El blog del documental "Yugoslavos". Un espacio reservado para el análisis de las verdaderas causas, orígenes y consecuencias de las guerras yugoslavas. El documental contará con voces autorizadas, expertos de verdad con testimonios incómodos largo tiempo silenciados. Incluye imágenes inéditas en España.
La Llama Eterna
Dedicada a los partisanos que el 6 de Abril de 1945 expulsaron al invasor fascista de Yugoslavia. En el muro se recoge la participación de las brigadas de diversos orígenes,bosniohercegovina,croatas,montenegrinas y serbias que participaron en la triunfal ofensiva. El ideal, la victoria y la muerte les unieron en el pasado. Hoy el recuerdo sigue vivo en Sarajevo, a salvo del nacionalismo intoxicador ¿Hasta cuando?
viernes, 9 de septiembre de 2022
lunes, 1 de agosto de 2022
Vientos de guerra en Kosovo, otra vez...
Son los traídos por el presidente del Gobierno español en su pequeña gira a los Balcanes Occidentales según la denominación neo imperialista de la OTAN suscrita por la UE. La gira empezó ayer en Sarajevo, con el sempiterno acto protocolario en la biblioteca de la misma ciudad que ahora sí, reconoce como su primera gran escuela y experiencia política internacional a las órdenes de Carlos Westendorp como este blog y algún otro reconocieron hace décadas que ahora celebran cadenas nacionales como Antena3
Hace menos de un mes escribía
sobre el delicado papel geopolítico de Serbia y su imposible encaje en una
Europa cada vez más belicosa completamente adscrita a la campaña de guerra
atlantista en Ucrania. Con una situación en la que crece el descontento, en la
que el Este bascula hacia la antipatía total hacia Kiev, Belgrado e convierte
en un chivo expiatorio. Y otra vez los agentes de la OTAN, vuelven a intervenir
en Kosovo. No creo haya demasiado lugar para el optimismo, no obstante no puedo
más que expresar mi apoyo incondicional a la legalidad internacional y a las
defensa de la integridad nacional serbia y del bienestar de toda la
población kosovar bajo el amparo del imperio de la ley contra medidas
unilaterales de cuerpos armados paramilitares defensores únicamente de un único
grupo étnico. Serbia va a sufrir muchas provocaciones y muchas desgraciadamente
buscarán ser lo más dolorosas posibles.
Pedro Sánchez que hace menos de
un día vociferaba su apoyo a Serbia, tanto para su entrada en la UE como para
su contencioso en Kosovo, decía desde tierras albanesas a las que había huido
apresuradamente tras la movilización del ejército serbio en la frontera que
Rusia es la culpable de la guerra en Europa y que esta parte de Europa debe
luchar contra ella con los valores que nos son comunes.
Este viaje,
enésimo desastre diplomático más de nuestro gobierno que empezaba
alabando lo bien que juga a baloncesto Jovic y lo que le gusta la
NBA a nuestro presidente pasa de la bufonada a convertirse en otra
afrenta más hacia pueblos que merecen nuestro respeto como la de cualquier
nación soberana es una funesta consecuencia más del
vasallaje acordado tras la vergonzosa cumbre de la OTAN celebrada el
mes pasado en Madrid.
sábado, 2 de julio de 2022
Cerco a Serbia
El
pasado día seis de Junio, el derecho internacional sufrió otro atropello más
por parte de la Alianza
Atlántica al impedir tres países miembros el paso del avión de la
misión diplomática rusa encabezada por el Ministro de Exteriores ruso Sergei
Lavrov con destino Belgrado. Esta era una visita de vuelta tras
la firma en Moscú de un acuerdo comercial entre Serbia y Gazprom que
garantiza al país balcánico suministro de gas ininterrumpido durante tres años
a un precio por debajo del mercado.
El ministro de exteriores ruso concluyó tras el desvió aéreo:
”La línea de Bruselas en los Balcanes y en Ucrania es
esencialmente la misma. Sólo en los Balcanes, la Unión Europea favorece a
aquellos que infringen los intereses de los serbios, y en Ucrania, la OTAN y la
Unión Europea apoyan a un régimen que hace tiempo declaró la guerra a todo lo
ruso".
Aunque este análisis encierre gran parte
de verdad en sus palabras soslaya los denodados esfuerzos diplomáticos del
gobierno serbio por mantener el equilibrio entre la Unión Europea a la que
aspira integrarse y Rusia, referente no sólo cultural sino también energético.
Preocupación compartida por otros países europeos como Italia y Austria que no
dudan en buscar alternativas de pago y suministro de las materias primas y gas
rusos con el gobierno de Moscú o intermediarios afines.
Conocedor de la nueva política energética
de la UE ideada por EEUU, ineficaz, más cara y que no garantiza las necesidades
del país, el presidente serbio sigue insistiendo en una línea política
multilateral de entendimiento que no le condene:
"Si se detiene el tránsito de gas
ruso a Europa, el aumento de los precios de la electricidad se convertirá en un
“infierno para todos. “Ya estamos mirando con horror lo que está pasando en el
sector energético. Imagine el peor de los casos: Rusia, por la razón que sea,
corta el suministro de gas, no a nosotros, sino a Europa. O alguien no paga en
rublos, o ya no quiere. Con escasez de gas, el precio de la electricidad sube a
320-350 euros por megavatio, esto es un infierno para todos”
Pese a los buenos oficios y a las llamadas
al interés general (europeo) Serbia se enfrenta a la presión constante de
Bruselas que no sólo no olvida su pasado como baluarte yugoslavo y socialista, sino que
además penaliza su buena relación con Rusia. Basada esta en unas esporádicas buenas relaciones y en unos lazos
históricos y religiosos que comparte con casi la mitad de Europa a quienes el
país euroasiático liberó del dominio otomano y que ahora engrosan las filas
atlantistas y envían armamento soviético a Ucrania para matar soldados rusos.
Belgrado se ha quedado solo.Se ha
convertido en una rara avis,en una voz independiente y valiente. No se puede calificar de otra manera su comportamiento al rechazar las fuertes y
reiteradas presiones del canciller alemán Olaf Scholz para que se unan a las
sanciones contra Rusia. Como tampoco tuvieron éxito las primero súplicas y
después amenazas de Kiev para que condenarán los ataques rusos. Serbia esgrimió el
quid pro quo, lo harián cuando Zelensky condenase los bombardeos de la OTAN en
1999 sobre Serbia. Evidentemente esto no ha sucedido ni sucederá mientras el
líder de la rada ucraniana sea un títere de la coalición.
Nos encontramos ante una
diplomacia que retrotrae a la de los Países No Alienados. Una política entre
bloques tantas veces despreciada en los últimos tiempos por políticos y
analistas occidentales que sin embargo vive ahora un renacimiento con los
BRICS. Organización que no sólo superan holgadamente en
fuerza económica y población al G7 sino que conforman la abrumadora mayoría de
voluntades, opiniones y vidas en el mundo. Argentina e Irán ha pedido esta misma
semana su integración en el grupo.
La Serbia que hoy vemos acosada y
despreciada en la UE por no querer sanciones comerciales contra una Rusia
con la que mantiene acuerdos comerciales como también los tiene con otros países miembros de la Unión
Europea, tiene memoria. Recuerda lo que sucedió en la década de los 90, no
puede olvidar quien ayudó a la destrucción de Yugoslavia y sobre todo quien
mató a miles de civiles, bombardeando hospitales, zonas residenciales,
guarderías, puentes, convoyes de refugiados, trenes civiles y centrales
eléctricas. Fue la OTAN organización a la que siempre se ha negado a adherirse y que le supone en puridad su exclusión perpetua de la Unión Europea pese
a sus múltiples esfuerzos y avances.
No en vano desde el inicio de la
guerra en Ucrania, la población serbia lo ha entendido y las opiniones
euroescépticas superan por primera vez en décadas a las europeístas.
Serbia no es el único país en el cual el
posicionamiento estadounidense y europeo en esta guerra ha hecho bascular
simpatías y estados de opinión. Pese a la formidable maquinaria mediático
propagandístico atlantista, el mundo ortodoxo apoya mayoritariamente a Rusia en
el conflicto. Son mayoría social desde Grecia hasta la beligerante
Georgia.
No obstante es Serbia la que está en el
punto de mira, rodeada por países de la OTAN que estrechan el cerco sobre ella
o así lo obligan las directrices de la Alianza Atlántica.
De los tres países que impidieron el vuelo
de la misión rusa a tierras serbias, uno ya está en proceso de cambio,
Bulgaria. El actual gobierno prooccidental y corrupto ha perdido la
moción de censura, y a menos que otro golpe "suave" auspiciado por la
OTAN lo impida con alguna sucia maniobra, la oposición abierta e históricamente
pro rusa ganará las elecciones. Pesa mucho en la opinión pública búlgara
el comportamiento de los refugiados ucranianos y su desacralización de lo
ortodoxo y el vandalismo hacia los monumentos a la memoria de los soldados
soviéticos.
Otro de los socios es Montenegro que sufrió los bombardeos de la OTAN cuando formaba parte de Yugoslavia en 1999 con graves pérdidas humanas y materiales y sólo tras un turbulento proceso electoral con injerencias externas se aprobó su entrada en la alianza. Una asociación largamente deseada por los estadounidenses que dejó sin salida al mar y sin flota a Serbia y eventualmente a su "aliada" Rusia. Jugada que no les salió tan redonda con esta última en el mar negro en 2014 y en la actualidad.
Cuando el eterno presidente montenegrino Milo Djukanovic veía amenazado su
puesto hubo un extraño golpe supuestamente pro ruso que no supuso
una ruptura en el clan gobernante desde su separación de Belgrado. Hoy se
enfrenta a serios problemas de supervivencia política por la crisis
económica y la contestación popular que sólo la OTAN puede
apuntalar, como ya lo hizo con la ilegal e inviable
independencia de este antiguo reino serbio y posterior república
yugoslava.
En la siempre desunida Antigua República
Yugoslava de Macedonia , excluida para su adhesión a la UE por la
negativa búlgara pese a ser aliados teóricos , gana fuerza el rechazo a
la OTAN y los sentimientos pro serbios de parte de un importante segmento de
la población de este territorio siempre invisibilizada frente a los
estamentos nacionalistas macedonio y albanés.
Así pues los Balcanes ocuparán
próximamente portadas de prensa y preocupaciones de los portavoces de las democracias occidentales por la inestabilidad de sus nuevos gobiernos, el
peligro que suponen estos aliados de Putin para la integridad de Europa y la
paz mundial; y el auge de nuevos nacionalismos excluyentes que
compararan con el presidente húngaro Víctor Orban pero ya no
con el polaco.
El flanco de los Balcanes a buen seguro ha
tenido cierto protagonismo en la cumbre de la OTAN que hoy termina en Madrid.
Son conocedores del gran malestar generalizado en toda la región, desde
Albania hasta Bosnia, causado por la aprobación
de la adhesión a la UE de Ucrania a sus expensas que los relega
y restringe fondos comunes. El euro escepticismo crecerá en el Este pero sus valores se diferenciaran de los un Reino Unido desbocadamente
belicista que pretende sacudir el avispero bosnio contra Serbia y la
república Srpska como supuestos esbirros de Putin con el
envío de una muy simbólica misión de refuerzo de la OTAN.
A esta iniciativa se sumarán otras
más en el seno de la UE o de la OTAN, ya indistinguibles después de lo
visto estos días en la aberrante cumbre de Madrid. El reconocimiento por
parte del gobierno de España a la independencia de Kosovo será una de ellas, ya
de facto anunciada por Pedro Sánchez con su apoyo a la exención de
visados en la UE para los kosovares.
Serbia seguirá utilizando la diplomacia a la búsqueda de alianzas y acuerdos comerciales, políticos y culturales con todo los bandos. No puede hacer otra cosa, pese al coste y la enorme dificultad que supone mantener su independencia como suele repetir su presidente.
Un mandatario, convertido ya en un rival a batir y cuya
permanencia en el poder no resultará fácil en estos próximos tiempos pese a su
gran apoyo electoral.
En la capital de España, los allí reunidos
deben tener muy presentes tanto su política conciliadora hacia Rusia como
afirmaciones de este tipo:
“Ya
no permitiremos ser un saco de boxeo para nadie” afirmó tras haber
recibido el nuevo sistema de misiles antiaéreos chino que se suma a los
S300 rusos convirtiéndolo en el único país europeo en poseer los dos
potentes sistemas de defensa aérea.
Las declaraciones de China subrayan que
esta venta no va en contra de la OTAN sin dejar de recordar los bombardeos de la coalición en 1999 , en especial
el que fue objeto la embajada china en Belgrado causando la
muerte a tres personas y heridas a otra veintena.
Mientras los estadounidenses afean a
Serbia hacerse con armamento incompatible con su pertenencia a la UE, dándose
otra vez más una colusión entre OTAN y UE, los países europeos endeudan
su economía en pos de Ucrania, un país que se descompone, cuyo único elemento
de unión son las armas contra Rusia y su torpe intervención .Es una
guerra que ya tiene ganadores y perdedores. Y los segundos no tiene
participación en la industria armamentística ni energética que comparten mesa
en Madrid.
Serbia deberá enfrentarse de nuevo a
importantes y cruentos desafíos. Y de nuevo vendrán desde el exterior.
lunes, 28 de febrero de 2022
La guerra en Ucrania y las enseñanzas yugoslavas
Un duro discurso del Presidente ruso Vladimir Putin a la nación respondía a la prolongada campaña de acoso militar y financiero por parte de la OTAN para cercar a Rusia. La adhesión de Ucrania a la alianza atlántica, línea roja y objetivo inasumible para Rusia ha provocado una guerra impensable, innecesaria, terrible que empeora la situación día a día.
Ucrania vive cinco días de duros
combates en los cuales los medios de comunicación han sobrepasado todo los límites de la
indecencia, el partidismo, el sensacionalismo, la xenofobia y la demonización a
Rusia. Las clases políticas han respondido prácticamente al unísono con el mismo lenguaje belicista,
maniqueo e irresponsable.
Esto recuerda mucho a lo que
sucedió en la guerra de desmantelamiento
de Yugoslavia. Aunque hoy la revolución digital y las redes sociales sean
omnipresentes, el patrón es el mismo. Desinformación, intoxicación informativa
y bulos, cuando no propaganda de guerra ,una vez más elaborada por las agencias
mediáticas atlantistas o contratadas modelan la opinión pública y condenan a
Ucrania. Su futuro como país no sólo
queda comprometido por la invasión rusa que incrementará la resistencia armada
y se cobrará un alto coste en vidas de ambos lados sino que responde a un
anhelado plan de sometimiento y desmembración de Rusia propugnado por Estados
Unidos. Ejemplificado en el Gran Tablero Mundial de Zbigniew Brzezinski que distan de asegurar la pervivencia de Ucrania como país.
Su único interés estriba en rodear, aminorar y arrinconar a Rusia. Quitarle población, cereales, comercio, acceso al Mar Negro y aislarla de otros territorios hermanos. No deja de ser una reedición de las políticas austrohúngaras o nazis de ocupación durante la Segunda Guerra Mundial. Siendo estas glorificadas por Kiev que jalea desde el gobierno actos laudatorios de las divisiones SS ucranianas que participaron en el Holocausto y masacraron tanto a ciudadanos soviéticos como a polacos y otras minorías.
Que él elegido para encabezar el estado títere de la OTAN sea un ucraniano judío y rusófono no deja de ser una broma de muy mal gusto y un gesto burdo hacia un país al cual no se le tiene en muy alta estima. Que no se celebre el Nueve de Mayo como día de la victoria en la segunda república soviética que más sufrió y contribuyó a la victoria sobre la Alemania Nazi y que llegó a tener voto a parte de la URSS durante un tiempo en Naciones Unidas indica que la ”desnazificación” propugnada en el furioso discurso del líder ruso no es de ninguna manera propaganda hueca.
Ejemplos más recientes los
tenemos tras los actos que llevaron al
triunfo al Maidán, cargados de simbología nazi y fascista con un muy presente
Bandera , la matanza de Odessa en 2014 y la guerra contra el Donbass emprendida
por lo que quedó del ejército ucraniano que no desertó tras el golpe proccidental.
Incluso más hiriente que lo anterior y obviado completamente por los medios es que Alemania haya enviado aviones de combate a Lituania donde las mismas insignias sembraron las muertes entre civiles y cuyos numerosos campos de extermino deberían dar para una memoria histórica algo más respetuosa con los centenares de miles de vidas que segó el país centroeuropeo en la Segunda Guerra Mundial.
Y una mayor contribución a la paz entre los pueblos(vocablo tan querido por los alemanes)y reconocimiento del dolor causado que el envío de armamento anticarro y antiaéreo a las divisiones de élite del ejército ucraniano de ideología abiertamente neonazi. Calificativo que los medios tildan de exagerado o fantasioso, no obstante me resulta difícil calificar de otra forma a los civiles ucranianos cargados de odio que escupen a los cadáveres de soldados rusos llamándoles despectivamente partisanos.
Por su parte los holandeses han enviado misiles anticarro Panzerfaust lo que ya es rizar el rizo.
No obstante las tan inevitables como estúpidas comparaciones desde múltiples instancias y tribunas con el nazismo son atribuidas a Putin y al pueblo ruso como antes lo fueron con
el socialista Slobodan Milosevic y los
yugoslavos-serbios o anteriormente a Patrice Lumumba o Nasser.
Países neutrales como Suecia ya
movilizaron sus tropas semanas antes del estallido del conflicto así como
Finlandia crecía en su intolerancia hacia su vecino y un acercamiento a la OTAN
que tritura el mundo surgido de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial.Esta reacción cuestiona la propia independencia finlandesa sujeta a acuerdos con la
Unión Soviética y que lógicamente ha motivado las enérgicas quejas rusas.
La expansión de la OTAN que se han venido repitiendo desde los años noventa. han violado todos los acuerdos de convivencia pacífica y respeto diplomático con Rusia. Fue precisamente la guerra de Yugoslavia la que aceleró este proceso, frenando el desarrollo de una Comunidad Europea con un euro ejército propio e independiente y un acercamiento al este por criterios europeos no estadounidenses. La ampliación al Este fue únicamente motivada para cercar a Rusia y quitarle influencia intentando borrar su legado histórico.
Este signo de preocupación hacia la ampliación de la OTAN fue incluido también en el primer discurso de Putin en el que mencionaba a Macedonia como una muestra más de la desmesurada política de hostigamiento de la OTAN hacia Rusia.
En el segundo ya con la guerra empezada recordó los criminales bombardeos de la OTAN sobre Belgrado en los cuales murieron más de 6000 civiles ,en Centroeuropa sin que Yugoslavia hubiese atacado a ningún estado miembro.
Esta vez a diferencia de otras ocasiones no habló de
como la OTAN violó las mismas directrices de la ONU, la resolución 1244, así
como con su participación en la guerra a
favor del ELK albanokosovar o de la ocupación militar de la provincia serbia de
Kosovo y Metohija.
Hoy quieren incluir a Ucrania en la UE ,un país pobre, corrupto , con una democracia imperfecta, considerada hibrida, no mucho mejor que la rusa y por añadidura en plena guerra.
Estamos ante una guerra que empezó hace ocho años desde el Maidán contra los territorios de Donbass y Lugansk castigados estas últimas semanas por el ejército ucraniano en una sangrienta campaña premeditada de provocación sin eco en los medios.
Este sería el primer paso para la incorporación a la Alianza atlántica. Por eso Rusia no puede perder esta guerra. Su supervivencia como nación empieza defendiéndola en la cuna de su civilización, en las raíces de su ser, Kiev, Ciudad tan rusa como Kazan que hoy pretende ser su tumba y el inicio de su descomposición.
No estamos ante un juego de guerra de Putin, es una misión muy dolorosa
que cualquier líder ruso debe cumplir. Ucrania es vital para Rusia. Probablemente existían otros medios y debía hacerse
antes, pero ya es tarde , sus fuerzas ahora están mejor preparadas que antaño pero no son
suficientes para una guerra larga y menos de índole mundial a la que la Ucrania
proccidental quiere arrastrarles con
algún incidente internacional. Se hablaba que Turquía cerraría los Estrechos. Una matanza contra civiles cerca o dentro de la frontera polaca desencadenaría la ansiada intervención internacional como se logró con una de las masacres de Sarajevo
causada por los bosnio islamistas a tal fin.
La ONU como consecuencia de la guerra de Yugoslavia quedó supeditada no ya a intereses estadounidenses sino a las directrices de la OTAN. No hay más que oír las declaraciones de Antonio Guterres, su Secretario General para darse cuenta. Ominoso el silencio frente a la guerra del Yemen pero muy estruendosa su militancia antirusa.
Vladimir Putin conoce perfectamente el legado que dejaron las guerras de Yugoslavia y los cambios geoestratégicos que supusieron. Ha invocado la ilegalidad de la independencia de Kosovo para justificar sus acciones en el espacio exsoviético. Y en Moscú conocen la suerte de la Krajina , zona mayoritariamente serbia que quedo en manos croatas y de cómo una operación occidental dejo sin salida al mar a Serbia con la independencia de Montenegro refrendada por su membresía en la OTAN. Paralelismos que no permitió se repitieran en 2014 con el envío de tropas al Donbass, Lugansk y Crimea.
Pero la forma relativamente incruenta e incontestada de entonces no es la actual. Ucrania no es un David cualquiera , es uno de los países más grandes de Europa. Posee un ejército tan numeroso como el italiano , lleva ocho años de guerra, está muy motivado, enardecido por la entrada del ejército ruso por todo el país, con divisiones ultranacionalistas fanáticas , bien armado tanto con armas soviéticas como occidentales .Conocen muy bien al ruso y combaten de forma similar y asesorada por la OTAN desde el 2014. Los comandos especiales de la alianza participaron y lo siguen haciendo en una guerra que costará a Rusia más de lo esperado pero cuya derrota es imposible. Rusia no quiere ni puede comportarse en Kiev como hizo EEUU en Belgrado o Bagdad y eso aumentará sus costes humanos en una carrera contra reloj para una guerra que debe terminar lo antes posible.
Aunque poco nombrado el principal desencadenante para la entrada de las tropas rusas ha sido la decisión por parte del gobierno de Kiev de revisar el Memorándum de Budapest de 1996 , muy especialmente la posibilidad de instalación de armas nucleares en suelo ucraniano. Toda una declaración de guerra.
El recurso a la disuasión nuclear ruso frente a un enemigo más poderoso militarmente
es la reacción a la activación por primera vez en la historia de las
Unidades de intervención rápida de la OTAN que tiene hoy más poder militar en
suelo europeo que nunca antes en la historia.
lunes, 1 de noviembre de 2021
Tensión en Kosovo
Durante
la última semana del pasado mes de septiembre la tensión se incrementó en la
pseudo-frontera entre Serbia y su provincia de Kosovo y Metohija, Esto sucedió
tras la decisión unilateral por parte de los dirigentes albanokosovares de
Pristina, capital de la autoproclamada república de Kosovo, de prohibir la
entrada a su territorio (ocupado por las fuerzas de la OTAN) de todo vehículo
con matrícula serbia. La zona de Kosovksa Mitrovica con población
mayoritariamente serbia no sólo aguantó el envite, enésima provocación y
conculcación de sus derechos, que otros conciudadanos de afiliación serbia, o
no albanesa musulmana radicados en otros enclaves más amenazados y aislados no
están en disposición de hacerlo. Sino que se rebeló contra tal medida que no sólo afecta a sus
derechos elementales como el de libertad de movimiento sino además el de la
propia integridad personal al poder quedar en zona hostil habiendo sido
declarados por el para-gobierno autónomo albanés como delincuentes.
El propósito de los herederos
del UÇK era manifiesto; la asfixia económica sobre el comercio, abastecimiento
básico y libertad de bienes entre los
habitantes serbokosovares de todo el territorio así como un buscado
reforzamiento del control de las zonas aledañas a Serbia, la vía con mayor tráfico
de bienes y mercancías y sobre la que graban continuamente nuevas tasas e
impuestos.
Este enésimo castigo a la población
serbokosovar vino acompañada de un despliegue de una reforzada policía armada
albanokosovar que hace las veces de fuerza armada. Afortunadamente mucho menos
capaz, agresiva y numerosa que el UÇK de antaño. Hecho que suponemos debe mucho
a los ficticios postulados impuestos por las directrices europeas que la
supervisan y financian para equipararla como fuerza de orden legítima y
democrática.
Sin embargo la apuesta
albanokosovar erró en sus cálculos .Quizá pudo sorprenderles la contundente
respuesta serbia con movilización de fuerzas militares, tanto terrestres como
aéreas, la declaración del estado de alerta en las poderosas agrupaciones
armadas enviadas al control efectivo de los límites con la zona albanokosovar
tutelada por la OTAN y la firme y decidida postura del gobierno serbio
apoyándose en leyes nacionales, internacionales y resoluciones de la
ONU. Pero lo que no esperaban en Pristina es que tras el toque a arrebato serbio,
fuera Belgrado desde donde se llamase a
la acción a las
tropas de la OTAN para que controlasen la situación en los pasos
administrativos de Jarinje y Brnjak como efectivamente hicieron desplazando a la policía armada kosovar y normalizando el tráfico entre ambas
lados.
La diplomacia europea hizo a su
vez cambiar los mensajes en principio belicistas no solo del primer
ministro de la autodenominada republica de Kosovo, Albin Kurti sino también del
vocinglero presidente albanés, furibundo defensor de la Gran Albania. Úrsula
Vanderleyen se felicitó de los avances en el diálogo entre las partes serbias y
albanokosovar para la resolución del conflicto, dejando al margen los fallidos
intentos albaneses y exculpando a Serbia, el viejo demonio de la escalada de tensión que retiró sus efectivos de la zona tan pronto Bruselas dio garantías no sin antes hacer una contundente declaración de intenciones:
"Estaremos esperando 24 horas para que reaccione como OTAN. Y sólo si después de esto continúa el pogrom de nuestra población, Serbia reaccionará y no permitirá lo que sucedió en la década de 1990 y en 2004"
También ha resultado clave la
postura de Eslovenia durante la presidencia de la UE que
apoya a Serbia para su pronta adhesión como paso
fundamental para la inclusión del resto de los Balcanes
Occidentales en Europa. Que se suma a sus intereses comerciales y culturales,
sus disputas con Croacia, y su algo más que tácito
reconocimiento a su política regional tanto en la guerra de Bosnia como en su conflicto territorial en Kosovo y su visto bueno al reparto territorial.
Aspectos no lo suficientemente
contemplados por una clase política albanokosovar, más pendiente ya de
las posibles implicaciones derivados del juicio de Thaçi
y de la inacción de la nueva administración Biden que parece haber llegado mal
y tarde para sus apadrinados.
Así pues aunque este
episodio se ha saldado con una victoria diplomática serbia que pronto verá
ampliada la lista de países que se retractan del reconocimiento de Kosovo,
las amenazas a la estabilidad y paz no dejan de sucederse por parte
albanokosovar. En esta ocasión el escenario del conflicto es Valac, zona del
norte de Kosovo perteneciente a la red de municipios serbios de Kosovo cuya
autonomía ha sido desafiada por Ramush
Haradinaj que ha amagado con una invasión militar y poner fin a una
muy limitada autonomía serbokosovar local reconocida incluso por la Unión
Europea. Hay informes que hablan de tropas
de combate británicas en la zona para prestar cobertura a las fuerzas
albanokosovares.
El presidente serbio, Aleksandar
Vusic, ya se ha dirigido a instancias comunitarias para denunciar la
situación de una escalada que parece más obedecer a luchas intestinas en
Pristina que a un plan real en el cual las tornas han cambiado y los
albano-kosovares por el momento tienen todas las de perder. La Europa y el
mundo actual poco tienen que ver con el fatídico año 1999.
viernes, 4 de junio de 2021
La postura española ante Kosovo.
Gracias a la prensa extranjera hemos podido saber de la polémica suscitada por la información publicada en el periódico kosovar Demokracia.com a finales del pasado mes de Mayo, en la que se decía que el gobierno de España abriría una oficina de enlace en Pristina.
Esto se produciría
dentro de un intercambio político de la mano de Josep Borrell Alto
representante de Asuntos Exteriores de la UE con el cual se premiaba así
el supuesto papel constructivo y dialogante del nuevo líder albanokosovar de
Kosovo y Metohija, Alvin Kurti.
Pese al mutismo al respecto en nuestra prensa, esta información ha sido completamente refutada
por fuentes de Exteriores del gobierno español comunicadas a la prensa
kosovar.
Quizás este
malintencionado embuste se explique tras la reciente visita
del Ministro
de Exteriores de Grecia(país que tampoco reconoce a Kosovo)a Pristina
para abrir una oficina de carácter comercial pero también político en una
región que sigue sin reconocer como país de manera oficial, pese a que estas
acciones , enmarcadas en una campaña de apoyo a Kosovo para su entrada en la UE
rompen con el comportamiento mantenido hasta el momento por Atenas. Este cambio
de actitud heleno, netamente entreguista a voluntades ajenas no parece
ser más que el descenso de otro peldaño tras el mucho más
doloroso reconocimiento de la Antigua República Yugoslava de Macedonia
como país de pleno derecho. Enmarcado en un nuevo impulso de la UE hacia los
llamados "Balcanes Occidentales", en el cual un país tan empobrecido
y endeudado como Grecia ha dejado de tener el peso que siempre ha ostentado por historia
y posición.
Hemos de suponer
que ciertos sectores albanokosovares han hecho sus cábalas y paralelismos,
alimentados por el precedente que supuso la celebración del partido de futbol
clasificatorio para el Mundial 2022, al cual España accedió finalmente
pese a cosméticas imposiciones, y en el que el equipo kosovar, más albanés que
otra cosa utilizó los emblemas separatistas echando por tierra la política de
no reconocimiento absoluto del anterior gobierno de Mariano Rajoy.
Esta apuesta
kosovar en un mundo de desinformación llama la atención, ya
que el 4 de Mayo, fueron recibidos en Madrid los ministros
serbios de exteriores serbio, y el de Defensa, dato especialmente
significativo, en el cual la Moncloa apoyó de forma fehaciente la integridad
territorial de Serbia y su apoyo a la adhesión a la UE. Apenas una
semana después del extraño episodio
esloveno del reajuste fronterizo y
territorial entre Serbia y Kosovo.
No obstante hay cierto
grado de sospecha en la postura que tomará el gobierno de Pedro Sánchez llegado
el momento. La sombra del reconocimiento español planea por momentos.
Su propio papel personal en Bosnia durante la Guerra de
Yugoslavia y la incomprensible cesión en asuntos deportivos, que no nos
engañemos son mera política auguran cambios en la postura española sobre
Kosovo. Hay que añadir su gran debilidad interna y su tibieza frente a
una Bruselas a la que ha hipotecado el país. Sin olvidar el
sometimiento obligado a la administración Biden y la Otan sólo
enturbiados por la legitima negativa a desarrollar maniobras militares
con el Africacom en tierras saharauis por el que a buen seguro se pagará un
alto precio.
viernes, 23 de abril de 2021
Los novoeuropeos y sus repartos
Leo aunque sin asombro y esta vez en prensa extranjera que el Presidente
del Consejo Europeo ,Charles Michel vuelve a estar en el ojo del huracán.
Aunque esta vez la magnitud sea menor y su error más achacable al
desinterés(el mismo de la prensa española hacia el tema)que a su insultante
egocentrismo de tintes machistas en su compadreo con el líder turco
Erdogan y la ofensa a su colega Presidenta de la Comisión Europea.
A este respecto a instancias del gobierno de Eslovenia ha hecho llegar de
forma oficiosa y supuestamente semi-clandestina un dossier sobre el nuevo
trazado que deben adquirir los Balcanes, o en su defecto los Occidentales para
su mejor inclusión o en cualquier caso mayor estabilidad.
A los eslovenos ,destructores y primeros causantes de la guerra civil
yugoslava, con continuos problemas fronterizos con Croacia y graves violaciones
de los derechos humanos hacia su propia población , es relativamente
complicado presuponerles buena voluntad hacia sus vecinos.
Y ha sido Charles Michel el depositario de esta contribución eslovena a la
paz y buen vecindad en los Balcanes cuyos motivos desconocemos aunque se
adivina el miedo a un peligro mayor, quizá también una intención de acrecentar
lazos comerciales más rentables para una economía enana en la UE y un reforzamiento
político favorable a los vientos nacionalistas que soplan por la zona Este
europea, especialmente por Hungría.
Albania se quedaría con Kosovo y Metohija y a cambio Serbia se quedaría con la República Srpska para hacer más fácil su renuncia a su cuna histórica.
La Federación de Bosnia y Herzegovina vería también recortado su lado
herzegovino de afiliación croata que se englobaría en un espacio especial con
la Croacia ya europea. El memorándum establece la región autónoma del Tirol de
Sud entre Italia y Austria como el modelo a seguir , también aplicable a la
parte de mayoría serbia en Kosovo y Metohija. Montenegro queda el último
de la cola sin mayor interés.
Así pues el resultado territorial de los Acuerdos de Dayton que alumbró la entidad bosnia dejarían de tener sentido como la misma Federación que dejaría de existir.
Y tanto la Bosnia musulmana como la Antigua República Yugoslava de Macedonia serían lo insalvable del grupo y lo inasimilable para Europa.
El peso de Turquía en ellas así como el gran problema del integrismo
yihadista en sus territorios la hacen incompatible con Occidente.
Báremo que se obvia con la provincia serbia de Kosovo con una
incidencia del terrorismo islámico y mafioso incluso mayor que la de las
regiones citadas. Suponemos responderá a las simpatías eslovenas hacia Serbia y
a su pragmatismo europeista.
La reducida Bosnia musulmana tendría una hipotética suerte de repesca en la
que podría decidirse por Turquía" con la que mantiene relaciones muy
estrechas" o con un muy hipotético futuro de adhesión( todavía menor
que el actual).
Este plan se debe hacer de forma discreta y silenciosa en continuo trabajo
con los líderes decisorios de la región.
El mutismo más absoluto se ha adueñado del despacho bruselense de Charles Michel.El escándalo es reacio a abandonar al torpe político condicionado por la larga sombra de Erdogan.
