se ha quedado solo.Se ha convertido en una rara avis,en una voz independiente y valiente. No  se puede calificar de otra manera  su comportamiento al rechazar las fuertes y reiteradas presiones del canciller alemán Olaf Scholz para que se unan a las sanciones contra Rusia. Como tampoco tuvieron éxito las primero súplicas y después amenazas de Kiev para que condenarán los ataques rusos. Serbia esgrimió el quid pro quo, lo harián cuando Zelensky condenase los bombardeos de la OTAN en 1999 sobre Serbia. Evidentemente esto no ha sucedido ni sucederá mientras el líder de la rada ucraniana sea un títere de la coalición.

Nos encontramos ante una diplomacia que retrotrae a la de los Países No Alienados. Una política entre bloques tantas veces despreciada  en los últimos tiempos por políticos y analistas occidentales que sin embargo vive ahora un renacimiento con los BRICS.  Organización que  no sólo superan  holgadamente en fuerza económica y población al G7 sino que conforman la abrumadora mayoría de voluntades, opiniones y vidas en el mundo. Argentina e Irán ha pedido esta misma semana su integración en el grupo.

 La Serbia que hoy vemos acosada y despreciada en la UE por no querer sanciones comerciales contra una Rusia con la que mantiene acuerdos comerciales como también los tiene con otros países miembros de la Unión Europea, tiene memoria. Recuerda lo que sucedió en la década de los 90, no puede olvidar quien ayudó a la destrucción de Yugoslavia y sobre todo quien mató a miles de civiles, bombardeando hospitales, zonas residenciales, guarderías, puentes, convoyes de refugiados, trenes civiles y centrales eléctricas. Fue la OTAN organización a la que siempre se ha negado a adherirse y que le supone en puridad su exclusión  perpetua de la Unión Europea pese a sus múltiples esfuerzos y avances. 

No en vano desde el inicio de la guerra en Ucrania, la población serbia lo ha entendido y las opiniones euroescépticas superan por primera vez  en décadas a las europeístas. 

Serbia no es el único país en el cual el posicionamiento estadounidense y europeo en esta guerra ha hecho bascular simpatías y estados de opinión. Pese a la formidable maquinaria mediático propagandístico atlantista, el mundo ortodoxo apoya mayoritariamente a Rusia en el conflicto.  Son mayoría social desde Grecia hasta la beligerante Georgia. 

No obstante es Serbia la que está en el punto de mira, rodeada por países de la OTAN que estrechan el cerco sobre ella o así lo obligan las directrices de la Alianza Atlántica.  

De los tres países que impidieron el vuelo de la misión rusa a tierras serbias, uno ya está en proceso de cambio, Bulgaria. El actual gobierno prooccidental y corrupto  ha perdido la moción de censura, y a menos que otro golpe "suave" auspiciado por la OTAN lo impida con alguna sucia maniobra, la oposición abierta e históricamente pro rusa ganará las elecciones. Pesa mucho en la opinión pública búlgara el comportamiento de los refugiados ucranianos y su desacralización de lo ortodoxo y el vandalismo hacia los monumentos a la memoria de los soldados soviéticos.

Otro de los socios es Montenegro que sufrió los bombardeos de la OTAN cuando formaba parte de Yugoslavia en 1999 con graves pérdidas humanas y materiales y sólo tras un turbulento proceso electoral con injerencias externas se aprobó su entrada en la alianza.  Una asociación largamente deseada por los estadounidenses que  dejó sin salida al mar y sin flota a Serbia y eventualmente a su "aliada" Rusia. Jugada que no les salió tan redonda  con esta última en el mar negro en 2014 y en la actualidad. 

Cuando el eterno presidente montenegrino Milo Djukanovic veía amenazado su puesto hubo un extraño golpe supuestamente pro ruso que no supuso una ruptura en el clan gobernante desde su separación de Belgrado. Hoy se enfrenta a serios problemas de supervivencia política por la crisis económica y la contestación  popular  que sólo la OTAN puede apuntalar, como ya lo hizo con la ilegal e  inviable independencia de este antiguo reino serbio y posterior república yugoslava.

En la siempre desunida Antigua República Yugoslava de Macedonia , excluida  para su adhesión a la UE por la negativa búlgara pese a ser  aliados teóricos , gana fuerza el rechazo a la OTAN y los sentimientos pro serbios de parte de un importante segmento de la  población de este territorio siempre invisibilizada frente a los estamentos  nacionalistas macedonio y albanés.

Así pues los Balcanes ocuparán próximamente portadas de prensa y preocupaciones de los portavoces de las democracias occidentales por la inestabilidad de sus nuevos gobiernos, el peligro que suponen estos aliados de Putin para la integridad de Europa y la paz mundial; y el auge de nuevos nacionalismos excluyentes que compararan con el presidente húngaro Víctor Orban pero ya no con el polaco.

El flanco de los Balcanes a buen seguro ha tenido cierto protagonismo en la cumbre de la OTAN que hoy termina en Madrid. Son conocedores del gran  malestar generalizado en toda la región, desde Albania hasta Bosnia, causado por la aprobación de la adhesión a la UE de Ucrania a sus expensas  que los relega y restringe fondos comunes. El euro escepticismo  crecerá  en el Este pero sus valores se diferenciaran de los un Reino Unido desbocadamente belicista  que pretende sacudir el avispero bosnio contra Serbia y la república Srpska como supuestos esbirros de Putin con el envío de una muy simbólica  misión de refuerzo de la OTAN.

 A esta iniciativa se sumarán otras más en el seno de la UE o de la OTAN, ya  indistinguibles después de lo visto estos días en la aberrante cumbre de  Madrid. El reconocimiento por parte del gobierno de España a la independencia de Kosovo será una de ellas, ya  de facto anunciada por Pedro Sánchez con su apoyo a la exención de visados en la UE para los kosovares. 

Serbia seguirá utilizando la diplomacia a la búsqueda de alianzas y acuerdos comerciales, políticos y culturales con todo los bandos. No puede hacer otra cosa, pese al coste  y la enorme dificultad que supone mantener su independencia como suele repetir su presidente. 

Un mandatario, convertido ya en un rival a batir y cuya permanencia en el poder no resultará fácil en estos próximos tiempos pese a su gran apoyo electoral. 

En la capital de España, los allí reunidos deben tener muy presentes tanto su política conciliadora hacia Rusia como  afirmaciones de este tipo: 

“Ya no permitiremos ser un saco de boxeo para nadie”  afirmó tras haber recibido el nuevo  sistema de misiles antiaéreos chino que se suma a los S300 rusos convirtiéndolo en el único país europeo en poseer los dos potentes sistemas de defensa aérea. 

Las declaraciones de China subrayan que esta venta no va en contra de la OTAN sin dejar de recordar los bombardeos de la coalición en 1999 , en especial el que fue objeto  la embajada china en Belgrado  causando la muerte a tres personas y heridas a otra  veintena.

Mientras los estadounidenses afean a Serbia hacerse con armamento incompatible con su pertenencia a la UE, dándose otra vez más una colusión  entre OTAN y UE, los países europeos endeudan su economía en pos de Ucrania, un país que se descompone, cuyo único elemento de unión son las armas contra Rusia y su torpe intervención .Es una guerra que ya tiene ganadores y perdedores. Y los segundos no tiene participación en la industria armamentística ni energética que comparten mesa en Madrid.

Serbia deberá enfrentarse de nuevo a importantes y cruentos desafíos. Y de nuevo vendrán desde el exterior.


lunes, 28 de febrero de 2022

La guerra en Ucrania y las enseñanzas yugoslavas

Un duro  discurso del Presidente ruso Vladimir Putin a la nación respondía a la prolongada campaña  de acoso  militar y financiero por parte de la OTAN para cercar a Rusia.  La adhesión de Ucrania  a la alianza atlántica, línea roja y objetivo inasumible para Rusia ha provocado una guerra impensable, innecesaria, terrible que empeora la situación día a día.

Ucrania vive cinco días de duros combates en los cuales los medios de comunicación  han sobrepasado todo los límites de la indecencia, el partidismo, el sensacionalismo, la xenofobia y la demonización a Rusia. Las clases políticas han respondido prácticamente  al unísono con el mismo lenguaje belicista, maniqueo e irresponsable.

Esto recuerda mucho a lo que sucedió en  la guerra de desmantelamiento de Yugoslavia. Aunque hoy la revolución digital y las redes sociales sean omnipresentes, el patrón es el mismo. Desinformación, intoxicación informativa y bulos, cuando no propaganda de guerra ,una vez más elaborada por las agencias mediáticas atlantistas o contratadas modelan la opinión pública y condenan a Ucrania. Su futuro como país no sólo queda comprometido por la invasión rusa que incrementará la resistencia armada y se cobrará un alto coste en vidas de ambos lados sino que responde a un anhelado plan de sometimiento y desmembración de Rusia propugnado por Estados Unidos. Ejemplificado en el Gran Tablero Mundial de Zbigniew Brzezinski​ que distan de asegurar la pervivencia de Ucrania como país.

Su único interés estriba en rodear, aminorar y arrinconar a Rusia. Quitarle población, cereales, comercio, acceso al Mar Negro y aislarla de otros territorios hermanos. No deja de ser una reedición de las políticas austrohúngaras o nazis de ocupación durante la Segunda Guerra Mundial. Siendo estas glorificadas por Kiev que jalea desde el gobierno actos laudatorios de las divisiones SS ucranianas que participaron en el Holocausto y masacraron tanto a ciudadanos soviéticos como a polacos y otras minorías. 

Que él elegido para encabezar el estado títere de la OTAN sea un ucraniano judío y rusófono no deja de ser una broma de muy mal gusto y un gesto burdo hacia un país al cual no se le tiene en muy alta estima. Que no se celebre el Nueve  de Mayo como día de la victoria  en la segunda república soviética que más sufrió y contribuyó a la victoria sobre la Alemania Nazi y que llegó a tener voto a parte de la URSS durante un tiempo en Naciones Unidas indica que la ”desnazificación” propugnada en el furioso discurso del líder ruso no es de ninguna manera  propaganda hueca. 

Ejemplos más recientes los tenemos tras los actos que llevaron al triunfo al Maidán, cargados de simbología nazi y fascista con un muy presente Bandera , la matanza de Odessa en 2014 y la guerra contra el Donbass emprendida por lo que quedó del ejército ucraniano que no desertó tras el golpe proccidental.

Incluso más hiriente que lo anterior y obviado completamente por los medios es que Alemania haya enviado aviones de combate a Lituania donde las mismas insignias sembraron las muertes entre civiles y cuyos numerosos campos de  extermino deberían dar para una memoria histórica algo más respetuosa con los centenares de miles de vidas que segó el país centroeuropeo en la Segunda Guerra Mundial. 

Y una mayor contribución a la paz entre los pueblos(vocablo tan querido por los alemanes)y reconocimiento del dolor causado que el envío de armamento  anticarro y antiaéreo a las divisiones de élite del ejército ucraniano de ideología abiertamente neonazi. Calificativo que los medios tildan de exagerado o fantasioso, no obstante me resulta difícil calificar de otra forma a los civiles ucranianos cargados de odio que escupen a los cadáveres de soldados  rusos llamándoles despectivamente partisanos.

Por su parte los holandeses han enviado misiles anticarro Panzerfaust lo que ya es rizar el rizo.

No obstante las tan inevitables como estúpidas comparaciones desde múltiples instancias y tribunas con el nazismo son atribuidas a Putin y al pueblo ruso como antes lo fueron con el socialista Slobodan Milosevic y los yugoslavos-serbios o anteriormente a Patrice Lumumba o Nasser.

Países neutrales como Suecia ya movilizaron sus tropas semanas antes del estallido del conflicto así como Finlandia crecía en su intolerancia hacia su vecino y un acercamiento a la OTAN que tritura el mundo surgido de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial.Esta reacción cuestiona la propia independencia finlandesa sujeta a acuerdos con la Unión Soviética y que lógicamente ha motivado las enérgicas quejas rusas.

La expansión de la OTAN que se han venido repitiendo desde los años noventa. han violado todos los acuerdos de convivencia pacífica  y respeto diplomático con Rusia. Fue precisamente la guerra de Yugoslavia la que aceleró este proceso, frenando el desarrollo de una  Comunidad Europea con un euro ejército propio e independiente y un acercamiento al este por criterios europeos no estadounidenses. La ampliación al Este fue únicamente motivada para cercar a Rusia y quitarle influencia intentando borrar su legado histórico. 

Este signo de  preocupación hacia la ampliación de la OTAN fue incluido también en el primer discurso de Putin en el que mencionaba a Macedonia como una muestra más de la desmesurada política de hostigamiento de la OTAN hacia Rusia.

 En el segundo ya con la guerra empezada recordó los criminales bombardeos de la OTAN sobre Belgrado en los cuales murieron más de 6000 civiles ,en Centroeuropa sin que Yugoslavia hubiese atacado a ningún estado miembro. 

Esta vez a diferencia de otras ocasiones no habló de como la OTAN violó las mismas directrices de la ONU, la resolución 1244, así como  con su participación en la guerra a favor del ELK albanokosovar o de la ocupación militar de la provincia serbia de Kosovo y Metohija.

Hoy quieren incluir a Ucrania en la UE ,un país pobre, corrupto , con una democracia imperfecta, considerada hibrida, no mucho mejor que la rusa  y por añadidura en plena guerra. 

Estamos ante una guerra  que empezó  hace ocho años desde el Maidán contra los territorios de Donbass y Lugansk castigados estas últimas semanas por el ejército ucraniano  en una sangrienta campaña premeditada de provocación sin eco en los medios. 

Este sería el primer paso para la incorporación a la Alianza atlántica. Por eso Rusia no puede perder esta guerra. Su supervivencia como nación empieza defendiéndola en la  cuna de su civilización, en  las raíces de su ser, Kiev, Ciudad tan rusa como Kazan que hoy pretende ser su tumba y el inicio de su descomposición. 

No estamos ante un juego de guerra de Putin, es una misión muy dolorosa que cualquier líder ruso debe cumplir. Ucrania es vital para Rusia. Probablemente existían otros medios y debía hacerse antes, pero ya es tarde , sus fuerzas ahora están mejor preparadas que antaño pero no son suficientes para una guerra larga y menos de índole mundial a la que la Ucrania proccidental quiere arrastrarles con algún incidente internacional. Se hablaba que Turquía cerraría los Estrechos. Una matanza contra civiles cerca o dentro de la frontera polaca desencadenaría la ansiada intervención internacional como se logró con una de las masacres de Sarajevo causada por los bosnio islamistas a tal fin.

La ONU como consecuencia de la guerra de Yugoslavia quedó supeditada no ya  a intereses estadounidenses sino a las directrices de la OTAN. No hay más que oír las declaraciones de Antonio Guterres, su  Secretario General para darse cuenta. Ominoso el silencio frente a la guerra del Yemen pero muy estruendosa su militancia antirusa.

Vladimir Putin conoce perfectamente el legado que dejaron las guerras de Yugoslavia y los cambios geoestratégicos que supusieron. Ha invocado la ilegalidad de la independencia de Kosovo para justificar  sus acciones en el espacio exsoviético.  Y  en Moscú conocen  la suerte de la Krajina , zona mayoritariamente serbia que quedo en manos croatas y de cómo una operación occidental dejo sin salida al mar a Serbia con la independencia de Montenegro refrendada por su membresía en la OTAN. Paralelismos que no permitió se repitieran en 2014 con el envío de tropas al  Donbass, Lugansk y Crimea.  

Pero  la forma relativamente incruenta e incontestada de entonces no es la actual. Ucrania no es un David cualquiera , es uno de los países  más  grandes de Europa. Posee un ejército tan numeroso como el italiano , lleva ocho años de guerra, está muy motivado, enardecido por la entrada del ejército ruso por todo el país, con divisiones ultranacionalistas  fanáticas , bien armado tanto con  armas soviéticas como occidentales .Conocen muy bien al ruso y combaten de forma similar y asesorada por la OTAN desde el 2014. Los comandos especiales de la alianza participaron y lo siguen haciendo en una guerra que costará a Rusia más de lo esperado pero cuya derrota es imposible. Rusia no quiere ni puede comportarse en Kiev como hizo EEUU en Belgrado o Bagdad y eso aumentará sus costes humanos en una carrera contra reloj para una guerra que debe terminar lo antes posible.

Aunque poco nombrado el principal desencadenante para la entrada de las tropas rusas ha sido la decisión por parte del gobierno de Kiev de revisar el Memorándum de Budapest de 1996 , muy especialmente la posibilidad de instalación  de armas nucleares en suelo ucraniano. Toda una declaración de guerra.

El recurso a la disuasión nuclear ruso frente a un enemigo más poderoso militarmente es la reacción a la activación por primera vez en la historia de las Unidades de intervención rápida de la OTAN que tiene hoy más poder militar en suelo europeo que nunca antes en la historia.


lunes, 1 de noviembre de 2021

Tensión en Kosovo

Durante la última semana del pasado mes de septiembre la tensión se incrementó en la pseudo-frontera entre Serbia y su provincia de Kosovo y Metohija, Esto sucedió tras la decisión unilateral por parte de los dirigentes albanokosovares de Pristina, capital de la autoproclamada república de Kosovo, de prohibir la entrada a su territorio (ocupado por las fuerzas de la OTAN) de todo vehículo con matrícula serbia. La zona de Kosovksa Mitrovica con población mayoritariamente serbia no sólo aguantó el envite, enésima provocación y conculcación de sus derechos, que otros conciudadanos de afiliación serbia, o no albanesa musulmana radicados en otros enclaves más amenazados y aislados no están en disposición de hacerlo. Sino que se rebeló  contra tal medida que no sólo afecta a sus derechos elementales como el de libertad de movimiento sino además el de la propia integridad personal al poder quedar en zona hostil habiendo sido declarados por el para-gobierno autónomo albanés como delincuentes. 

El propósito de los herederos del UÇK era manifiesto; la asfixia económica sobre el comercio, abastecimiento básico  y libertad de bienes entre los habitantes serbokosovares de todo el territorio así como un buscado reforzamiento del control de las zonas aledañas a Serbia, la vía con mayor tráfico de bienes y mercancías y sobre la que graban continuamente nuevas tasas e impuestos.

 Este enésimo castigo a la población serbokosovar vino acompañada de un despliegue de una reforzada policía armada albanokosovar que hace las veces de fuerza armada. Afortunadamente mucho menos capaz, agresiva y numerosa que el UÇK de antaño. Hecho que suponemos debe mucho a los ficticios postulados impuestos por las directrices  europeas que la supervisan y financian para equipararla como fuerza de orden legítima y democrática.

Sin embargo la apuesta albanokosovar erró en sus cálculos .Quizá pudo sorprenderles la contundente respuesta serbia con movilización de fuerzas militares, tanto terrestres como aéreas, la declaración del estado de alerta en las poderosas agrupaciones armadas enviadas al control efectivo de los límites con la zona albanokosovar tutelada por la OTAN y la firme y decidida postura del gobierno serbio apoyándose en leyes nacionales, internacionales y resoluciones de la ONU. Pero lo que no esperaban en Pristina es que tras el toque a arrebato serbio, fuera  Belgrado desde donde se llamase a la acción a las tropas de la OTAN para que controlasen la situación en los pasos administrativos de Jarinje y Brnjak como efectivamente hicieron  desplazando a la policía armada kosovar y normalizando el tráfico entre ambas lados. 

La diplomacia europea hizo a su vez cambiar los mensajes en principio belicistas no solo del  primer ministro de la autodenominada republica de Kosovo, Albin Kurti sino también del vocinglero presidente albanés, furibundo defensor de la Gran Albania. Úrsula Vanderleyen se felicitó de los avances en el diálogo entre las partes serbias y albanokosovar para la resolución del conflicto, dejando al margen los fallidos intentos albaneses y exculpando a Serbia, el viejo demonio de la escalada de tensión que retiró sus efectivos de la zona tan pronto Bruselas dio garantías no sin antes hacer una contundente declaración de intenciones:

"Estaremos esperando 24 horas para que reaccione como OTAN. Y sólo si después de esto continúa el pogrom de nuestra población, Serbia reaccionará y no permitirá lo que sucedió en la década de 1990 y en 2004"

También ha resultado clave la postura de Eslovenia durante la  presidencia de la UE que apoya a Serbia para su pronta  adhesión como paso fundamental para la inclusión del resto de  los Balcanes Occidentales en Europa. Que se suma a sus intereses comerciales y culturales, sus disputas con Croacia,  y su algo más que tácito  reconocimiento  a su política regional tanto en la guerra de Bosnia como en su conflicto territorial en Kosovo y su visto bueno al reparto territorial.

Aspectos no lo suficientemente contemplados por una clase política albanokosovar, más pendiente ya de las  posibles implicaciones derivados del juicio de Thaçi y de la inacción de la nueva administración Biden que parece haber llegado mal y tarde  para sus apadrinados. 

Así pues aunque  este episodio se ha saldado con una victoria diplomática serbia que pronto verá ampliada la lista de países que se retractan del reconocimiento de Kosovo, las amenazas a la estabilidad y paz no dejan de sucederse por parte albanokosovar. En esta ocasión el escenario del conflicto es Valac, zona del norte de Kosovo perteneciente a la red de municipios serbios de Kosovo cuya autonomía ha sido desafiada por Ramush Haradinaj que ha amagado con una invasión militar y poner fin a una muy limitada autonomía serbokosovar local  reconocida incluso por la Unión Europea. Hay informes que hablan de tropas de combate británicas en la zona para prestar cobertura a las fuerzas albanokosovares.

El presidente serbio, Aleksandar Vusic, ya se ha dirigido a instancias comunitarias para denunciar la situación de una escalada que parece más obedecer a luchas intestinas en Pristina que a un plan real en el cual las tornas han cambiado y los albano-kosovares por el momento tienen todas las de perder. La Europa y el mundo actual poco tienen que ver con el fatídico año 1999.