La Llama Eterna

La Llama Eterna
Dedicada a los partisanos que el 6 de Abril de 1945 expulsaron al invasor fascista de Yugoslavia. En el muro se recoge la participación de las brigadas de diversos orígenes,bosniohercegovina,croatas,montenegrinas y serbias que participaron en la triunfal ofensiva. El ideal, la victoria y la muerte les unieron en el pasado. Hoy el recuerdo sigue vivo en Sarajevo, a salvo del nacionalismo intoxicador ¿Hasta cuando?
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sábado, 23 de marzo de 2013

Cutileiro en La Haya.


La vida sigue su curso. Un nuevo Papa es elegido, vuelve el causus belli de las armas químicas con Siria y Javier Solana participa en el día del Donante de órganos en Barcelona con una carrera; olvidando que lo que el donó por una buena causa en su querido Kosovo es arrancado de los malvados serbios con beneficios multimillonarios bajo la  absoluta inoperancia de miles de uniformados en aras de la paz.

Los Balcanes ven como a la zaherida Grecia, se une Bulgaria y Chipre. Una prueba más de que los Balcanes son siempre el campo de pruebas , el eslabón débil de una Europa menos occidental y  molestamente ortodoxa  a la que siempre pretende criminalizarse y alejarla de su ámbito y protector natural( Rusia).
España aguarda como el verdadero campo de batalla de una guerra geopolítica que hace ya tiempo ha empezado.
Todo ello hará correr ríos de tinta y análisis muy interesantes pese a la mayoritaria basura mediática con sus  peripatéticos payasos que vierten su diarrea verbal y debilidades mentales en radios, televisiones, crónicas y editoriales de prensa. Todo ello con un desenfado envidiable.

Lo que sin embargo parece pasar siempre inadvertido son las comparecencias de testigos "incómodos" por el Tribunal de la Haya.
Sucedió con el General ruso Demurenko cuando culpó a los musulmanes de disparar contra su población civil repetidas ocasiones en Sarajevo, con los forenses que destaparon el montaje de la masacre de Raçak y tantos otros casos y matices de los que ni siquiera se ha hecho eco la prensa.
Ni luces ni taquígrafos, pero al menos han terminado las ejecuciones sumarísimas encubiertas que menudearon en la primera década de los 2000 en Yugoslavia. Ahora las tornas parecen haber cambiado aunque Saddam Hussein, Osama Ben Laden y Muamar Gaddafi no sean precisamente buenos ejemplos de cómo se salvaguarda la integridad física de los antiguos colaboradores de los poderosos.
Roma no paga traidores y el recurrente y siempre efectivo“lo mate porque sabía demasiado”. En definitiva nada nuevo bajo el sol.

Y en esto que el juicio contra Karadzic continua. Ahora es el turno de su defensa.
Hace poco más de un mes, se sentó como testigo, el diplomático portugués José Cutileiro. El que fue enviado especial de la entonces Comunidad Europea en Bosnia y el artífice de los acuerdos de Lisboa, cuyo primer plan de paz tomo su apellido. Este plan de paz fue corroborado por todas las partes enfrentadas en la antigua república yugoslava de Bosnia; serbia, croata y musulmana.


Sus representantes políticos firmaron un principio de acuerdo por el cual reconocían la división del inexistente estado que sin embargo ya había sido reconocido internacionalmente ,y su división en cantones y tres entidades.
Para José Cutileiro es una auténtica tragedia que en Marzo de 1992 no se hubiera prevenido una guerra que aún no había empezado. Cierto es que la violencia era casi ya generalizada y que los combates en Herzegovina se solapaban con la guerra de Croacia y como elementos islámicos empezaron la limpieza de zonas en que los musulmanes eran mayoritarios además del primer asesinato político cometido en Sarajevo de manos de musulmanes que dispararon contra  una boda de serbobosnios.
Pero la guerra como tal todavía no había empezado con las devastadoras consecuencias que hoy conocemos.
Un mes después, Alija Izetbegovic retiro su firma del documento presionado por los USA  como ha sido reconocido por David Owen, Richard Holbrooke, Warren Christopher, Lord  Carrington o miembros del  propio gobierno bosnio con el paso de los años.
Karadzic ve una evidencia clara que estas afirmaciones le pueden ser de ayuda ya que dejan bien a las claras que ni quería ni empezó la guerra.  Pero los cargos que sobre él recaen por Genocidio y crímenes de toda laya contra los no serbios no dan lugar a sus invectivas sobre que la responsabilidad de la guerra recae sobre los musulmanes por no aceptar un mapa que ya había sido aprobado.
Su negativa, el papel aglutinante y apoyo norteamericano  a la causa musulmana decantó la balanza para que los bosnocroatas se unieran en una alianza que poco después terminaría en sangrienta guerra.

En la sesión fueron citadas las palabras dichas en aquel Abril de 1992 del propio Cutileiro en las que tildaba al líder musulmán de:
"malicioso, hipócrita y mentiroso”  a las que añadió que su insistencia por conseguir una Bosnia y Herzegovina unida había contribuido a la guerra mucho más que cualquier ensoñación de una Gran Serbia o hegemonía croata.

Cutileiro también mencionó algo que la prensa occidental ya publico abiertamente en 1992. Un miembro portugués del contingente de las Naciones Unidas le confesó que el disparo que impactó en la calle Vase Miskina  causando una masacre procedía de las posiciones controladas por la Armija(ejército gubernamental musulmán). El resultado del ataque fue la muerte de veintiséis civiles y más de cien heridos que hacían cola ante una panadería.

El embajador Cutileiro comparó el mapa actual con su propuesta de cantonalización de marzo de 1992 con la finalmente llevada por los acuerdos de Dayton en Noviembre de 1995. Su reflexión es la de cualquiera, el resultado hubiera sido el mismo y se habrían salvado miles de vidas si se hubiera aceptado desde un buen principio.
El Fiscal le preguntó si el fin de las negociaciones podría ser interpretado  como una justificación y legitimización de los crímenes que estaban por venir, a lo que el diplomático luso asintió sin vacilar.

Sin embargo el fiscal tenía otra idea y culpable en mente ya que la guerra era inevitable pese a la aprobación definitiva de Izetbegovic pues los planes del líder serbio Karadzic ya habían empezado con una inexistente captura y conquista de territorios. Obviamente esos territorios ya eran serbios antes de la existencia del SDA(partido político de Izetbegovic), y la llegada del invasor otomano con lo cual queda desmentido todo ese mendaz entramado manipulador  que habla de conquistas serbias e impunidad y victoria del bando serbio en Dayton.

El fiscal adujo que el Tratado de Lisboa era sólo la base para posteriores negociaciones y no un acuerdo de paz definitivo. Cutileiro lo reconoció. 
La Fiscalía olió a sangre y atacó recalcando que Karadzic decía unas cosas durante las negociaciones y otras distintas en las sesiones asamblearias. Una observación muy aguda cuando se refiere a políticos. El testigo(Cutileiro) dijo que no veía en ello ninguna prueba de malicia, sino diferencias de opinión.

Entonces en la sala se hizo el silencio y como pruebas irrefutables llegaron el audio y video de las declaraciones de Karadzic en la Asamblea Serbia en la que este se declaraba contento por el  fracaso del plan de Cutileiro.
Este respondió a las interpelaciones del fiscal que el fin último del acuerdo de paz de Lisboa no era destruir Bosnia y Herzegovina como dijo en alguna ocasión Karadzic de cara a su hinchada ultranacionalista y que las partes de discurso fuera de su contexto no sirven de base para obtener ninguna conclusión.
La acusación contra Karadzic leyó un texto de Momcilo Krajisnic(preso desde hace doce años por genocidio  supuestamente ejercido  desde su cargo Presidente del Parlamento de ByH en Sarajevo) en el que decía que el plan de paz era sólo una opción. La otra era perseverar en lo que los serbios venían haciendo desde hace siglos capturar el territorio por la fuerza para formar parte del imperio serbio.
Para el portugués se trataba de una tontería más con las que debió lidiar en aquellos momentos de exaltación.

A continuación vino el momento de los mapas. La acusación mostró un mapa del acuerdo de Lisboa y otro de Dayton en el que señalo que la limpieza étnica serbia de los territorios en torno a Prijedor y el Este de Bosnia había sido legitimado por Dayton que lo incluyó en las ganancias territoriales del bando serbobosnio.
Los serbios eran minoritarios allí pero eran un sector clave dentro de la estrategia bélica de Radovan Karadzic.









Cutileiro respondió que al principio de la guerra  el líder serbobosnio sostuvo que si su plan tenía éxito se comprometía a  devolver los territorios y permitir el retorno de los refugiados. A lo que el diplomático luso sentenció que en "Bosnia  todo el mundo mentía pero los serbios con menos sofisticación.
Cutileiro se reunió con Karadzic como hizo con  el resto de líderes de las diferentes facciones en varías ocasiones. En ellas el serbobosnio le repitió que la "Comunidad Internacional" le había obligado a aceptar una nueva realidad.

Al final de su testimonio , Karadzic manifestó su admiración por la habilidad y determinación de Cutileiro para salvar la paz.