La Llama Eterna

La Llama Eterna
Dedicada a los partisanos que el 6 de Abril de 1945 expulsaron al invasor fascista de Yugoslavia. En el muro se recoge la participación de las brigadas de diversos orígenes,bosniohercegovina,croatas,montenegrinas y serbias que participaron en la triunfal ofensiva. El ideal, la victoria y la muerte les unieron en el pasado. Hoy el recuerdo sigue vivo en Sarajevo, a salvo del nacionalismo intoxicador ¿Hasta cuando?
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martes, 26 de marzo de 2024

Las heridas de Serbia y Rusia.

Aún estando Rusia y su clase política en estado de conmoción tras la espantosa masacre terrorista en el elitista centro comercial Crocus City Hall ha sido una de las pocas voces junto al propio gobierno serbio en recordar el veinticinco aniversario del inicio de la campaña de bombardeos de la OTAN sobre Yugoslavia. Y lo que supuso su destrucción para el rediseño de Europa y el nacimiento del Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN en 1999  con la guerra no declarada contra Yugoslavia que culmina hasta el momento con  la guerra en Ucrania y el sometimiento de Europa. 

Son sus palabras el mejor resumen de lo que sucedió entonces, de la persistencia de sus crímenes e injusticia y de la imposibilidad del olvido.

La operación militar de la OTAN contra la Antigua  Yugoslavia en 1999 que mató a miles de personas es injustificable, dijo el ministro del Interior de Serbia, Bratislav Gasic.

"Hasta 2.500 civiles y más de 750 soldados y policías fueron asesinados, infraestructura, empresas, escuelas, instalaciones de salud, medios de comunicación, monumentos culturales, iglesias y monasterios fueron gravemente dañados. Fue una injusticia increíble contra nosotros, violencia demostrada contra nuestro pueblo cuyas consecuencias todavía se sienten hoy. No hay justificación para los crímenes cometidos contra nuestro pueblo y nuestro país", dijo en una conferencia internacional dedicada al 25 aniversario de la agresión de la OTAN contra Yugoslavia.

Según datos de Serbia, los bombardeos mataron entre 3.500 y  4.000 personas e hirieron a unas 12.500, dos tercios de ellas civiles. Los expertos serbios señalan que 15 toneladas de uranio empobrecido fueron lanzadas sobre Serbia durante los tres meses de bombardeo. El país ocupó el primer lugar de Europa en casos de cáncer.  Se diagnosticaron alrededor de 30.000 nuevos casos en los primeros diez años después de los bombardeos, y entre 10.000 y 18.000 pacientes murieron. Los daños económicos ascendieron a 100.000 millones de dólares.

Yevgeny Primakov , hijo del político y espía soviético, y posteriormente primer ministro ruso del mismo nombre  que mostró su rechazo total al bombardeo de la OTAN de Yugoslavia que también apoyaron algunos militares rusos , tuvo una declaración con motivo del encuentro conmemorativo  en Belgrado del 25 aniversario de los ataques contra el país balcánico en el que se establece ciertos paralelismos cona la situación yugoslava.  y

"La actitud de los serbios ante los acontecimientos de 1999 es ahora oficialmente tal que no pueden perdonarlo, o más bien, no pueden olvidarlo, pero pueden perdonarlo... La situación en Serbia en 1999 resonó dolorosamente en  los corazones rusos, pero cuando vemos lo que está sucediendo ahora a nuestra gente en este mismo Donetsk, Belgorod, Lugansk, Zaporozhye, Kherson, Crimea, [nos damos cuenta de que] no podemos olvidar ni perdonar",  

El caso de Kosovo citado repetidamente por Putin para denunciar el doble rasero occidental frente al derecho internacional  y los crímenes de la OTAN contra civiles, tanto al inicio de la campaña  bélica en Georgia en 2008 como el inicio de la invasión de Ucrania se ha visto refrendado por una declaración de la Duma rusa partidista, si se quiere pero irrefutable desde el punto de vista analítico e histórico respecto a lo que supuso la campaña de agresión contra Yugoslavia.

El Parlamento ruso "expresa su profunda preocupación por los continuos intentos del Occidente colectivo de transmitir a la comunidad mundial el acto de agresión contra la República Federativa de Yugoslavia como una operación de mantenimiento de la paz, para enterrar en el olvido a las víctimas de los bombardeos de la OTAN, y culpar a los serbios por desencadenar guerras en los Balcanes", dice el comunicado.

Señala que 2.000 civiles yugoslavos con niños entre ellos fueron asesinados entre marzo y junio de 1999 en ataques con misiles y bombas por las fuerzas de la OTAN contra la infraestructura civil. 

"Las tropas de los estados miembros de la OTAN utilizaron cantidades masivas de municiones de uranio empobrecido, lo que causó daños irreparables al medio ambiente y provocó un aumento en el número de casos de cáncer en la región".

"La impunidad de los ataques de la OTAN contra Yugoslavia ha creado las condiciones previas para nuevas acciones con el uso de la fuerza en todo el mundo, disfrazada como la lucha por los valores de la libertad y la democracia", continuó diciendo.

La convicción del Occidente colectivo en su infalibilidad y su derecho a decidir el futuro de otros pueblos y Estados planteó el régimen neonazi en Ucrania, que, después del golpe de 2014, emprendió un curso genocida contra la población rusa desencadenando un conflicto armado en el territorio de este país", señalaron los parlamentarios rusos.


domingo, 24 de marzo de 2024

25 años de los criminales bombardeos de la OTAN contra Yugoslavia.

 No escribiré un nuevo artículo, pues considero que no tengo más que añadir al título de este post. Ya escribí en el pasado sobre ello y el documental Yugoslavos da parte de esta agresión salvaje, injustificada, criminal y que jamás debe ser olvidada por parte de la OTAN. 

Con la guerra de desmantelamiento de Yugoslavia y los bombardeos de 1999 empezó la nueva estrategia de la OTAN cuyas consecuencias están bien presentes  en Bosnia y Herzegovina , en la provincia de Kosovo y Metohija y que hoy tras cumplirse el tercer año de  la  espantosa guerra de Ucrania ,otra vez con sangre eslava derramada, confirman las tesis que algunos defendimos hace décadas.

Hoy  miles de civiles sufren  aún  los estragos de las municiones radiactivas y armamento prohibido usado por las potencias occidentales en los ataques contra instalaciones civiles yugoslavas, del envenenamiento de tierras, aguas y mar y  en la consecuente  multiplicación de casos de  cáncer en la zona. 

Contra el olvido y la injusticia.




lunes, 8 de abril de 2019

Una lección moral.

Hace setenta años se formó la OTAN. Los actos recordatorios de la creación de la coalición militar conocida como Alianza Atlántica ideada contra la Unión Soviética y sus aliados comunistas se solapa con el veinte aniversario de la campaña de bombardeos de dicha corporación militar contra Yugoslavia.
Un país que ni era miembro del Pacto de Varsovia,(respuesta  posterior de la URSS a la agresividad militar occidental) ni atacó a ningún país miembro de la alianza. Es pues esta agresión salvaje, ilegal ,injustificada incluso por los propios estatutos de la organización, la que supuso su refundación como superestructura militar al servicio de los EEUU y sus intereses económicos y geopolíticos.

Parasitó las funciones de las Naciones Unidas y desencadenó un ataque sin declaración de guerra previa; desoyendo al Consejo de Seguridad de la ONU que nunca  lo aprobó.
Esta operación de bombardeos supuso la  puesta en marcha de la Nueva Estrategia que la OTAN buscaba y necesitaba para justificar su elevadísimo coste y misma existencia. Pues una vez había dejado de existir el enemigo comunista, no era necesaria. Pero dejar cicatrices rojas en Europa, Yugoslavia, el incierto destino de  la entonces inestable aunque dócil Rusia, Europa y Asia( léase correctamente el ataque nada casual contra la embajada de China en Belgrado) suponían un desafío. Como lo fue también el proyecto de un EuroEjército independiente, ya truncado  durante la guerra de Bosnia y que fue recuperado del olvido hace unos días por el  ministro de exteriores español, Josep Borrell. Sus afirmaciones contrastan poderosamente con la del resto de “aliados” europeos que se rasgan las vestiduras.

Las voces más atlantistas del viejo continente, se rasgan las vestiduras, reclamando la protección y  atención de Washington ante el supuesto abandono de Trump  hacia la OTAN. Tras su declarada  intención de reducir los fondos estadounidenses a la vez que exige mayor contribución a sus socios europeos tan necesarios para mantenerse a salvo de las  garras rusas.  A ojos de la clase política europea, parece mucho menos arriesgado invocar la amenaza de Putin, correr bajo el ala de la protección estadounidense y ahorrarse millones de presupuesto y un previsible desgaste electoral, por lo que tendría de militarista afrontar mayores gastos en defensa.

Mientras tanto en Serbia continúan los actos conmemorativos y también festivos con motivo del 20 aniversario de los bombardeos de la OTAN sobre Yugoslavia. Entre ellos destacan conciertos, concursos de dibujos y grafitis así como otras, actividades lúdicas al aire libre como ya se dieron durante los trágicos 78 días que duró la Operación Fuerza Aliada.  Ese fue el pérfido nombre con que se enmascaró esta campaña de agresión que consto de más de 30,000 salidas, con más de 10,000 misiones de bombardeo, el lanzamiento de 3000 misiles de crucero, con un total de 80,000 toneladas de bombas. Los ataques provocaron cerca de 4000 muertos. 1000 de ellos militares.
Fueron bombardeadas columnas de refugiados de kosovares, algunas de ellas escoltadas por el ejército yugoslavo que huían de las atrocidades del E.LK.  
Las bombas alcanzaron objetivos civiles y militares en toda Serbia( Kosovo y Metohija) y Montenegro. Sembraron la muerte y destrucción en todas las zonas de la República Federal Yugoslava. La infraestructura industrial nacional fue casi destruida, más de 1500 pueblos, 60 puentes, hospitales, almacenes, incluso un tercio de las escuelas fueron destruidas.
Los daños materiales ascendieron a 100,000 millones de dólares y pese al grandísimo trabajo y tenacidad serbia, aun queda mucho por reconstruir.
Se utilizaron bombas de racimo(prohibidas por la legislación internacional), munición con uranio empobrecido  que  agravaron sus efectos tóxicos con las explosiones y destrucción de las plantas químicas y refinerías de petróleo. Esto  sigue causando estragos entre la población de las zonas atacadas. Y no se limita a Serbia y Montenegro, también en zonas de Croacia, se ha disparado el número de cáncer precoz y también  desgraciadamente casos entre la población infantil. Tampoco el mar Adriático ni los pescadores italianos se han librado de la devastación provocada por  Fuerza Aliada.
El ataque contra la televisión , y contras plantas hidroeléctricas dan idea de la escala y objetivos del ataque. Tampoco se salvaron un centenar de monumentos arrasados, ni trenes ni autocares civiles, que fueron blanco de las bombas en repetidas ocasiones en puntos estratégicos que desmienten por completo la  supuesta accidentalidad esgrimida por la OTAN.
Más de 90 niños yugoslavos murieron. Tanto entonces como ahora, el perdón no ha llegado.
Y pese a que Jens Stoltenberg el actual Secretario General de la OTAN, lamente las muertes civiles como bien apunta el ministro de defensa serbio, Aleksandar Vulin, también los militares eran inocentes y no hacían otra cosa que defender su país de una agresión injustificada.

Cabe citar que Jens es hijo de Thorvald Stoltenberg, que junto a David Owen  idearon un plan de paz para la guerra de Bosnia que fue rechazado por Alija Izetbegovic. La iniciativa  dividía la república yugoslava en tres partes, una serbo-bosnia con el 52%, una musulmana con el 30% y una croato-bosnia del 18%. Fue propuesto en verano de 1993. La guerra se prolongó durante casi dos años más con todo lo que ello significó.
Vemos que aunque el apellido siga entre le élite política, no se cumple una vez más , el dicho  de tal palo, tal astilla. Y que las generaciones venideras no auguran  precisamente una mejora en el entendimiento ni en un horizonte de paz. Y más cuando  esta viene refutada por el cargo.

El ataque aún justificado por  Stoltenberg hijo se inició como respuesta a la falsa masacre en  Racak de albanokosovares a manos de los sicarios de Milosevic. En  un montaje recurrente en la agresividad estadounidense en política exterior que ya conocemos desde 1898 con la explosión accidental del  Maine o con  el Incidente de Tonkín en Vietnam en 1964.

Lo más concluyente sobre este escabroso episodio de la mentira mediática, cinismo político y justificación militar e ilegalidad internacional es que el informe que enviaron los forenses finlandeses que examinaron los cuerpos de los guerrilleros del ELK abatidos por las fuerzas de seguridad yugoslavas, no civiles desarmados, ni mujeres ni niños fueron enviados a Carla del Ponte , fiscal general del TPIY de la época, quien más tarde lo haría público ante la ONU.
Pero sólo se hizo con una parte descriptiva y nadie vio el documento completo en el cual se detallaban todas las pistas, pruebas y testimonios. Fueron recopiladas pero nunca publicadas. Desaparecieron y se perdieron. Postura defendida por el Representante de Rusia ante la UE,  tesis ya formulada y denunciada durante la guerra por el gobierno serbio, ruso y el equipo médico sin que fuesen escuchados.
 La historia son los hechos, las verdades, las mentiras, las masacres, los errores, el heroísmo, el dolor,  el sufrimiento, lo bueno y lo malo, pero no lo es ni su rescritura ni  la falsificación.
 Y en ocasiones pese a que sea contraria a la versión establecida; asoma la voz no oída que pide justicia , que exige dignidad, que la tiene aunque su peso sea insignificante y surja del marasmo de la guerra , y  el eco de esa palabra  se constituye en  lección moral:

“Podemos perdonar, pero no olvidar.  Nunca entraremos en la OTAN aunque seamos el único país europeo en quedar fuera. Primero porque fuimos bombardeados, segundo porque nunca haremos a ningún país lo que nos hicieron a nosotros”


Aleksandar Vucic. Presidente de Serbia.


viernes, 22 de marzo de 2019

20 Aniversario de los bombardeos sobre Yugoslavia

Esta semana que ha estado marcada por la nueva sentencia a cadena perpetúa contra Radovan Karadzic por parte del TPI que ha considerado que los 30 años de prisión a los que había sido condenado no fueron suficientes.

A saber la guerra de Bosnia, y la masacre de Srerebenica cuyas victimas vuelven a aumentar en número ,así como a disminuir las edades de los ejecutados y sus rangos militares. La justicia internacional vuelve advertir de esta manera que la república Srpska está más que vigilada en su deriva separatista, y que Sarajevo no va a obtener más de la UE que gestos como la criminalización eterna de Serbia y apoyo a sus campañas victimistas,pero jamás la adhesión al selecto club europeo.

Pese a que algunos crímenes se juzgan varias veces y se sentencian en repetidas ocasiones como vemos, en otras ni tan siquiera sus consecuencias son atendidas.

Así lo muestran las conclusiones de la Comisión serbia que investiga las terribles consecuencias de los ataques de la OTAN han sido claras, corroborando estudios independientes realizados por otros países:

“Los niños nacidos en Serbia entre 1999 y 2015 han sido expuestos a agentes nocivos y tóxicos que suponen un riesgo para el posterior desarrollo de enfermedades malignas”.

Las indagaciones de esta Comisión creada para analizar las consecuencias de los bombardeos de la otan de 1999 se presentaron este pasado martes , día 19 de Marzo. 

A cinco días vista del 24 de marzo, fecha en la que se conmemorará con diversos actos y programas en Belgrado y en toda la nación serbia, el ataque ilegal perpetrado por la coalición atlántica contra Yugoslavia.

El presidente de la comisión, Darko Laketic, que expuso el contenido del estudio ante la Asamblea nacional serbia aclaró que este estudio se centra únicamente en niños, porque ellos son los menos expuestos a otros factores de riesgo como fumar. 

La investigación fue conducida con la cooperación del Instituto de Salud pública nombrada el Doctor Milano Jovanovic Batut, y mostró que los tumores más comunes en niños de hasta cuatro años de edad son neuroectodermicos(completamente cancerígenos), mientras que a los niños de entre cincos y nueve años son los tumores sanguíneos los que más les afectan.

Evaluó que el bombardeo, que comenzó el 24 de marzo de 1999, y duro 78 días, había dejado consecuencias sin precedentes para Serbia, que él dijo que era un "país-víctima".

También es un país que, no sólo por su propia causa, sino también por razones de civilización, debe preservar la verdad "como una advertencia y una lección para sí mismo y para los demás".

"No estoy seguro de que exista una conciencia nacional común del sufrimiento causado en Serbia por la agresión de la OTAN de 1999, pero tal tragedia en no debe olvidarse en el seno de la historia nacional ni ser minimizada o adaptada a la conveniencia de las necesidades e intereses de las grandes o pequeñas potencias", dijo.

La comisión encabezada por Laketic fue creada el año pasado

Fuentes




miércoles, 31 de mayo de 2017

Roma no paga traidores.

Y Trump los aparta a empujones sería el pie de titular en este caso.



Si bien el actual Presidente de los Estados Unidos se comporta  como se presupone ha hecho durante toda su larga y exitosa carrera empresarial, las formas importan. Y más en diplomacia.
Aunque la imagen del grosero empellón y su ridículo gesto embebido de soberbia que al que escribe le ha hecho recordar al caricato fascista italiano Mussolini , hayan dado la vuelta al mundo, la polémica ya no existe. Y más allá de la inmediatez y saturación informativa ,la razón es obvia.
Pese a que un grupo de educados estadounidenses quiere pedir perdón al  señor Dusko Markovic por el inexcusable comportamiento de su presidente. Un Primer ministro montenegrino tiene la misma importancia en la política mundial que un florero en una tienda de IKEA.

Este mismo matón que le empuja para salir en la foto, al que por cierto ríe la gracia sin dejar de adularle, es la misma persona que con su firma ha aprobado la entrada de Montenegro en el seno de la OTAN. Así sucedió este pasado 11 de Abril. Días después, el 28 de Abril, el Parlamento aprobaba por iniciativa gubernamental la adhesión a la Alianza atlántica. En contra de la opinión de la mayoría de la población montenegrina. Sin por supuesto someterlo a referéndum, estas cosas sólo son buenas contra Yugoslavia.
Montenegro, parte intrínseca e histórica de Serbia, integraba la pequeña Yugoslavia (Federación Serbo-montenegrina) durante la agresión criminal de la OTAN en 1999. Y fue castigada por las bombas occidentales.Centenares de personas murieron,la gran mayoría civiles. Sus centros industriales, sanitarios, infraestructuras civiles fueron arrasados.
Y bajo su suelo y en sus costas yacen elementos radiactivos de las armas utilizadas a tal atroz  fin que hacen de ese pequeño territorio y una buena parte del mar adriático un foco de contaminación cancerígeno patológico exponencialmente devastador.

Estas conclusiones no son nuestras, fueron publicadas en la prensa italiana hace más de seis años. Y negadas por la OTAN y el gobierno italiano, tras el revuelo y las múltiples denuncias de aumento de casos de cáncer en toda la región y testimonios de los pescadores de la peligrosa presencia de residuos armamentísticos y de un prolongado y muy elevado descenso de las capturas.
Si bien cualquiera que pueda alegar, sí y eso que le importa a Trump. Ni siquiera sabrá qué país es ese, o quien era ese tipo. Lo desolador de la respuesta es que al primer ministro montenegrino le interesa lo mismo.

Montenegro se convierte en el primer país bombardeado por la OTAN  que se une a la alianza. Esta es otro paso más en la escalada de crispación en los Balcanes. Por un lado deja totalmente cercada a Serbia por miembros de la OTAN con desproporcionadas bases y efectivos militares. Por el otro tras las tensiones creadas desde Podgorica contra ciudadanos, inversiones y políticos rusos, el cepo no sólo se cierne sobre los serbios. La salida al mar que se negó a Serbia, la han convertido ahora en cuartel estadounidense (no seamos tan ridículos siquiera en pensar que la OTAN tiene algo de europea) y priva a Moscú de una región amiga desde hace siglos.

Otra de las consecuencias es que legitima al muy corrupto gobierno montenegrino, dándole carta blanca para sus usos mafiosos y su discriminación/enemistad hacia su población no nacionalista. Se entiende serbia y montenegrina, pues los albaneses y musulmanes gozan de otra consideración, beneficios y protección.

El empujón es sin duda una descortesía. Un gesto insolente ya olvidado. Pendientes los medios de la próxima barrabasada del energúmeno de la Casa Blanca.

La verdadera infamia no es el golpe sino  que un político montenegrino estuviera allí para recibirlo.
  

miércoles, 1 de abril de 2015

16 Aniversario del ataque de la OTAN contra Yugoslavia.


El pasado 24 de marzo se cumplió el décimosexto aniversario de la campaña de bombardeos emprendida por la OTAN contra Yugoslavia. La organización atlántica festejó así su cincuenta cumpleaños y el alumbramiento a tal efecto de su Nuevo concepto Estratégico.
La guerra contra Yugoslavia sirvió como coartada para la supervivencia de una organización militar que tenía por objetivo marcar territorio a un bloque soviético contra el que nunca osó batallar de forma directa. Pero desde la destrucción de Yugoslavia las operaciones militares de la OTAN se han sucedido , la mayoría de las ocasiones con el entusiastico beneplácito de los medios, o de forma encubierta con el silencio cómplice de estos, cuando las operaciones secretas así lo han requerido.
La práctica totalidad de la clase política de Occidente y aliados ha seguido sus postulados.



Durante 78 días este país que no declaró la guerra a ningún estado , y mucho menos a un miembro de la Alianza atlántica fue castigado día y noche  durante casi tres meses. La lucha antiterrorista y las acciones de la policia militar contra el UÇK legitimaron  la destrucción del tejido industrial, la red de comunicaciones, 100.000 millones de dólares en daños materiales, la contaminación de ríos, tierra y personas, 12,500 heridos y la muerte de entre 2.500 y 4.000 personas. Las cifras oficiales varían según el color del gobierno. Y cuanto más azul Bruselas es, más disminuye el número de víctimas.
En el bombardeo fueron destruidos o dañados 25.000 edificios de vivienda, 470 kilómetros de carreteras y 595 kilómetros de vías férreas, 14 aeródromos, 40 centros de salud, 18 jardines de infancia, 69 escuelas, 179 monumentos de la cultura y 44 puentes. En la agresión se realizaron 2.300 ataques aéreos, en los que 1.150 aviones de combate lanzaron 420.000 proyectiles de una masa total de 22.000 toneladas.
La negativa a firmar el mal llamado Tratado de Rambouillet, que no fue más que el  inaceptable ultimatum que acabo por enterrar a Yugoslavia, pues Slobodan Milosevic se negó a que las tropas de la OTAN fueran las dueñas de la soberanía y recursos serbo-montenegrinos así como a que desgajar la provincia serbia de Kosovo-Metohija de su nación soberana fueron la escusa idónea.
Las cifras que hablaban de 100,000 kosovares muertos , de la expulsión de un millón de kosovares, los estadios de futbol escenarios de torturas y ejecuciones, las matanzas indiscriminadas, las prohibiciones y represión de la lengua y cultura albanesa. Todo ha pasado a engrosar la gran mentira bien urdida por Washington que aunque no sea más que propaganda de guerra, todavía hoy prevalece como versión oficial y libro de estilo de no pocos periodistas y energumenos de baja estofa que viven de ello.
La OTAN usurpó las funciones de las Naciones Unidas. El Consejo de seguridad nunca aprobó el ataque ni pudo frenar por incapacidad , (esta vez si la comunidad internacional se cruzó de brazos excepto contadas y honrosas excepciones).
Las víctimas civiles serbias acabaron siendo al final más numerosas que las albanokosovares, a las que la OTAN también contribuyo con los bombardeos de caravanas de refugiados en los que murieron centenares de civiles que huían de una guerra auspiciada por Occidente.

Pero no escribimos esto con ánimo aleccionados ni para reiterar una realidad ya conocida , contrastada e incluso reconocida por algunos de sus principales protagonistas que hicieron posible este crimen contra el orden internacional.

Queremos hacerlo , no sólo como recuerdo y modesto homenaje a tantas y tantas víctimas. A las fallecidas y a las que viven, a los heridos, y a los desplazados, a quienes siguen enfermando y quienes son acosados, agraviados, agredidos y asesinados para que abandonen un hogar que la agresión del 99 les arrebató.
Sirven estas líneas también, si no no tendría sentido el haberlas escrito como enlace con la actualidad. La OTAN se fortalece en los países bálticos como supuesto freno a una agresión rusa que ni se ha producido en momentos peores , en los que la población eslava ha sido discriminada de una forma asombrosa en Europa, sin reacción internacional alguna, ni Rusia esta interesada en desencadenar ninguna guerra que escape de su control. La guerra de Ucrania es la legitima respuesta rusa al intrusismo de la OTAN en el gobierno , política y economía de un país Ucrania, que sólo lo es porque la Rusia de Eltsin lo quiso. Y la guerra del Donbass es también otro ejemplo de misión por delegación de la OTAN que sostiene, financia,arma y entrena a los aliados y servidores de un gobierno nacido al albur de un golpe de estado y de la pavorosa masacre de la Casa de Sindicatos de Odessa. Para que las cosas queden más claras la colaboración polaco-estadounidense ha levantado un nacionalismo polaco de marcado signo racista a medio camino entre el imperio polaco y la UPA.

Pero aunque familiar y cercano, este no es nuestro escenario principal. En Kosovo y Metohija las tropas de la OTAN siguen ocupando y separando de facto esta provincia del resto de su nación , Serbia.
Y el problema es que pese a que el gobierno serbio, o al menos su presidente Nikolic, no olvida aunque parece perdonar los crímenes de la OTAN, especialmente en Aleksinac donde recordó a las victimas( todas civiles) de un bombardeo sobre esta tranquila  área residencial, el resto del gobierno envidia como sus vecinos se integran y estrechan lazos con la OTAN. Montenegro esta practicamente dentro,y Serbia ,si Serbia también avanza en este sentido.

El gobierno de Belgrado ha firmado un documento, (posiblemente una antesala de la adhesión escalonada) en al que otorga un estatus especial a los soldados de la Otan dentro de sus fronteras , en una suerte de preacuerdos que otorga  facilidades, servicios e instalaciones a la OTAN con la que colabora en una suerte de organismo paralelo creado para tal fin con el estúpido y cínico nombre de Asociación por la paz y convivencia regional. Pese a lo cual el gobierno, por mucho que se haga fotos con los representantes de la OTAN y hable de reuniones del más alto nivel, niega la mayor. Serbia no se integrará en la OTAN.
Por supuesto esto no es compartido por una cada vez más crispada oposición y respuesta social hacia un gobierno que se acerca demasiado a Bruselas , en su hambrienta búsqueda de un dorado que no es tal, que les incluya dentro del club de los civilizados, con la aceptación del paquete básico para entrar , miembro de la UE y de la OTAN.

domingo, 23 de marzo de 2014

15 AÑOS DEL ATAQUE A YUGOSLAVIA


Artículo de www.semanarioserbio.com
24/03/2014

PORQUE TENEMOS QUE RECORDAR

Con el motivo del 15 aniversario de la agresión de la OTAN contra Serbia, volvemos a publicar un texto ya publicado anteriormente. Nada que añadir, nada que quitar.
por Slobodan Antonić
Traducción: Milica Panić (gracias)


En estos días se cumplen diez (ahora ya quince) años desde los ataques de la OTAN contra Serbia. Una parte de nuestra opinión pública, sobre todo la que presume de ser “la otra Serbia”, intentará ignorar este vergonzoso aniversario (vergonzoso para sus amigos de Washington y Bruselas, por supuesto). La otra parte de la opinión pública, aquella “proeuropea, pero patriótica”, estará un poco incómoda. Algo habrá que decir pero no sabrán con certeza el qué. Finalmente, para éstos también se impondrá la factografía y la conclusión que “todos juntos, en cuanto Serbia se convierta en miembro de la UE, olvidaremos estos hechos desagradables” (pero recordaremos eternamente Srebrenica y Vukovar, por supuesto). Sin embargo, una tercera parte de la opinión pública serbia, la que está acostumbrada a pensar con su propia cabeza y no teme querer a su propio país, debería recordar al menos tres cosas: la buena actuación de nuestro ejército, el carácter terrorista de los bombardeos de la OTAN y el vergonzoso comportamiento de los medios occidentales.

Buena actuación de nuestro ejercito

En el año 1999, Serbia luchó contra el país más potente del mundo y sus numerosos aliados. Serbia fue atacada por EE.UU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Canadá, Italia, España, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Turquía, Noruega, Portugal, Islandia, Grecia, Luxemburgo, Polonia, República Checa y Hungría. A estos países-agresores ayudaron los países-cómplices: Rumanía, Bulgaria, Macedonia, Albania, Croacia, Eslovenia, Bosnia-Herzegovina y Eslovaquia. Los países que nos atacaron directamente fueron 228 veces más grandes que Serbia, tenían la población 67 veces más numerosa y fueron 518 veces más ricas que Serbia. Esto fue, posiblemente, después del ataque de los persas a Helada, el enfrentamiento bélico más desigualado de la historia.

Los estadounidenses pensaban, según el historiógrafo semioficial de la OTAN, Michael Ignatieff, que “los bombardeos pararían después de dos días” , o sea, que Serbia después de dos días ya sacaría la bandera blanca. Madeleine Albright, entonces Secretaria de Estado, aseguraba que Serbia “se rendiría como cualquier acosador en el patio del colegio después de dos o tres bofetadas” . Esta seguridad en una victoria rápida venía sobre todo de la clarísima superioridad militar de la OTAN. A bombardear Serbia salieron 371 aviones (210 de EE.UU.), algunos de ellos, lo último en tecnología (como el bombardero B2, invisible para los radares). Por tan acusada supremacía de los atacantes, Serbia tuvo que dejar sus aviones en refugios subterráneos y se defendió exclusivamente con los misiles antiaéreos (Neva y Vojin). Estos eran productos de la tecnología soviética de los años setenta y los manejaban los inexpertos, reclutas novatos o reservistas. ¿Qué podían hacer ellos en combate contra “el sistema más moderno estadounidense de navegación precisa”?, se preguntaban, como cita Ignatieff, los cabecillas de la OTAN.

Segundo, la OTAN disponía de prácticamente toda la información de inteligencia sobre el ejército serbio. A través de los antiguos oficiales de la JNA (Ejército Popular Yugoslavo), ahora miembros de los ejércitos aliados de Croacia, Eslovenia o Bosnia, la OTAN estaba al tanto de la distribución exacta de los sistemas subterráneos de radares y misiles, de los almacenes de combustible, hangares de los aeropuertos, edificios militares y refugios. Aparte de esto, gracias a los Acuerdos de Dayton (1995) y al Tratado sobre la limitación subregional de armamento (Florencia, 1997), la OTAN obtuvo el derecho de poder acceder a los informes sobre el armamento y la composición de las tropas del ejército serbio. Si a todo esto añadimos la detallada y prolongada observación desde el aire y los satélites, se puede decir que la OTAN conocía perfectamente la distribución y la composición del ejército serbio.

Sin embargo, al mismo principio se podía ver que el ejército serbio era un hueso duro de roer. Durante los bombardeos fueron alcanzados numerosos almacenes de combustible y munición. No obstante, se salvó un número considerable de ellos, escondidos en diferentes lugares. Fueron alcanzados numerosos edificios y cuarteles militares. No obstante, hacía tiempo que allí ya no había soldados. Bombardearon numerosos centros de radar y de comando. Pero éstos estaban demasiado bien enterrados como para ser destruidos. Los refugios militares, construidos en los tiempos de Tito, resultaron ser buena protección, igual que resultó la vieja estrategia del Mariscal de esquivar y engañar al más potente agresor. Los pilotos de Clark (Wesley Clark fue el Comandante Supremo de la OTAN en el ataque a Serbia) estaban frustrados por su incapacidad de alcanzar a las fuerzas serbias en el campo. Los serbios demostraron ser expertos en camuflaje, engaño y uso de cebo. Construían puentes falsos y sobre los colores verdaderos pintaban con los de camuflaje, que absorbían el calor para engañar a los radares. “Los pilotos disparan a una meta pensando que se trata de un tanque, y resulta que es un cebo de goma hinchable que se va desinflando como un globo”, escribe sobre ello Michael Ignatieff.

En general, el proceder del Ejército de Yugoslavia en esta guerra fue extraordinario. A finales de la guerra (el 2 de junio), la OTAN presumía de haber matado “a más de 10.000 soldados serbios”. Ese número, sin embargo, fue considerablemente menor, y comprendía exactamente 546 soldados y 138 policías. La OTAN principalmente pretendía destruir las unidades blindadas, y sobre todo en Kosovo. Clark se jactaba de haber destruido 93 tanques y 153 transportadores blindados, y también de haber eliminado algunas unidades blindadas. Se ridiculizaban las afirmaciones serbias según las que en Kosovo fueron perdidos solamente 13 tanques y 6 transportadores (la mayoría por los ataques guerrilleros de ELK, y no por el éxito de los aviones estadounidenses). Sin embargo, cuando terminó la guerra y empezó la retirada de del ejército serbio de Kosovo, emergieron “por lo menos 220 tanques y más de 300 transportadores blindados” (AFP, 2 de julio de 1999 ). En todo Kosovo, según los informes de la misma OTAN, fueron encontrados los restos de solamente “26 tanques o piezas de artillería autopropulsada” . Y en Paštrik, donde supuestamente fue destruida la entera Brigada de Prizren, entre el fuego cruzado de la aviación de la OTAN y la infantería de ELK, ¡no encontraron nada! “La amarga verdad”, se lamentaba luego Ignatieff en su libro lleno de elogios a Clark y Holbrooke, “es que la potencia aérea más grande del mundo no pudo destruir las tropas de Milošević en tierra” .

La defensa aérea de Serbia también luchó de una manera admirable contra el agresor monstruosamente fuerte. Ya el tercer día de los bombardeos, sobre el pueblo Buđanovci en Srem, fue derribado uno de los aviones “invisibles”, el cazador de tecnología stealth F-117A. Este hecho animó mucho a los antiaéreos serbios, que sacaban el mejor partido posible de sus armas obsoletas. Siguiendo las experiencias de Irak, constantemente cambiaban de sitio a los lanzadores de mísiles, siempre alerta a no encender los radares más de unos segundos, y con fuego denso de pequeños cañones de 20-40 milímetros de calibre y con raquetas antiaéreas disparadas de hombro, no permitían a los bombarderos de la OTAN bajar muy por debajo de de una altura de 4,5 kilómetros. Así fue derribado también el F-16CG, que resultó ser un avión de comando de la escuadra 555 de Aviano (la base de la OTAN en Italia de donde salían casi todos los aviones que bombardearon Yugoslavia).

Los líderes de la OTAN justificaban estos éxitos de nuestros antiaéreos con historias de “traidores y espías serbios”. “En las colinas cerca de Aviano”, nos transmite esas historias Ignatieff, “los radioaficionados yugoslavos escuchaban los despegues de los aviones a través de las radios e informaban a Belgrado sobre las rutas de los ataques próximos a través de los teléfonos móviles.” Asimismo, según esas afirmaciones, del Estado Mayor de la Otan de Bruselas había soplos de inteligencia a Belgrado . Cinco meses antes de los ataques a Serbia fue detenido el Mayor Pierre Bunel, el Ayudante del delegado francés en el Estado Mayor de la OTAN (Bruselas). El Mayor Bunel fue acusado de haber pasado información sobre las metas posibles del bombardeo de la OTAN en Serbia, por “sentimientos proserbios”. Pero estos aislados éxitos de los servicios de inteligencia serbios fueron intencionadamente inflados posteriormente para justificar los fracasos de los generales de la OTAN.

El carácter terrorista de los bombardeos de la OTAN

Wesley Clark y otros cabecillas de la OTAN tuvieron que reconocer que los bombardeos de la OTAN en el sentido estrictamente militar no causaron daños importantes al ejército serbio. Por eso decidieron pasar del bombardeo militar a la destrucción terrorista de la población e infraestructuras civiles. Clark continuamente pedía nuevos aviones y buscaba nuevos objetivos. El número de aviones fue triplicado (a 1.200), así que, durante la segunda fase de la campaña aérea, Serbia fue bombardeada por hasta 44% de los aviones disponibles de la OTAN- más que Irak durante la Guerra del Golfo. El listado de posibles metas también fue ampliado. Fueron bombardeados los puentes, tanto los de carretera como ferroviarios, así que 37 de ellos fueron destruidos o dañados. Jacques Chirac declaró para BBC que Belgrado “debería agradecer a él el hecho de tener todavía puentes sobre Danubio” . Sin reparo bombardearon incluso hospitales y colegios, con la excusa de que allí se encontraban los soldados serbios. Esta fue la más flagrante violación del Convenio de Ginebra (Protocolo 1, capítulo 1, artículo 51) . Las bombas fueron lanzadas por todas partes sin importar mucho las víctimas entre la población. Así fueron alcanzadas 7.643 casas, 300 colegios, 53 hospitales y 50 iglesias y monumentos.

Especialmente fatales para la población civil fueron las bombas de racimo. Fueron lanzadas, por ejemplo, el día 7 de mayo de 1999, por todo el centro de Niš, por el espacio entero entre los dos puentes sobre el río Nišava, el mercado y la estación de autobuses. In situ murieron 15 personas, y al menos 70 fueron heridos. Las heridas eran numerosas y graves, como en el caso de Slađana Anđelković de once años, que tuvo más de veinte heridas graves. De ese modo, en lugar de los bombardeos con „precisión quirúrgica”, Serbia se enfrentó a amputaciones quirúrgicamente precisas en mujeres y niños. Según el reconocimiento de la propia OTAN, solamente en Kosovo fueron tiradas más de 1.100 bombas de racimo. La muerte segó muchas personas inocentes por Serbia. Fueron asesinados 504 civiles, y uno de cada seis fue un niño (se cuentan 88 de ellos).

“Si no tenemos estómago para daños colaterales”, decía el General Michael Short, comandante de las fuerzas aéreas de la OTAN, “y no tenemos estómago para las víctimas accidentales entre los civiles, entonces dejaremos de existir como Alianza” . Por ese motivo, al final recurrieron a los bombardeos terroristas de instalaciones para la producción de electricidad y distribución del agua. Por primera vez “cortaron la luz a Serbia” el 2 de mayo. Ese día tiraron bombas de grafito sobre las instalaciones eléctricas en Niš, Kragujevac i Novi Sad. Al día siguiente, 3 de mayo, fue atacada la Central Hidroeléctrica de Bajna Bašta, y el 7 de mayo, otra vez Obrenovac y Belgrado. En total, durante el mes de mayo, ocho veces “cortaron la luz a Serbia” . También bombardearon las centrales térmicas y estaciones de bombeo. Las instalaciones de producción de agua potable en Sremska Mitrovica fueron bombardeadas los días 22 y 23 de mayo. A finales de la guerra, solamente una tercera parte de belgradenses tenía agua de grifo y las reservas de agua potable disminuyeron a una décima parte de la necesaria.

El General Michael Short hablaba abiertamente sobre sus intenciones de producir sufrimiento entre la población serbia. “La gente de Belgrado también tiene que sufrir”, fue el título de su entrevista en New York Times (14 de mayo de 1999). “No hay luz para vuestras neveras, no hay gas para vuestras cocinas, no podéis ir a trabajar porque el puente está derribado” . Ese fue el verdadero programa del General de la OTAN- destruir las neveras serbias, destruir las cocinas serbias, cortar la luz y el agua a los serbios… Heroico, ¡no cabe duda!

Demonización de los serbios en los medios occidentales

Short se podía permitir ser tan heladamente abierto solamente porque en los ojos del público occidental los serbios ya estaban tan demonizados que no se les consideraba seres humanos. Serbia ya estaba calumniada hasta tal punto que Wesley Clark y Michael Short podían destruirla a sus anchas, sin que nadie se lo reprochase. En ese triste negocio de azuzamiento tomaron parte casi todos los representantes de la élite occidental. Primero los políticos, como Clinton, creaban una imagen de Serbia como “el corazón de tinieblas europeas, la región de mezquitas bombardeadas, hombres y niños asesinados, jóvenes violadas, huellas de historia individual o colectiva, reescrita o borrada” . El 19 de abril, el Departamento de Estado de EE.UU. dio una estimación oficial de 500.000 albaneses desaparecidos en Kosovo, “por los que se teme que hayan muerto”. Un mes más tarde, el Ministro de Defensa estadounidense, William Cohen, declaró a la cadena CBS que “desaparecieron” sobre 100.000 hombres aptos para el ejército, y que ¡“es posible que hayan sido asesinados”! Y el Secretario General de la OTAN, Javier Solana, dijo para BBC que en Kosovo “ya no se pueden ver hombres de entre 30 y 60 años. Eso será aclarado cuando entremos en Kosovo, y probablemente veremos hechos tan dramáticos que ni siquiera podemos imaginar” . ¡Qué mentiras más abiertas, desvergonzadas, repugnantes..!

En esa vergonzosa propaganda de odio participaron también los periodistas rasos. No les bastaba con los crímenes que se inventaban los propagandistas de la OTAN, sino creaban sus propias mentiras originales. Así Rebecca Chamberlain y David E. Powell, periodistas de Philadelphia Inquirer, publicaron el 25 de mayo un artículo titulado “El sistema serbio de violación”. En ese artículo se les informaba a los lectores americanos que los serbios, para atemorizar aún más a los albaneses, empezaron unas “violaciones masivas en las plazas de los pueblos”. A los habitantes albaneses de los pueblos, según estos periodistas, ¡“se les reunía a fuerza para que observaran ese acontecimiento espeluznante”, para “incitarles a huir voluntariamente” ! Los editores de periódicos conocidos, como The Sun, ponían a sus artículos titulares como “¡Disparadles como a los perros!”. Siendo “perros”, los serbios, por supuesto.

Columnistas más serios de diarios distinguidos, como William Pfaff de International Herald Tribune (31/05/1999), también escribían que los serbios tenían que ser castigados como pueblo y que toda la población debería sufrir: “Son los votantes serbios los que mantuvieron a Slobodan Milošević en poder durante la última década. No está claro por qué deberíamos ahorrarles el sufrimiento que él ha causado a sus vecinos”. El columnista Thomas L. Friedman, “uno de los intelectuales líderes del Times” , también escribía: “Estamos en guerra con la nación serbia y todo el que esté paseando por Belgrado debería entenderlo (…) ¡Dad una oportunidad a la guerra! (…) ¿Queréis los años 50? Os los daremos. ¿Queréis el 1389 ? También podemos crear el 1389.”

Allí estaban también, por supuesto, numerosos intelectuales “liberales”. Cuanto más se pronunciaban a favor de la guerra y de los asesinatos, más se sentían “liberales”. Lo que unía a todos sus escritos era-como en Susan Sontag- la satisfacción de ver a los serbios “finalmente vivir la pequeña parte del sufrimiento del que Miloševiæ ha causado a otros pueblos” (The New York Times, 3 de mayo de 1999). A principios de la guerra, Madeleine Albright se dirigió al pueblo serbio para asegurarles que la OTAN iba contra Milošević y que “no tiene nada en contra del pueblo serbio”. ¡Pero no!, vociferaba Slavoj Žižek, el occidente está y debe estar en guerra con los serbios. “Es un hecho triste que el agresivo nacionalismo serbio cuenta con el apoyo de la mayoría de la población”, escribía, y que los serbios “con un placer obsceno se dejan manipular”. Y por eso, dice Žižek „precisamente como un hombre de izquierdas, a la pregunta: bombas sí o no, yo contesto ’todavía no hay bombas suficientes y han llegado tarde’.“ „La gran mayoría de los serbios“, asimismo daba su opinión experta Daniel Goldhagen, el autor de un libro renombrado sobre la complicidad del pueblo aleman en los crimenes nazis, „esta bajo la influencia de una especie maligna de nacionalismo“. „La mayor parte del pueblo serbio que no se opone a la política eliminacionista de Milošević e incluso la apoya, se ha hecho incompetente legal y moralmente para llevar sus propios asuntos.” Por eso Goldhagen propone que “su país debe ser puesto bajo control” (es decir, ocupado) y “a los que apoyaban a los criminales, que es un alto porcentaje de la población serbia, hay que obligarles a comprender sus errores” (es decir, a la mayoría de los ciudadanos de Serbia el nuevo gobierno ocupacionalista debería lavarles el cerebro).

La llamada de Goldhagen a la guerra total con Serbia y su ocupación fue realmente bien acogida en la opinión pública occidental. Eso se puede ver por ejemplo en el artículo de Blaine Harden “¿Qué Haría Falta para Limpiar Serbia?” (“What Would it Take to Cleanse Serbia”, The New York Times, 9 de mayo 1999). Harden nombra como mejor testigo de la irremediabilidad de Serbia a Sonja Biserko, que justamente durante esos días visitó a Madeleine Albright y “le exhortaba que tomara en consideración la ocupación como medida posible”. A continuación, Harden transmite detalladamente la opinión de Sonja Biserko sobre Serbia, expuesta el 22 de abril en IWPR’s Balkan Crisis Report: “Impulsada por una propaganda salvaje y un bandidismo criminal creciente”, dice allí Sonja Biserko, “Serbia ha emprendido un camino sin retorno. (…) Después de una década entera de políticas fracasadas en los Balcanes, es de suma importancia que los Estados Unidos y las democracias europeas articulen una visión a largo plazo para la región entera. Eso tiene que empezar por la denacificación de Serbia. (…) El Occidente podría polemizar sobre las fuerzas terrestres en Kosovo. No obstante, es un hecho real que, a largo plazo, las fuerzas internacionales serán necesarias en Serbia.” Es una invitación abierta por parte de Sonja Biserko a la ocupación militar de Serbia y su sumisión.

Moraleja

Sí, esas tres cosas- la buena actuación de nuestro ejército, el carácter terrorista de los bombardeos de la OTAN y el vergonzoso comportamiento de los medios- cada ciudadano pensante de este país debería recordar. Intentarán desviar nuestra atención, en estas fechas, cuando se cumplen diez años de sus crímenes, hacia otras cosas. Como a un niño de dos años, nos intentarán engañar con un juguete, para que nos olvidemos de su verdadera cara, falsa y deformada. Nos hablarán de “la nueva era que empieza con Obama”, nos hablarán de “los esfuerzos de la comunidad internacional de superar la crisis económica global”, incluso nos darán lecciones sobre el campo de concentración en Staro sajmište, y sobre como “Serbia se olvidó conscientemente” de ese campo, porque “no quiere acordarse de que fue el segundo país que limpió su territorio de judíos”. (¡Como si Serbia entonces no hubiera sido ocupada, como si en Serbia entonces no hubieran gobernado los gauleiter del nuevo orden mundial y de una Europa unida!) Nos hablarán de todo. No nos hablarán únicamente de ese marzo, hace diez años, de ese abril y mayo de 1999, cuando, “por nuestro propio bien”, y “como nuestros verdaderos amigos”, nos inundaron con toneladas de bombas de uranio empobrecido (por el que hoy en día en Serbia, un 40% más de personas padece de cáncer que antes del 1999).

Sin embargo, cuanto más ellos intenten que olvidemos algo, tanto más nosotros tenemos que intentar recordar. Recordemos el nombre del piloto Milenko Pavlović, comandante del 204 Regimiento Aéreo de Cazadores, que se hartó de mirar las orgías de los aviones OTAN sobre Valjevo, así que subió a su MIG29, el 4 de mayo, y solo se enfrentó a cuatro bombarderos de la OTAN. Recordemos los nombres de Marko Simić, un niño de dos años, de Bojana Tošović de once meses, de Milica Rakić de tres años, de Branimir Stanijanović de seis años, de Dejana Pavlović de cinco años, o cualquier otro nombre de todos aquellos niños perecidos bajo los bombarderos de la OTAN. Recordemos también los nombres de Wesley Clark, Michael Short y el resto de los generales-asesinos, los que, aquella primavera, “con misericordia” nos liberaban de las vidas de nuestros hijos y de nuestros hogares. Recordemos los nombres de los que, en aquellas fechas, clamaban histéricamente la ocupación de Serbia y el lavado de nuestros cerebros de todo pensamiento libre y de toda noción de verdad y justicia.

Tenemos que recordar. Porque nuestros “amigos” siguen aquí. Con un ardiente deseo de seguir “liberando” y “haciéndonos felices”. Ellos tienen más dinero y más armas. Pero nosotros debemos tener más cabeza. Debemos pensar mejor y recordar más que ellos. En el combate con armas y dinero ellos ganaron. Pero, en el combate de recordar, ¡la victoria tiene que ser nuestra!

original NSPM

sábado, 7 de julio de 2012

Montenegro y III

En la Europa posterior  a  la guerra fría no había lugar para un vasto estado Socialista con pretensiones independientes y que se resistiese a la mundialización"

Declaración del senador George Kenny ante el Departamento de Estado de USA.
Y el tiempo, la guerra y el bloqueo económico siguieron su curso.
 Milosevic fue arrestado y extraditado sin poder ser juzgado en Yugoslavia, su detención se produjo en medio de las elecciones, desluciendo la victoria del prometedor Kostunica que enseguida fue desprestigiado por la administración USA y los medios de comunicación (casualidades de la vida) al desoír unos planes que ni el mismo Milosevic aprobaría.
Le negaron el triunfo electoral para robarle poco después el reconocimiento y las ayudas prometidas por el "derrocamiento" del carnicero de los Balcanes”, del que nunca sabremos si habría ganado de nuevo las elecciones en la segunda vuelta de no producirse el golpe "democrático". Probablemente,no. Pero esto quizá se debiera más a la desastrosa conducción de la guerra y la crisis económica que a una sed de democracia que el pueblo serbio no tenía pues venía sancionando desde hace una década durante la celebración de elecciones.
Algo parecido sucedió en Montenegro, que debió esperar a una independencia para cambiar definitivamente el signo político del poder gobernante.
La pequeña y hermana república adriática que ya había sido tentada de compra, como una Texas, Luisiana o Florida de antaño por Italia y su inefable De Michelis,como él mismo  confesó con su orondo desparpajo en el pretendidamente exhaustivo "Death of Yugoslavia".
Pero las dudas de Bulatovic, la insuficiente cantidad del soborno, y las maniobras de Milosevic lo impidieron,
Stipe Mesic, el presidente rotatorio de la Federación Yugoslavia a quien tan injustamente había  tratado la liga comunista yugoslava y la delegación serbia al bloquear su nombramiento propugnó esta idea desde el comienzo de la guerra.

 Su frase:
 "Compren a los montenegrinos, esos no tienen de nada" es lo suficientemente esclarecedora como para superar el discurso revisionista que sigue dando por cierto que  Serbia es  la máxima responsable  de la ruptura violenta.
 Pero volvamos a la frase que encabeza el artículo. La victoria de Kostunica, al principio aplaudida por Estados Unidos, fue palideciendo hasta convertirse en abierta crítica y hostilidad. Las causas fueron varías, su docilidad fue contraproducente cuando luchó por unos mínimos de bienestar e integridad territorial para su país. Ni abandonó Kosovo a su suerte ni a los refugiados de la guerra, ni abogó por una entrada incondicional a la UE.
No conozco en detalle muchos de los aspectos políticos de su mandato, pero es obvio que no fueron esos errores los que le condenaron. Su desgracia fueron sus aciertos y su empeño por la defensa de la soberanía serbia y yugoslava. El suyo distaba mucho de ser un gobierno socialista, pero aun así Serbia y Montenegro no podían seguir juntos. La decisión ya estaba tomada y como tantas otras veces se hizo lejos de los Balcanes. Esa región que al parecer no puede ser descrita sin tirar de palabras como avispero, mosaico, polvorín, etc.
El estar asociado a Serbia era una losa, sólo podía acarrear consideraciones  negativas. Ellos son los genocidas, los asesinos de los Balcanes, el último escollo de estalinismo de Europa aunque en el momento de la desmembración el gobierno fuera de signo centrista-liberal.
El factor político estaba perdiendo peso, para que lo ganará otro mucho más sórdido.
La promesa de un poder casi absoluto para su gobernante, de unas ingentes ayudas y de un desembarco de inversiones occidentales acompañarían la declaración de independencia. Ahora la situación ya había madurado lo suficiente desde la primera intentona.

A pesar que esta república se postuló neutral en el conflicto de Kosovo, el estado mayor de la OTAN consideró legítimo el ataque a las instalaciones yugoslavas. Niksic y Podgorica( Titogrado) fueran bombardeadas otra vez, esta vez por la OTAN durante esa guerra no declarada, la maquinaria ya estaba en marcha e implicaba a muchos actores para que esta vez pudiera frenarse.
Ataque de la Otan al aeropuerto de Podgorica.
Durante la noche  del 28 al 29 de Abril de 1999, la capital montenegrina fue atacada tres veces en doce horas . Un mísil de la OTAN destruyó una casa de un suburbio de Sofía en Bulgaria. Así las cosas las bombas siguen sin ser demasiado inteligentes.
Los sufrimientos de ciudadanos montenegrinos en Bosnia o Kosovo no han sido aireados. Se estaba "fabricando" opinión. Se estaba abonando el campo. Los serbios si lo merecían, ellos sí. Son los verdugos, y el pueblo culpable. Los montenegrinos ya no son exactamente iguales, han tenido una historia diferente (para todo aquel que la desconoce)
La interesada memoria colectiva fácilmente manipulable y la creación de signos distintivos que tanto tiempos habían sido sobrellevados sin estridencias ni crispación se convirtieron en armas arrojadizas y en piezas fundamentales para constituir los pilares de una nueva nación y de un pueblo que no podía explicarse sin ellos. Hasta el punto de transgredir el sentido común y en cierta medida el estado mental de la sociedad a la que se le ha llegado a imponer el dogma de que su lengua es la "lengua materna" y no el serbocroata o serbio como ahora se denomina. Otra victoria más de la estrechez de miras y del enorme desapego del nacionalismo a la realidad.
¿Pero como se llegó a eso?
Los requisitos para el Referéndum de Independencia eran sencillos e ideados para conseguir unos resultados positivos desde su planteamiento inicial.
Debían votar al menos el 50% de las personas con derecho a voto.
El voto del sí tenía que obtener unas votaciones por encima del 55% de los votos válidamente emitidos.
El resultado final dio como ganadora la opción independentista con un 55,4% de los votos.
Este se celebró el 21 de Mayo de 2006
El 5 de junio se disolvió Serbia y Montenegro (aunque para Correos de España aún exista como país).
La independencia, como ya comentamos anteriormente, fue liderada por Milo Djukanovic, el primer ministro de aquel entonces. La campaña electoral estuvo jalonada con sus veladas amenazas de posibles graves incidentes con las que fue interpelada su oposición política en repetidas ocasiones. Se creo un clima de tensión e incertidumbre propicio a acusaciones contra "agentes externos".
Proclamó su victoria con un 56,34 según el recuento del "independiente" Centro para las elecciones libres y la Democracia. Por el contrario su rival, Milatovic no reconoció esos resultados y dijo " que habían sido engordados con un 5% de más.
Una vez con los festejos en marcha, la ventaja se redujo hasta la mínima legal; un 55,3%, el sí acabaría por llegar a un 55,5% final.
Milutovic repitió a todo aquel que le quiso escuchar que la realidad era otra y que un 1,5% menos con lo que se invalidaba todo el proceso. 19,000 votos quedaron por contar. El escrutinio de los votos albaneses, musulmanes y bosnios fue decisivo, así como otra vez los censos de población. Pues se reconocía a estos como ciudadanos si su permanencia en el país fuese de dos años. El uso de votos de albanokosovares y sus carruseles en algunas poblaciones fronterizas no paso inadvertida aunque el nuevo gobierno y la sumisión periodística consiguieran su objetivo de silenciarlo.
Boris Tadic se apresuró a reconocer la independencia mientras su adversario Kostunica esperaba.
Javier Solana y la OSCE apoyaron la independencia pese a que aún no había terminado el plazo de los resultados oficiales.
Montenegro en solitario no sufrió ninguna traba por parte de la ONU para ser reconocida internacionalmente como el 192 estado del mundo.
Hecho que contrasta con la negación como país cuando se presento junto con Serbia como Yugoslavia en 1992.
A día de hoy, únicamente Yugoslavia ha recibido ese tratamiento. Ni siquiera los casos del Irak de Saddam Hussein y de la Sudáfrica del
Apartheid son similares. Los efectos del embargo económico sobre la población civil iraquí y yugoslava no han sido reconocidos. Toda iniciativa en ese sentido ha sido sobrestimada. Su denuncia no ha suscitado interés alguno.
La OTAN, otra vez la OTAN, verdadera tutora y hacedora de lo que sucede en estas insignificantes repúblicas semibananeras, negó rápidamente que el caso serbokosovar y el montenegrino guardaran algún parecido:
"Ambos procesos son diferentes".
Pero a pesar de las reiterativas afirmaciones del gobierno local:
"Montenegro seguirá edificándose como un estado civil y una sociedad multinacional, multicultural y multireligiosa."

Y este factor multinacional fue una de las claves junto a amaños electorales diversos para que la balanza se decantará hacia el lado de la independencia.
El voto masivo de los inmigrantes albaneses y bosnios fue fundamental.
La minoría bosnia se estima en un 9,5%, los albaneses un  7,1%(los censados) los musulmanes un 4,3%, y po último gitanos y croatas con un 1%. El 32 % se definió como serbio y un 40% como montegrino.
Como puede apreciarse,la independencia además de temeraria e injustificada fue completamente alegal.
Se le olvida mencionar a la sociedad "multivotante", esa que vino sin residencia para darle la victoria y la posibilidad de dirigir una finca que de otra manera le hubiera sido vedada.
Había otras realidades “paralelas".
El pueblo montenegrino como tal, fue mencionado por primera vez en la Yugoslavia comunista tras la Segunda Guerra Mundial.
La gran mayoría del pueblo montenegrino hasta poco antes de la guerra y durante esta a Yugoslavia  veía como su única patria.
La mayoría de las grandes figuras históricas montenegrinas se consideran serbias.
No obstante en 1993 se produjeron importantes tiranteces causadas por las sanciones internacionales. Bulatovic, el aliado socialista montenegrino de Milosevic, (también lo fue Djukanovic) fue su protagonista. Eso no fue óbice para que después fuera el más alto representante del mantenimiento de la unidad con Serbia.
Podgorica era sede del Tribunal de Serbia y Montenegro.
En el 2002, Djukanovic pactó con Milosevic prorrogar tres años más la unión, después vendría la celebración del referéndum.
Incluso la iglesia ortodoxa montenegrina se declaró cismática respecto a la serbia.
Montenegro y el delirante y único en su especie ente conocido internacionalmente como Fyrom reconocieron de manera conjunta la independencia de Kosovo.

  
En Montenegro tras el abandono de las bases marinas e industria militar yugoslava, la industria del aluminio de Podgorica representa por si sola el 40% de la industria del país.
Esta empresa, de ámbito estatal ha sido privatizada a la manera del "salvaje este" en la que la terapia de choque (hoja de parra que no puede tapar lo que es simplemente capitalismo) y ahora ha caído en manos italianas.
Obviamente cuando fragmentamos una sociedad, limitamos su mercado, dominamos su situación y dictamos sus necesidades y prioridades. Esto es lo que deben hacer y para quien trabajar. Si la UE se esta rompiendo por ello, que no va a suceder en un país de poco más de medio millón de habitantes.
La adhesión como socios de la OTAN de Montenegro junto con Bosnia para su integración en la estructura militar de la organización no reviste parangón en la historia. Pretenden unirse a la misma corporación militar que ha bombardeado y matado en sus sendos territorios nacionales con impunidad absoluta. Ahora se lo agradecerán comprando armas a sus mismos suministradores y nutriendo de hombre las filas de la organización. Y todo ello por el deseo  expreso de sus democráticos pueblos.
Esta decisión del gobierno de Vujanovic ha supuesto la exclusión del trazado del Gasoducto ruso de Gazprom. El territorio queda más vulnerable a la total y absoluta dependencia(o carencia) energética.

martes, 5 de junio de 2012

¿Montenegro? I

Montenegro, una pequeña república de la Yugoslavia socialista, es desde el 3 de Junio de 2006 el 192 estado miembro de la ONU. Lo que se le negó cuando formaba parte de la Federación Yugoslava en 1992, se le concedió al desgajarse de Serbia y cerrarle la salida al mar .
El desarrollo económico del nuevo país llenó de entusiasmo a los miopes nacionalistas de otras latitudes, basado en el desarrollo del turismo (con gran impacto paisajístico) y en unos inmejorables indicadores económicos.
Como cifras que son, evidencian unas ambiguedades o realidades parciales pues Montenegro es al mismo tiempo que modelo de crecimiento el segundo país más pobre de Europa tras Moldavia.
De ahí el opitimismo del actual jefe de gobierno Vujanovic que según sus propias palabras quiere verse dentro de la UE como Albania??????.

La integración en la UE , en la OTAN, el referendum de independencia y el papel en la guerra serán comentados en la segunda parte de esta columna.
 Otro estado más "nacido" tras la destrucción de Yugoslavia, aunque quiza sería bastante más adecuado hablar de despiezamiento y aislamiento de Serbia. Aunque para divagar con tópicos falsos y reiterativas frases subornidanadas  huecas ya tenemos a los "caballeros historiadores"(Michael Parenti dixit).
Su independencia hoy en día como lo fue en la antiguedad, debe más a los (des)equilibrios de poder impuestos por las grandes potencias que a una realidad social histórica ,social y económica.
Si bien es cierto que los montenegrinos lucharon y no cayeron bajo el apabullante dominio otomano como el resto de sus vecinos  durante tanto tiempo , su historia es indisociable de Serbia , de la ocupación musulmana  y de  Rusia.
Su  geografía,  moteada de altas y escarpadas montañas que llegan a superar los dos mil metros  y  la buena disposición militar montenegrina hicieron que en 1700 este territorio fuera  libre del "yugo turco", cosa que sus vecinos serbios y bosnios (no bosniacos, esos estaban muy a gusto mercadeando , llevando fez y esclavizando a la gente de campo"eslava" o pobre, elíjase adjetivo según el grado de nacionalismo o de conciencia social de cada cual) tardaron siglos en conseguir. Pese a todo la influencia turca como en el resto de los Balcanes está muy presente, sobre todo en la cultura popular y representaciones folclóricas.

El territorio con una superficie  de unos 13.000 Kilómetros y poco más de 625.000 habitantes cuenta con paisajes de gran belleza y un interesantísimo patrimonio cultural.

Esto y sobre todo sus playas hicieron de  Montenegro un destino  muy querido para miles de los aún "yugoslavos" cercados por el mundo y especialmente tras la expulsión ,saqueo y limpieza étnica a la que estos  fueron sometidos en Croacia y en  "su" Dalmacia tras la independencia.
La política que siguieron las autoridades nacionalistas montenegrinas encaminadas a hacerser receptoras del turismo alemán , aun en tiempos de Serbia y Montenegro la llevaron a adaptar el marco como moneda oficial en lugar del dinar yugoslavo en 1997. Esto tuvo un efecto muy negativo sobre los humildes turistas serbios , incrementó en mucho la inflación y no trajo las hordas de turistas germánicos que se esperaba.
El giro político del primer ministro  ante las elecciones presidenciales de aquel mismo año  en la Federación le hicieron defensor de una sociedad multiétnica (y dale ) y una apertura a  las inversiones extranjeras. También  aparecieron  aduanas, una compañía aérea propia hiperdeficitaria de la que todo nacionalista malversador no puede prescindir y la citada conversión al marco.
Junto con Milosevic acordaron mantener la federación tres años más , de cara a las elecciones yugoslavas del 2000. De esta manera Djukanovic abandonó sus inciertas esperanzas electorales nacionales contra Milosevic y prefirió centrarse en su feudo y en intereses localistas más accesibles.
En su lugar vinieron rusos, a los que siempre se ha visto con buenos ojos, si no por política si al menos por el gasto por cápita.  Cabe decir que esta república fue duramente purgada por Tito en varias ocasiones por la desviación prosoviética . No hay que olvidar  la tutela que llegó a ostentar el zar ruso sobre su ansiada salida al mar de aguas calientes que ponía en entredicho la confianza que podía otorgar el padre de Yugoslavia en un pueblo amigo de los rusos y de afiliación serbia. Pero unos señores con acento alemán  amantes de la buena música y del catolicismo no  permitirían por mucho tiempo que el panaeslavismo ruso saliera victorioso...
Aunque esa es otra historia y muy, muy compleja.
Hoy en día el pais, tiene una fuerte dependencia del turismo e inversiones rusas, que pese a su gran  volumen esta perdiendo preponderancia en favor de las sauditas, serbias y de las multinacionales.
Los arábes pagan y construyen, el dinero de los jeques ni hace preguntas ni quiere contestarlas.  Y plantea menos suspicacias que el dinero ruso aunque sus rastros puedan conducir a fundaciones y obras sociales poco edificantes. Los serbios , con los beneficios de la privatización están procediendo a la paulatina compra de sus puertos vecinos.
No obstante , una ley del mercado (mundo animal) nos dice que cuando hay pastel aparecen muchos comensales.
Los alemanes elevan desde hace ya algún tiempo sus quejas contra el importante papel de Rusia en la economia. Gracias a estas quejas y a su mejor posición en las finanzas internacionales (y a la tolerancia estadounidense) grandes corporaciones como Deutsche Telephone gozan de un monopolio y de unas ventajas comerciales dignas de  un paraíso fiscal.
(Apunte de nuestro amigo Djordje)
Ni que decir tiene que esta no es la única gran multinacional que disfruta de este trato.
Y hablando de todo un poco llegamos a la Mafia. De lo que posiblemente el señor Djukanovic y Djindjic (cuya ambición le llevó al despido)  sepan mucho más de lo que se ha escrito. Sin embargo también hay otros señores como los mafiosos rusos ( están allí donde hay rublos), la mafia de la vecina y adorada Italia con el puerto de Puglia a la cabeza en contrabando de droga y cigarrillos son unos de los motores de la nueva democracia montenegrina.
Frente al total aislamiento serbio, (con Milosevic detenido) Montenegro recibió cuantiosas ayudas económicas de Estados Unidos.
Occidente hablaba de un lider democráticos( nos referimos otra vez Djukanovic) este mantenía bien forrados los bolsillos con los beneficios empresariales de este trafico. Aún hoy día continuan estas actividades.
Otros capos como el hijo de Slobodan Milosevic también han hecho sus pinitos aunque su relevancia ha sido magnificada para ocultar la verdaderamente importante, como suele acaecer siempre que hablamos de esta parte de Europa.

viernes, 18 de noviembre de 2011

¿A quién y para qué sirve la OTAN?

Eduardo J. García

¿A quién y para qué sirve la OTAN?

Puede que sea una pregunta capciosa o totalmente innecesaria por su obviedad pero creo que como mínimo debería llamarnos a la reflexión tras su “intervención” en Libia, felizmente terminada para los intereses británicos y franceses, sin descartar la supuesta carta electoral que cree haber obtenido la nefasta Ministra de Defensa española Carme Chacón.
Otro país más que se ha añadido a la inexistente “primavera árabe” y que corre como al principio de esta guerra civil de nueve meses de duración el peligro de división territorial e inestabilidad crónica. El factor tribal, el racismo y otras corrientes no necesariamente gadaffistas  que recelan de los nuevos “revolucionarios” islámicos y sus protectores occidentales nos hacen sospechar  que  la solución impuesta al país no será ni duradera ni apacible.
No pretendo analizar un conflicto del que apenas se tienen datos fiables y del que hemos sido contaminados por activa y por pasiva por nuestros democráticos  medios de comunicación, ese conglomerado conocido  internacionalmente como “Mass  Media” que por cierto nunca será llamado a declarar ante el TPI.
Hecho que por cierto  contrasta  con la condena  del anterior dirigente de Radio Televisión Serbia, encarcelado por las autoridades de su país, acusado de no sé qué componendas conspirativas a favor de Milosevic  cuya grosería no  logra tapar que el motivo está más relacionado con su oposición política y por su postura crítica con el bombardeo de la OTAN contra la sede de la RTV Yugoslava que causó la muerte de 16 periodistas. Ataque justificado por la OTAN como objetivo prioritario de guerra. Ya que los medios dice su gabinete de propaganda y   tan mansamente repetido por  las agencias de prensa occidentales e islámicas ,fomentaron la limpieza étnica y el genocidio.
Cierto es que hubo manipulación y que las ondas fueron instrumento del odio y de la mentira pero lo fueron por todos los bandos, y resulta inconcebible pensar cual hubiera sido la repercusión y reacción internacional si en lugar de serbios los asesinados fueran  estadounidenses o europeos y el culpable uno de los “malvados” oficiales que dispara contra civiles.

Sede de la RTS  en Belgrado bombardeada por la Otan


Existen  tantos cabos sueltos, lagunas jurídicas y  hechos tan evidentes al descubierto que silenciarlos o relevarlos al ostracismo es seguir como parte  activa y militante la política de hechos consumados de la Alianza Atlántica.
Gadafi creía haber ideado un personaje muy conveniente para su supervivencia política. De terrorista pasó a aliado estratégico por los enormes y baratos recursos libios y por su colaboración contra la inmigración del África Negra y también como se señala en la prensa por su lucha contra las células Alkaedistas que tan a gusto se mueven por las fronteras secuestrando a bienintencionados esnobistas occidentales  .
Él o mejor dicho sus inversiones eran bienvenidas con exenciones fiscales y todas las facilidades del mundo allí donde fuera, y pasando de puntillas si era necesario por encima de las víctimas del caso Lockerbie y de otros atentados terroristas.
Eso es archiconocido, en cambio lo que muchos ignoramos es lo que hicieron los servicios secretos europeos  holandeses, británicos y franceses en las arenas libias durante la guerra. Por supuesto su primera misión es la de reconocimiento, fijar objetivos  entrenamiento  y armar a los “rebeldes”. Punto éste que jamás reconocerá un gobierno como intervención terrestre pero que se repetirá  una y otra vez.

Restos del Convoy en el que viajaba Gadafi
 alcanzado por pilotos franceses de  la Otan

No seré yo quien lamente la muerte de un tirano extravagante y pérfido.
(Por qué todos los que tienen tanto que ocultar mueren. Conviene que lo hagan, por la gran cantidad de implicaciones que podría suponer una eficaz defensa. Saddam Hussein, Milosevic, Ben Laden. Con o sin juicio, el mismo final.)
 ¿Pero qué hay de la muerte de civiles libios? ¿Cuantos han sido? Y cuantos morirán aún en venganzas y ajustes de cuentas. El viernes pasado seguían los enfrentamientos en Trípoli entre defensores de la Libia Gadafista  y los del Consejo Nacional Libio que usaron todo el armamento pesado en su haber para sofocarlos.
Si en la Yugoslavia de 1999 se bombardearon puentes, carreteras, hospitales, zonas residenciales, fábricas de coches, medios de comunicación e instalaciones civiles de todo tipo.
 ¿Qué habrán bombardeado en Libia y cuanto sufrimiento  causan y seguirán provocando con su munición prohibida?

Todo esto se nos niega, no existe para los medios, tampoco para los gobiernos, en consecuencia no llega a la masa que demuestra una rampante falta de interés para aquello que no pueda ser usado como arma política o sirva de inspiración para absurdos paralelismos.
Muertos que no importan, hoy son los represaliados progadafi, ayer fueron los anti-Gadafi, de signo integrista muchos de ellos. No en vano este fue uno de los factores por los que el General en Jefe estadounidense redujo la intervención al  mínimo tras el bombardeo de la flota y los Tomahawks  al constatar que de Libia salían más jihadistas que del Yemen, y que el voraz apetito franco-británico era tan burdo como ostentoso.  
Usa tiene otros frentes y muchos agujeros que tapar y nada que ganar, fue  a buen seguro la respuesta norteamericana a sus quejicosos colegas coloniales.
Por otra parte ha sido una manera de quitar a China una gran fuente de recursos, esa misma China que en 1999 fue obsequiada con el bombardeo de su  embajada  en Belgrado, gentileza de los muchachos de la OTAN. O  como este mismo Gigante asiático  ha visto troceado otro de sus  grandes aliados en Africa, el Sudán.
Cabe destacar que los cazas del ejército español fueron las primeras unidades de combate que atacaron la capital yugoslava.
Los franceses parecen haber sido los grandes beneficiarios más  allá de los grandes conglomerados  petrolíferos  pues  han ocupado el papel preponderante que antes tenía Italia.

Ya no hay ejército soviético ni pacto de Varsovia pero el programa del escudo antimisiles continua a pesar de la crisis y de la humillación rusa.
 Las tropas estadounidenses siguen con fuerte presencia en Europa, en la célebre Rammstein alemana y además se han extendido a Albania, Polonia, Lituania, y a las insignificantes nuevas repúblicas sur eslavas,  en especial en Croacia y sobre todo en Bosnia con la gran base de Camp Eagle, confundiendo o queriendo demostrar a Rusia que se aprenda la lección que Yugoslavia primero y Serbia después no aprendieron.
Por no hablar de la ocupación militar que padece la provincia serbia de Kovoso y Metohija.

La OTAN ha usurpado de facto las competencias de la ONU.
Es ella quien decide que política seguir respecto a Kosovo, Afganistán y Libia. De Sociedad de Naciones hemos pasado a Flotilla de Aviones.
¿De quién nos defienden y con qué fin real?
Definitivamente no nos representan.
Y el lacayismo del ejército español a día de hoy  con la situación global que estamos sufriendo tantos es tan penoso como inexplicable.

EL 18 DE NOVIEMBRE LIBIA HA SIDO READMITIDO COMO PAÍS EN EL CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS DE LA ONU.