La Llama Eterna

La Llama Eterna
Dedicada a los partisanos que el 6 de Abril de 1945 expulsaron al invasor fascista de Yugoslavia. En el muro se recoge la participación de las brigadas de diversos orígenes,bosniohercegovina,croatas,montenegrinas y serbias que participaron en la triunfal ofensiva. El ideal, la victoria y la muerte les unieron en el pasado. Hoy el recuerdo sigue vivo en Sarajevo, a salvo del nacionalismo intoxicador ¿Hasta cuando?
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viernes, 4 de noviembre de 2011

¿ Por qué Yugoslavos?

¿Hasta que punto fueron importantes los intereses occidentales  y sus decisiones para la supervivencia o la ruptura  de Yugoslavia?
¿Fue esta una guerra que se pudo evitar?
Prensa: Información o  primera andanada de la intervención armada.
Medios de manipulación masivos.
Guerras humanitarias; armas inteligentes, un nuevo orden mundial.
¿Se solucionarán así los problemas pendientes?
¿Fue la desmembración de Yugoslavia un paso más en la nueva estrategia global?

Estos y otros interrogantes que no por obvios ni recurrentes fueron contestados ni siquiera bien contextualizados, a día de hoy  forman parte de una historia,  proscrita, que el documental Yugoslavos quiere analizar desde un punto de vista crítico.
Creemos imprescindible enmarcar los conflictos yugoslavos dentro del turbulento proceso histórico que desencadenó la caída de la Unión Soviética, el derrumbe del comunismo en la Europa Oriental y  sobre todo la reunificación alemana.


Sin estos factores no sólo es imposible conocer la realidad sino que se corre el riego de caer en un  discurso revisionista tan tendencioso como interesado.
Las huellas del pasado no sólo tienen su reflejo en la composición del presente sino que explican la idea fundacional de Yugoslavia. Esta no fue una creación opresiva ni expansionista ni en su primera  ni en su segunda andadura.
 Pese a avatares políticos posteriores, Yugoslavia, fue una creación idealista, un espacio común en la que por fin los pueblos eslavos del sur trazaron su propio destino y entidad nacional tras siglos de ocupaciones y particiones de poderosos reinos e imperios.
A consecuencia de éstas, los pueblos que conformaban el nuevo estado presentaban diferencias culturales, políticas y religiosas. Eslovenia y Croacia eran mayoritariamente católicas, mientras Serbia, Montenegro y Macedonia eran ortodoxas, y en Bosnia había una cantidad importante de población musulmana.
Aunque los motivos fueran variando, tanto en la Primera Guerra Mundial, como  en la Segunda, o en la Guerra Fría el país  fue una vez  más, tierra de equilibrios entre las grandes potencias.
En un mundo con una  única superpotencia, una Alemania emergente, y una Unión Europea balbuceante más allá de los parquets, Yugoslavia tenía tanto sentido dentro de la comunidad internacional  como el socialismo tras la desintegración de la Unión Soviética.
Mientras las cancillerías occidentales se frotaban las manos por su victoria moral(FMI), su terapia de choque y la gran  apertura del mercado del Este  con posición dominante, una sociedad se sentía mutilada, desorientada, sin referentes, y presa fácil de la más efectiva y barata propaganda que existe, la del odio al “diferente”.
Los nacionalismos tolerados cuando no descaradamente financiados fueron el contrapeso ideal para acabar con los últimos irredentos, aquellos que no aceptaban el nuevo maná del capital.
A la vez que las reformas político-económicas soviéticas eran ensalzadas y apoyadas por los gobiernos occidentales, la evolución yugoslava ocupó un segundo plano hasta que la violencia se convirtió en protagonista.
¿Nada hacía presagiar que la declaración  ilegal e unilateral de independencia eslovena y croata podría acabar en un rápido reconocimiento internacional que llevó a una brutal escalada del conflicto?
Los Balcanes, tierra  misteriosa de odios ancestrales, de superstición, de violencia y sangre.
"Así han sido siempre y nunca cambiarán".
 Tantos ríos de tinta,  tópicos, tantas frases para la posteridad, múltiples e irreconciliables divisiones amenizadas por dibujitos interactivos y mapas ininteligibles…
Y en los años noventa, sólo hay un foco de atención, un blanco para los objetivos de las cámaras. Y este no fueron los disturbios raciales y expulsiones masivas de turcos en Bulgaria  con inicio en el año 1984, ni los trasvases de población entre griegos y turcos finalizados por una ley en 1990, por no hablar de sus a menudo sangrientos contenciosos por islas fronterizas y por Chipre. Ni siquiera la guerra en Moldavia, por el Transnytria entre rumanos (latinos) y rusos-ucranios( eslavos y esta vez unidos). No  ocuparon titulares más allá de sus países y en ocasiones ni  siquiera allí.
 ¿Por qué Yugoslavia?
Y en 1999 la OTAN celebra su 50 aniversario bombardeando un país soberano, la Federación Yugoslava, subvirtiendo el orden internacional de una servil ONU.
El Consejo de Seguridad  terminará  por aceptar la independencia de Kosovo, años después de la caída de Milosevic y tras la celebración de varias elecciones democráticas en Serbia y Montenegro.
Yugoslavos es un documental que tiene la intención de evitar prejuicios y hagiografías más que aceptadas por los mediosy mucha  bibliografía maniqueísta para echar algo de luz sobre los trágicos acontecimientos que se sucedieron en la antigua Yugoslavia durante la década de los años noventa.
El documental se centra especialmente  en los años previos al estallido de los conflictos armados, 1989-1991, a los cuales consideramos que no se ha prestado la debida importancia y cuyo conocimiento es esencial para comprender los posteriores acontecimientos.
De mano de voces expertas  y autorizadas  (historiadores, políticos, periodistas, expertos en derecho internacional) analizaremos aspectos fundamentales con el objetivo de acercarnos a las múltiples causas de un conflicto que todavía no se ha cerrado.
Imágenes inéditas en nuestro país así como voces interesadamente marginadas completaran  nuestro trabajo.