La Llama Eterna

La Llama Eterna
Dedicada a los partisanos que el 6 de Abril de 1945 expulsaron al invasor fascista de Yugoslavia. En el muro se recoge la participación de las brigadas de diversos orígenes,bosniohercegovina,croatas,montenegrinas y serbias que participaron en la triunfal ofensiva. El ideal, la victoria y la muerte les unieron en el pasado. Hoy el recuerdo sigue vivo en Sarajevo, a salvo del nacionalismo intoxicador ¿Hasta cuando?
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martes, 9 de octubre de 2018

Crítica de Sarajevo. El atentado (2014)

No considero ni lo haré, el  dar cabida  en este blog al mundo de séptimo arte yugoslavo o relacionado con él. Creo que puede ser más útil el reflexionar sobre otros aspectos  de la historia, sociedad  o política sureslava y a buen seguro los lectores-navegantes encontrarán magníficos blogs-webs especializados en la materia más estimulantes de lo que puedan resultar mis análisis.

No obstante me he visto impelido tras varias visitas a filmaffinity y la ocasional lectura de revistas sobre el panorama cinematográfico en no sólo apuntar el antiyugoslavismo y antiserbismo que empapa cualquier referencia a la historia de los Balcanes sino también en denunciar la ignorancia supina que amenaza con desbancar a la hasta ahora preeminente propaganda. Así pues al revisionismo hay que sumarle el más descarado y global de los analfabetismos.

Escribo estas líneas con la intención de rebatirlo y no ser partícipe de él  como tampoco lo serán la esperamos, gran mayoría de nuestros lectores. 

La película que titula el artículo que nos ocupa resulta una agradable sorpresa. Dirigida por el austriaco Andreas Prochaska en 2014 .



Pues es la de encontrarse con este telefilme, sin duda una de las mejores y más honestas obras audiovisuales realizadas para conmemorar el centenario del asesinato del heredero al trono austrohúngaro en Sarajevo. 
Si bien peca de una duración excesiva y de los defectos propios de su medio, con líneas folletinescas, su rigor y afán de análisis crítico se desmarcan de la hueca y falsaria propaganda revisionista bosnio-musulmana, apoyada por buena parte de la opinión escrita y mediática española. Va  bastante más allá.  Sólo hay que ver como se retrata a Gavrilo Princip para comprobar que nos hallamos ante una película que huye de todo maniqueismo.

Contrariamente a lo afirmado por  las calamitosas, ultraconservadoras, anti eslavas e ignorantes críticas publicadas por otros críticos, las líneas generales de investigación seguidas por el detective de la ficción son veraces y más que contrastadas.

Hay que ser verdaderamente estúpido para llamar nacionalista serbio a todo aquello que cuestiona la "verdad oficial", (¡la misma de  hace un siglo!) que por el contrario si es groseramente antiserbia.
El heredero al trono Francisco Fernando nunca gozó de gran prestigio en la corte vienesa, sus "gestos" hacia las minorías eslavas así como su matrimonio con su desgraciada esposa también de origen eslavo, trágicamente asesinada en el mismo atentado  y la decidida apuesta del estado mayor austriaco por la aniquilación de la siempre molesta Serbia no le hacían una figura deseable para dirigir el imperio en una época tan turbulenta y belicista.

Pruebas  que la decisión de aplastar a Serbia fueron premeditadas y trazadas de antemano, son  las tensiones tras la ocupación de Bosnia Herzegovina, bien reflejadas en la película en la que el elemento serbio era mayoritario entre la población. Por supuesto que existieron  conversaciones previas con Berlín, hay abundante documentación oficial al alcance de cualquier historiador. Alemania dio el visto bueno para la  invasión y destrucción del país balcánico. 
El draconiano e inadmisible ultimátum que siguió el magnicidio es buena prueba de la voluntad austriaca de someter a la más rebelde, belicosa e independiente nación eslava junto a Rusia para  centrarse en Italia.
Los servicios secretos conocían las amenazas terroristas, había habido ejecuciones previas de socialistas y anarquistas yugoslavos, la falta de medidas de seguridad se evidenciaron con el atentado previo en la cual fue arrojada una granada , y el perseverar en recorrer un itinerario ya conocido, todo ello es  descrito en la película. 

El antisemitismo mostrado en la película es una constante social de la época, y sólo la capital Viena daba un respiro a este execrable racismo. De hecho  tradicionalmente los austriacos así como otros pueblos del imperio eran más antisemitas que los alemanes hasta la oprobiosa solución final.  Que contó curiosamente con la entusiasta  colaboración  no sólo de austriacos, sino también de  croatas(los peores según los propios nazis y fascistas italianos) ucranianos, algunos polacos, húngaros y rumanos con destacados y masivos genocidios en su haber.

El interés de Alemania por una guerra en el este, si tenía carácter de expansión territorial a costa de Francia, mayor presencia colonial,  dominio económico y partición territorial como el caso polaco y el del imperio ruso, o simple tutela como se pretendía con los países bajos y Escandinavia. Los austriacos por su parte, como ya dije anteriormente querían  cercar a  Serbia, a tal fin   inventaron Albania , como también  mantuvieron y apoyaron a la clase dirigente bosnio- musulmana proturca  para combatir el paneslavismo y ganar territorios en Italia y en el Adriático, así como asegurar sus fronteras por el este a costa de tierras ricas en recursos. En otras palabras, el mundo colonial austrohúngaro era el este europeo.

Del  triste destino del comando terrorista y de las ejecuciones posteriores mencionar un dato que refutará buena parte de  la desinformación y  catequesis antiserbia, el único superviviente fue un bosnio (casi todos lo fueron) musulmán que huyó a Serbia.
El complot  de la mano negra  contó con las simpatías de militares serbios, parece ser que las huellas que conducían hacia ApisDimitrijevic eran evidentes, pero nunca con el gobierno serbio que censuró, degradó, arrestó y fusilo a dicho alto oficial serbio tiempo después.

De los personajes de ficción  cabe destacar a los dos  protagonistas, tanto por parte masculina como femenina, así como la familia de esta última que da una idea del ambiente de la época más que proclive a las diversas conspiraciones.
También me parece acertado el reparto multinacional , la confusión y sensación de avispero que  va encontrando el detective en sus pesquisas policiales que ayudan a agilizar el ritmo del filme pero que no se traducen en una conclusión real y veraz de su investigación.
 Como parece tampoco ha sido el caso para muchos que siguen creyendo el anatema tan falso como superado que la  culpa de la guerra mundial recayó sobre los “malos”, los serbios.

La anterior versión yugoslava con grandes medios de producción fue dirigida por Veljko  Bulajic  en 1975 y es aún más prolija y densa en personajes y detalles si bien más irregular aunque resulta una pieza ineludible  para acercarse al tema y entender el proyecto nacional yugoslavo.

No puedo menos que recomendar el gran trabajo documental del recordado director de Semanario Serbio , Aleksander Vuksanovic en el siguiente enlace para todo el que quiera profundizar en lo que sucedió aquellos convulsos y violentos días.




  


martes, 6 de mayo de 2014

Sarajevo. Ciudad de símbolos.

Eduardo J. García

Como todo el mundo sabe, este verano se cumplirán 100 años desde que un joven terrorista bosnio asesinara al archiduque Francisco Fernando, heredero del trono austro-húngaro en Sarajevo. La historiografía más conservadora y también la más convencional que suelen ser compañeras de viaje inseparables, nos dan no sin razones este magnicidio como punto de partida de la Primera Guerra Mundial. Un análisis más pausado nos lleva a la opinión también muy extendida que este episodio no fue sino una excusa para que estallara la gran conflagración como tanto gustaba decir a los caducos y retrógrados "padres “del periodismo de guerra. Actualmente este género sólo puede ser tildado de propaganda de guerra y no de una rama adrenalítica de la información como a tantos personaje le gusta alardear con ansias de protagonismo mediático,admiración social y un abultado sueldo asegurado. Las guerras de aniquilamiento nacional de Irak, Yugoslavia y la reedición de la campaña de Sebastopol en Ucrania contra Rusia son una buena evidencia de ello.

En  el ámbito nacional contamos con infinidad de estos personajes, tan apegados en sus parasitarias carreras profesionales a la guerra de los Balcanes, que no pierden oportunidad de reverdecer sus laureles de grandes profesionales del periodismo comprometido con una enorme voluntad adoctrinadora, por lo demás siempre cómoda para los poderes establecidos y la opinión pública que ayudan a moldear. Son nombres ya aparecidos en este blog, y algunos también en los tribunales como Ángela Rodicio, otros que han borrado su pasado de mercenario ultramontano para ser académicos de la Lengua  y otros que tienen la desaforada ambición de sentar cátedra en nuestras conciencias.
Uno de ellos, es Gervasio Sánchez. Este señor de dilatada carrera, multipremiado, se labró un "porvenir" como voz autorizada cubriendo la guerra de Bosnia. Obviamente su información es tan sesgada como la que medio siglo atrás daban los informativos alemanes, italianos o austriacos sobre la guerra en Yugoslavia. Eso sí con aires alternativos, un cuidado lenguaje y fotografías rayanas en lo obsceno cayendo en la pura propaganda de guerra (otra vez más) al mostrar el sufrimiento de las víctimas, siempre del mismo bando y una interiorización de las notas de prensa de los gabinetes de los gobiernos de Sarajevo y Washington realmente encomiable para la causa. Todo en aras del humanismo y la multiculturalidad. Del otro lado; la barbarie, el salvajismo, los sádicos criminales. Es decir los serbios. Los rusos se fueron alternando temporalmente con su guerra sucia en  Chechenia y quizá terminen por llevarse el galardón de malvados oficiales cuando contesten con rotundidad a Kiev , imbuidos de su oposición frontal al fascismo, en fechas tan solemnes e imperecederas como el 9 de Mayo día de la Victoria
Centrémonos y volvamos al personaje. Este periodista goza de una gran popularidad que le permite contar con que TVE ponga su segundo canal de laudatoria en forma de documental. En el cual este señor expresó sin el menor asomo del sentido del ridículo que tanto la España de Felipe González, como la UE, Estados Unidos, Francia e Inglaterra, y atención el mismo Javier Solana se lavará las manos ante el genocidio serbio, con sus posturas pro-serbias. El discurso alcanzó altas cuotas espirituales, en las que confesó que tanto para él como para la mayoría de reporteros, Sarajevo es un punto de inflexión. Allí se dieron cuentas de lo injusta que es la política internacional que ha permitido a Milosevic, su victoria póstuma, la República Srpska. No sé porque resultará tan complicado admitir que los serbios ocupaban casi el 70% de las tierras de la antigua república de Bosnia y Herzegovina y eran el 35% de la población mucho antes de la guerra civil.
También dijo con la biblioteca de Sarajevo de fondo destruida por las hordas serbobosnias, que cada vez que vuelve a Sarajevo se purifica de la suciedad de la política de la comunidad internacional.
Extraña manera esta de expresar su total sometimiento a la campaña mediática atlantista que tanto odia por su inacción, pero que más tarde aplaudiría con el bombardeo de Yugoslavia. Él y una inmensa mayoría.

Pues bien esto nos sirve de prolija introducción a la reinauguración  de la Biblioteca de Sarajevo.
Ahora albergará según nos explica el semanario de "El País" la nueva sede del Ayuntamiento.
Bajo el fuego de los proyectiles de fósforo del bando serbio (como siempre) se quemaron grandes tesoros culturales que no llegan ni a la millonésima parte de lo dañado en Siria, y que en gran medida fueran substraídas por el bando musulmán para conseguir fondos para su proyecto de estado islámico mediante el tráfico de obras de arte y el mercado negro.
Veinte años después Sarajevo, y el gobierno central de ByH se vuelcan en tal feliz ocasión. Periodistas amigos del sensacionalismo y reporteros nostálgicos vuelven a la siempre con ellos dadivosa capital bosnia para informarnos. La otra parada obligada es Srebrenica, una plaza muy frecuentada por el señor Sánchez que se permite aleccionar a periodistas de otros confines con un número aún mayor de las 8000 víctimas de la versión oficial bosnio-musulmana.
Los hijos de Izetbegovic, en sentido literal, ponen en marcha la gran maquinaria propagandística tan hábilmente pergeñada alrededor de su mendaz crisol multicultural como emblema nacional.
Bakir Izetebgovic tiene una agenda muy apretada, además de recibir delegaciones internacionales ávidas de suponemos la misma regeneración moral que la del señor Sánchez  ha tenido que sacar tiempo para inaugurar una estatua del Papa Juan Pablo II, que ya es santo, y ahí están los croatas de Bosnia, pagando el monumento, rezando el padrenuestro, y esperemos que no alzando el brazo para conmemorar tal hito histórico. Aunque croatas y musulmanes se mataran en Bosnia durante más de una año con la mayor saña y se cometieran atrocidades silenciadas, Juan Pablo II está por encima de ellos, su mensaje de amor universal puede con todo.
Los tres metros de su escultura situada junto a la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en pleno centro servirá de recordatorio ,según las  palabras  de este  Papa citadas del cardenal Vinko Puljic, Nunca más la guerra ni el odio. Destruyamos los muros recíprocos de la incomprensión para construir juntos el dialogo y la amistad".


Evidentemente esto iba dirigido a las comunidades católica y musulmana. Juan Pablo II no sólo fue un enemigo acérrimo del comunismo, sino también del diálogo con la iglesia ortodoxa, y un declarado apoyo a la independencia de la Bosnia de Izetbegovic. El papel en la destrucción de Yugoslavia con su alianza con las causas separatistas esloveno y croata propició el baño de sangre que vino a continuación de su reconocimiento internacional, por no hablar de su protección y ayuda financiera, heredera del camino de las ratas de las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.
Juan Pablo II fue un amigo y fiel aliado de la causa bosnia, y la escultura el año del centenario de 1914 indica su suma importancia. Sin embargo, no todos comparten tan fervorosamente sus mensajes, pues sus palabras dirigidas a las víctimas de violaciones de guerra para no abortar y "de transformar la violencia en un acto de amor "no fueron precisamente bienvenidas.

Pero esta no es la única escultura prevista para este año, viendo que el proyecto del Sarajevo-este de población serbobosnia para erigir una escultura a Gavrilo Princip, el autor de los disparos del magnicidio de 1914 no cuaja, ni en Sarajevo ni en Belgrado, las autoridades bosnias contrarrestaran con su espíritu manifiestamente multicultural y rigor histórico una escultura al rey de la “dorada Bosnia" del siglo XIV que por cierto también incluía al reino de Serbia. Aunque este soberano recuperado por la inventada mitología nacionalista bosnia ya tiene una escultura en Tuzla, la de Sarajevo pretende competir con el Alejandro que han hecho los amigos macedonios en Skopje.

Entre Transformers y el padre del príncipe de Bekelar

martes, 29 de abril de 2014

El Genocidio Armenio y la desmemoria.

Eduardo J.García

El pasado 24 de Abril se conmemoró  el 99 aniversario del genocidio armenio. Este crimen contra la humanidad y campaña de exterminio (eso es lo que realmente significa genocidio) de la Turquía aún Otomana contra el pueblo armenio aniquiló más de un millón y medio de vidas. Destrozando muchas más, ya que  las víctimas totales ascienden a tres millones de personas e imponiendo un nuevo mapa demográfico únicamente paliado por la derrota del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial y el nacimiento de la Unión Soviética.
Por supuesto este no es un crimen silenciado, incluso el estado turco ha reconocido tímidamente su papel, que no su culpa. Pero si es un holocausto arrinconado, que no interesa recordar. Unos hechos terribles de la historia, un verdadero genocidio que va palideciendo año a año. El interés que despierta el genocidio armenio disminuye a pasos agigantados. Sólo el espíritu nacional armenio y su diáspora repartida por todo el mundo se ocupan de la lucha contra el olvido, de una batalla por la memoria, que no es ni  más ni menos factible en cuanto deja de interesar a los centros de poder. La paupérrima y pequeña Armenia de hoy, no es más que un aliado ruso y una molestia para interesantes socios comerciales como Azerbaiyán y sus pozos petrolíferos. 

El papel de Turquía en la guerra de Siria, en la consolidación de Kosovo como país independiente, en la multiplicación de sus intereses económicos a modo de neocolonización en los Balcanes, utilizando el islamismo como cemento; Su ley mordaza contra el periodismo crítico ostentando el record de periodistas encarcelados, la prohibición finalmente revocada de Twitter por parte de Erdogan así como la salvaje represión contra los movimientos sociales y de oposición con más de una docena de víctimas mortales (entre ellas un niño de 14 años). Nada de esto parece ser motivo de alarma y mucho menos de escarnio para los amantes de la libertad que hoy braman contra Rusia, y ayer contra Yugoslavia.

Los antiguos garantes de la Turquía Laica y pro europea, los militares han sido descabezados y purgados. Más de sesenta altos cargos del poderoso ejército turco están en la cárcel tras ser acusados de terrorismo y corrupción. Sentencias que no presentan la misma rotundidad, ni siquiera el pase a los tribunales cuando afectan a la  familia Erdogan o la de sus ministros. Los fuertes lazos atlantistas y la firme voluntad de Estambul por acabar con el régimen de Al -Assad y su vital importancia estratégica la mantienen a salvo de toda crítica. A pesar que sea el propio pueblo turco el más combativo en la defensa de los derechos que el liberalismo económico y el islamismo les va arrancando día tras día pese a la proyectada imagen de modernidad turca.
Turquía como toda potencia, tiene uno varios talones de Aquiles. Uno son los desafueros internos propios de su naturaleza multiétnica y de su convulsa historia, es decir los kurdos. Los que casi siempre fueron fieles aliados y crueles soldados del imperio Otomano, el genocidio armenio  da buena prueba de ello, pasaron a ser los  mayores enemigos del nuevo estado turco creado por Attaturk. Una figura que el revisionismo tiende a empequeñecer subrepticiamente, así como por el contrario engrandece los días del Imperio Otomano con fastos como el celebrado el año pasado con motivo del 560 aniversario de la Caída de Constantinopla.
Otro punto de inflexión para el orgullo patrio turco es el genocidio armenio. A pesar de la hábil diplomacia orquestada por el islamismo "moderado" del gobierno turco que ha deparado un mínimo reconocimiento al colectivo kurdo, y de las palabras amables y la política de gestos estériles hacia Ereván, Turquía no transige con su pasado de masacrador genocida contra el pueblo armenio. Esto es algo innegociable.
Una buena muestra de ello, es que dos días antes de tan triste fecha, el Presidente del Congreso Estadounidense acudió a Turquía en una visita "sorpresa" (a buen seguro fruto de las presiones turcas) para templar los ánimos al afirmar que "aunque la cuestión armenia viene de vez en cuando, no tenemos intención ninguna resolución instando al gobierno de Ankara a reconocer el genocidio armenio. No se preocupe".
Estados Unidos agradeció la ayuda brindada por Turquía en Afganistán, Irak y Siria a pesar del gran margen existente para mejorar la cooperación económica.


Lo innombrable, lo imposible jamás debe ser olvidado.

En vísperas de la celebración del centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial, a cuatro días del aniversario del Genocidio contra los hebreos, nadie ha querido insistir en recordar este genocidio que se va diluyendo con el paso del tiempo.

En Madrid, el 24 de Abril fue convocado un acto de recuerdo y protesta ante la Embajada Turca. Acudieron un centenar de personas de diversos colectivos, y por unos medidas de seguridad draconianas el acto fue celebrado 150 metros más allá de su emplazamiento original. Fueron aducidas razones de circulación y ocupación de espacio público que ni siquiera alegan las embajadas de USA e Israel cuando son rodeadas por las voces de la crítica. 

Los historiadores menos dotados y más conservadores evitan que podamos hacernos una idea de lo que fue la Primera Guerra Mundial insistiendo en los mismos temas de hace ochenta años reiterando  las  sangrientas correrías de los irredentos nacionalistas serbios, las luchas entre colonialistas europeos de piel blanca y ojos claros  que necesitaron la ayuda de los Estados Unidos, el derrumbamiento de los imperios europeos y las salvajes apetencias territoriales de una Unión Soviética amputada de territorios ancestralmente rusos.
Todo de una lectura que sigue siendo tremendamente útil. Pero la Primera Guerra Mundial para Turquía merece un capítulo aparte. Si bien en el Este fue una lucha por su integridad territorial, atacada ya de buena gana desde hace años, empezando por Italia , siguiendo por las Guerras Balcánicas, y por la mera  supervivencia de sus compatriotas.
En Oriente fue otra cosa, además de la lucha contra el imperialismo británico que disfrazó su hambre con las supuestas rebeliones árabes, Turquía declaró una auténtica Guerra Santa contra sus vecinos y comunidades cristianas. Armenia fue vista como la puerta de entrada, la quinta columna de Rusia que ponía en peligro sus dominios caucásicos. Pero el odio religioso, fue el más fuerte de todo y aunó el racial y los prejuicios económicos y culturales hasta la exacerbación más atroz.
Las comunidades griegas, circasianas, georgianas fueron también masacradas sin contemplaciones. Pero Armenia era diferente, sus raíces estaban más fuertemente diseminadas y su ebullición social e intelectual no podía ser tolerada. Y ni lo fueron, ni lo son.
Dicen que Hitler adujo a las reticencias de uno de sus fieles compañeros de filas nazis ante la idea del holocausto, que no pasaría nada, ya que nadie en los años treinta recordaba el genocidio armenio.

A casi un siglo de uno de los mayores crímenes de la humanidad, poco se puede añadir. Afortunadamente hay muchas voces más versadas, autorizadas y sobre todo conocedoras que la mía que darán testimonio y opinión sobre el exterminio. Lo preocupante es que deberían ser muchísimas más.

lunes, 27 de enero de 2014

Día Internacional en Memoria de las Victimas del Holocausto

El gobierno serbio ha rendido hoy  un sentido  homenaje a las víctimas judías del holocausto cometido por los nazis y sus colaboradores  durante la Segunda Guerra Mundial(en el que despuntaron en su fanatismo asesino  estados como Austria, Hungría,Croacia y los sectores nacionalistas ucranianos y bálticos).
La solemne ceremonia tuvo lugar en Belgrado. Más concretamente en Zemun,situada en las afueras de la capital serbia. En una desangelada nave , parte de  lo que fue el campo de concentración de Staro Sajmiste. 


En este campo de exterminio regido por las autoridades nazis y ustachas del Estado Independiente de Croacia de Ante Pavelic fueron asesinadas  40.000 personas desde su apertura en octubre de 1941 hasta su desmantelamiento en Julio de 1944. En principio este infierno fue creado exclusivamente para serbios de credo hebreo.Siete mil de ellos perecieron bajo los maltratos,vejaciones y  ejecuciones cometidas por los fascistas..
Pero más tarde se amplió a otros enemigos del tercer reich y del Estado croata a partir de 1942, dada la gran cantidad de prisioneros partisanos y el  genocidio emprendido contra los gitanos. Chetniks y campesinos serbios también fueron recluidos, torturados y asesinados. Los varones no fueron las únicas víctimas, mujeres y niños fueron también masacrados con sevicia a millares. De los casi ocho mil  que fueron internados sólo sobrevivieron seis.
Como el campo alcanzó un gran volumen ; los verdugos nazis usaron también aquí los siniestros camiones de gas para eliminar de forma rápida e industrial a los prisioneros según los planes marcados previamente por las autoridades nazis con una inhumanidad tan brutal como metódica .



Pero los nazis también gustaban en su aberrante sadismo de usar métodos más salvajes y ancestrales como matar de hambre a sus prisioneros. Esto lo sufrió especialmente la población reclusa serbia que fue prácticamente aniquilada. Murieron de inanición 10,600 personas. 

Poco antes del abandono del campo por parte de los carceleros nazis y croatas, este fue bombardeado por los aliados anglo-norteamericanos dentro de un cruento e  injustificable ataque  contra la  capital yugoslava cuando apenas quedaban  en ella trescientos soldados alemanes y que se cobró la vida de miles de civiles. Entre ellos ,doscientos prisioneros de Sajmiste.
Los altos mandos del campo fueron entregados tras la guerra al gobierno yugoslavo y ejecutados, si bien algunos de  los cuadros menores huyeron a Sudámerica, previa ayuda de las autoridades eclesiásticas vaticanas que recompensaron el catolicismo y anticomunismo furibundo de estos desalmados asesinos nazis y ustasis.


Se tuvo que esperar hasta 1995  bajo el gobierno de Milosevic para que Sajmiste fuera recordado, y se erigiera un monumento en memoria de las víctimas serbias, judías y gitanas. 

El Presidente serbio Nikolic que acudió al acto junto con  miembros del gobierno y  representantes de la comunidad judía recordó :
"Nunca debemos olvidar los horrores del Holocausto, uno de los más grandes crímenes en la historia de la humanidad".

A lo que añadió:

"Estamos orgullosos de nuestra tradición antifascista, de nuestra contribución a la derrota del fascismo y el nazismo en la Segunda Guerra Mundial. Y no permitiremos la revisión de la historia y la relativización de estos crímenes".

Esta es una constante que se inició con la guerra de Yugoslavia y que no cesa.  
El 16 % de la población serbia fue exterminada en la antigua Yugoslavia durante la Segunda Guerra Mundial.
Proporcionalmente junto con la Urss y China, Yugoslavia fue el pais que más padeció tanto en victimas mortales como en destrucción.
El genocidio llevado  a manos de los croatas escandalizó a los fascistas italianos y  a los propios nazis cuyas atrocidades les llevaron en ocasiones a desautorizar las matanzas de sus fieles aliados.
Mientras hoy se sigue acusando al estado serbio de genocidio, Croacia y el Vaticano no se han declarado culpables, más allá de tenues, ambiguas y exculpatorias escusas, cuando no han encontrado motivos para la celebración y el recuerdo para estrechar los lazos de fe entre los dos países que datan del genocidio serbio.

Nikolic aprovechó para subrayar que al  igual que se criminalizó y deshumanizó  al pueblo judío también se hizo lo mismo con el serbio y que algunos historiadores  con el favor de los medios de comunicación continúan su misión revisionista con el único fin de difamar y culpar a Serbia del estallido de la Primera Guerra Mundial.

Establecer paralelismos con el holocausto sólo tiene una lectura y un fin, minimizarlo.
Y todos aquellos que incurren en él, se digan partidarios de una u otra línea ideológica , que lo niegan,relativizan e incluso justifican haciendo demenciales contraposiciones con la actualidad, son dignos herederos de aquellos que lo crearon, creyeron, colaboraron o miraron hacia otro lado cuando ocurría.
El día internacional de Conmemoración del Holocausto  fue establecido por la ONU el 1 de Noviembre del año 2005 en recuerdo del 27 de Enero de 1945  cuando el ejército rojo liberó el campo de concentración de Auswitz.

En recuerdo y homenaje a los judíos y a todas las víctimas de la barbarie nazi-fascista. Una deuda y culpa que  jamás podremos expiar.