Eduardo J. García
El Tribunal de La Haya encargado de
investigar los crímenes de la antigua Yugoslavia vuelve a ocupar las primeras,
o mejor dichas segundas planas de la actualidad.
De todos los acusados, uno se lleva todo
el protagonismo por un supuesto derecho propio.
Ratko Mladic, es ahora el
máximo carnicero de los Balcanes, título honorifico y exclusivamente
serbio arrebatado a Slobodan Milosevic. Aquel dictador sanguinario que no
hacía otra cosa que ganar elecciones democráticas y firmar hasta los
tiquets del aparcamiento que le ponían encima de la mesa los emisarios de las
potencias occidentales.
Este general, de "gesto
desafiante", acto ciertamente difícil teniendo la mitad del cuerpo
paralizado y estando aquejado de un cáncer terminal, sigue con esa tónica tan
cruel y cínica de obstruir los procesos judiciales celebrados en su contra.
Esta vez quiere hacerlo por seis meses más .Que contrariedad que un
acusado se defienda, y más sabiendo de antemano su veredicto.
Tanto él como sus abogados tienen en el
tiempo a su mejor aliado. El orgulloso general es consciente que
morirá pronto, y que el reloj corre en su contra, pero también sabe que
retrasar el proceso significara la imposibilidad de su culpabilidad. No quiere
ser declarado culpable por un tribunal que no reconoce ni ante el cual nunca se
imaginó compadecer. Pero tras 16 años de escapatoria, un exceso de confianza,
una sabrosa recompensa y un programa de protección de testigos pagado vaya
usted a saber por quien, ahí esta.
Son los mismos pasillos que nunca
pisará un militar o político estadounidense ya que estos no reconocen este
Tribunal. Según las propias palabras de Richard Holbrooke era algo que USA
debía aprovechar al máximo por las ventajas que le suponía para su política. Y
lo ha hecho, lo sigue haciendo y lo hará. Pese a que algunos en Belgrado crean
que con la UE, y las transferencias conseguidas por la entrega de los
criminales de guerra se acabe este episodio de las guerras balcánicas. No hay
otro camino que asumir la culpabilidad; ser una nación de
asesinos favorables al genocidio, y pasar página. Desgraciadamente
éstas a veces se desgarran y acaban por herirte hasta sangrar.
Ratko Mladic esta acusado de genocidio, de
ser el responsable militar del sitio de Sarajevo y de la matanza de Srebrenica.
Es difícil aceptar que un tribunal
internacional investigue y acuse sobre algo que no ha sucedido. Podemos
catalogar la conducta y sobre todo las consecuencias de los actos de este
militar con muchos cargos lo suficientemente graves como para merecer su condena
y repudia. Parece fuera de toda duda que parte de sus operaciones fomentaron la
limpieza étnica, que atacó objetivos civiles, que bombardeó a su propia gente y
por extensión a miles de personas que se declaraban yugoslavos. Pero esos
crímenes a pesar de ser terribles no constituyen genocidio. Sería de rogar que
sus excelencias se repasasen lo que significa esa palabra en términos jurídicos
y no sólo periodísticos.
Y no es necesario irse muy lejos, pues en
esas mismas salas son juzgados también los responsables de esta vez si, el
genocidio de Ruanda.
La limpieza étnica fue un arma que usaron
todos los contendientes. Por esta misma causa son también juzgados los
generales croatas Markac y Gotovina.
Estos se declaran inocentes de los cargos
que se imputan, pues sus objetivos fueron exclusivamente militares, y de ello
dan fe como hombres de honor.
Que algunos soldados se extralimitaran en
sus muestras de júbilo por recuperar la Krajina, o que los servicios secretos fueran
eliminando objetivos selectivos no constituyen parte de sus deberes. Actuaban
bajo su propia responsabilidad. Y sólo atacaban instalaciones militares.
El resultado del bombardeo de tres
localidades serbocroatas, en especial Knin, sin utilidad militar alguna no
merece mayor comentario por parte de los medios. Ha sido el mismo ejército
croata el que ha aportado las pruebas que demuestran como llegaron a impactar
hasta dieciocho mísiles en zonas civiles. El gobierno croata también ha
realizado sus tímidas concesiones a Europa .Gestos que nada tienen que ver con
el perdón y mucho menos con la reconciliación.
Gotovina usó el francés para su
declaración ante el juez. Lengua que conoce de su largo paso por la legión
francesa. Cuerpo que prestó oficiales a la entonces
inexistente fuerza aérea croata.
El silencio rodea la implicación
croata en los crímenes cometidos contra la población civil yugoslava que fue
erradicada de la tierra que habitan desde hace siglos. Apoyada por los aviones
de la OTAN, que bombardearon el feudo de Karadzic que por cierto también esta
presente por aquí. Y sigue dando muestras de su gran talento político con
declaraciones como que el tribunal debería trasladarse a Bosnia, Rep. Sprska y
Serbia. ¿Es que no se ha enterado que ni siquiera él es un personaje
apropiado para tamaña pantomima? Ni con sus portentosos brebajes
puede ponerse a la altura de un organismo judicial supranacional que no
tiene reparos en culpar a un país por una guerra de la que emergieron seis.
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Radovan Karadzic vuelve a su look habitual. Es realmente lamentable que un personaje como este fuese el único valedor real de los serbobosnios. |
La farsa llega a extremos sonrojantes. Ha
sido presentado un video como prueba acusatoria contra Ratko Mladic. En el
figuran imágenes recogidas por la BBC de las masacres cometidas por el
ejército serbobosnio, mezcladas sin pudor alguna con los crímenes de las
milicias terroristas de los ultranacionalistas con los que este general no se
llevaba nada bien. Y llegamos a la gran indignidad. Las matanzas del
mercado. Inocentes revolviéndose mutilados en el suelo encharcado por su propia
sangre, gritos atroces de dolor que nos dicen que ninguna
guerra es sorda pese a que la justicia sea ciega y los medios miopes. Esas infaustas
carnicerías, fueron provocadas por el mismo mando militar bosnio-musulmán. Esto
es avalado por militares de la Unprofor, intelectuales bosnios, el gobierno
yugoslavo e integrantes de la OSCE. Pero no importa, si sale por la tele será
que es verdad, incluso para esos señores tan doctos.
Los mismos que se empeñan en mantener
bajo la competencia de otros organismos menos expuestos a la curiosidad
mediática a los criminales de guerra albanokosovares, absueltos una y otra vez.
En la Haya hay algunos de ellos, pero su relevancia militar y política es nula.
Son delincuentes ignorados incluso por un ente criminal como
Kosovo.
El que un Tribunal siga
insistiendo en el triste episodio de Srebrenica y manteniendo
su acusación de genocidio contra Mladic es muy significativo. El deliberado
paralelismo con los juicios de Núremberg no lleva a equivocos. El nazismo tiene sus herederos directos en el pueblo y causa serbia ( la última zona que renunció de Yugoslavia y la que menos le debía a Tito). Que su propio padre fuera asesinado por los ustasi o que no quisiera saber nada de esa panda de asesinos desalmados llamados "Scorpions" no parece llamar a la reflexión. La fiscalia presenta las infaustas ejecuciones de civiles como evidencia de lo que paso en Srebrenica. Aunque toda víctima sea una perdida enorme, basarse en docenas de ejecuciones para presentar como irrefutable una campaña de terror que causó 8000 muertos con niños ejecutados se antoja como mínimo cuestionable.
Mladic paga también con la inquina de los vencedores el secuestro de los soldados de la ONUy el haberse reído de la" comunidad internacional". Lo que no explican es que esos arrestos se produjeron tras ataques de la aviación occidental contra enclaves serbobosnios.
Se hablan de unas cifras
"oficiales" facilitadas por uno de los bandos del conflicto que no ha
dudado en matar a su propia población para forzar la intervención
internacional, que se ha sumado a la limpieza étnica con entusiasmo y que
incluyó entre sus filas a una internacional islamista que llegó a declarar la
yihad.
Esos 8000 muertos de los que habla la
causa no aparecerán jamás. Hubo ejecuciones sumarias, muchas, demasiadas víctimas
inocentes. Pero también muchos soldados de la Armija bosnia cogidos por la
retaguardia y abandonados por sus mandos que cayeron con facilidad en las
emboscadas de los hombres de Mladic y engrosaron la macabra cifra que se
acerca a las 3000 víctimas. Cifra esta que fue la de las muertos de
los pueblos serbobosnios por los ataques del islamista Nasser Oric (ex
guardaespaldas de Milosevic y absuelto en dos ocasiones por este mismo
tribunal).
Se ha constatado que entre los asesinados
por Mladic han sido incluidos féretros antiguos de poblaciones de mayoría
serbia, e incluso víctimas serbobosnias de las brigadas bosnio musulmanas. A sí
resulta cuanto menos osado acusar de algo que esta por esclarecer, y cuyo
indicio criminal esta fuera de toda duda, pero cuya verdadera naturaleza y
alcance están aún por esclarecer.
Episodio lamentable que recuerda al
uso que se hizo de los terroristas acribillados del ELK en Raçak como civiles
asesinados.
Mladic. Karadzic, morirán sin ser sentenciados como lo hizo Milosevic. El pueblo serbio ha visto negado su derecho a
juzgarlos. Su soberanía ha vuelto a ser despreciada y atacada. Y es la historia
y parte del país la que es condenada, es contra ella y contra tanta
gente sobre la que ha recaído la pena máxima. Por los que murieron,
por los huidos, por los heridos, por los que vieron que su mundo se
resquebrajaba y con él sus ilusiones y toda la vida entregada a un ideal.
Hablar de verdad no tiene ningún sentido,
pues en este caso no se trata más que un mal sinónimo de
versión. Y aunque cada uno posee la suya, es la del vencedor la que
prevalece
Y este es el único fin de un Tribunal que
nunca juzgará a ninguna autoridad croata ni bosnio musulmana. En cambio si
juzgará y encarcelará a un presidente del parlamento bosnio por ser
serbio como Krajisnic y azuzar el "genocidio" entre turno y
turno de palabra.
Pero nunca pese al cinismo de
algunos "expertos" Tudjman ni Izetbegovic hubieran desfilado
ante los togados. No eran parte del problema, eran la solución. Formaban parte
de un escenario demasiado complejo en el cual no debe existir más
de un malo. Si no, la gente no lo entiende.
Agua y aceite, no peor aún. Justicia e
intereses.